El Udinese logró algo de aire para su entrenador Stefano Colantuono de la mano de una propuesta táctica mucho más ofensiva y arriesgada, frente a un Hellas Verona que no levanta cabeza y sigue hundido en puestos de relegación. Si bien el vencedor no se encuentra en un gran momento futbolístico, al menos con esta victoria logró reposicionarse dentro de los primeros 15 de la clasificación, alejándose un poco más del abismo, por lo mínimo hasta la jornada que viene.
El primer tramo del encuentro no tuvo demasiada acción en los arcos, aunque sí en el mediocampo de la mano de dos equipos con mayor vocación para luchar que para jugar. El Udinese, en ese sentido, logró sacarle una luz de ventaja al pobre Hellas Verona de la mano de un trío de volantes interiores con buen manejo, dos laterales con recorrido y dos extremos veloces para acompañar al experimentado Di Natale.
Enfrente, Luca Toni era el mejor y tuvo la primera ocasión de riesgo con un derechazo que salió lejos por la derecha. Di Natale, el otro histórico, respondió con un disparo que se perdió por la izquierda luego de un buen pase de Théréau. Unos minutos más tarde, Helander estuvo cerca de desnivelar, pero su cabezazo de frente a puerta salió muy desviado sin involucrar a Karnezis.
Los minutos se sucedieron sin que nada demasiado interesante sucediese en el partido, con el Udinese manteniendo el predominio en lo referido al balón contra un rival que atinó a mantener sus líneas de cuatro bien juntas y salir en largo con sus dos arietes. El plan se agotó velozmente, ya que a los 31' Badu cabeceó un muy buen envío de Di Natale y puso el 1-0 que inició el derrumbe del equipo dirigido por Luigi Delneri.
Sobre el final de la primera mitad, Karnezis se lució ante un potente disparo de Pazzini y luego, con segundos por jugarse, Guilherme disparó de media distancia sin demasiada puntería. El colegiado dio por finalizados los 45' iniciales, que más allá de carecer de buen juego habían tenido al Udinese como el factor de dominio en base a su mayor calidad individual.
Delneri buscó la reacción de sus jugadores con la entrada de Rómulo en lugar de Siligardi. El segundo tiempo comenzó con un ritmo más intenso que la parte previa, con el Hellas Verona más abierto y dispuesto a proponer algo diferente. El ida y vuelta llevó acción a las dos áreas, quedando Felipe cerca del segundo gol tras un bombazo que se marchó por la derecha tras una habilitación de Di Natale.
El entrenador visitante realizó su segunda modificación al minuto 55: Rebic tomó el lugar de Pazzini - de lo mejor de los veronenses- pero el efecto conseguido fue el inverso al buscado. Di Natale asustó con un disparo que salió ancho por el sector izquierdo y unos segundos más tarde, el ídolo asistió a Théréau que desde el centro del área se perdió una oportunidad inmejorable debido a la tapada de Gollini.
Pero no iba a tardar demasiado tiempo más el delantero en sacarse el peso de encima y darle un respiro a sus compañeros: con un muy estético remate desde muy lejos, Théréau puso el 2-0 que terminó por frustrar las esperanzas del Hellas Verona. Juanito Gómez entró por Wszolek en el visitante, con la esperanza de alcanzar un descuento que nunca llegó.
Di Natale se volvió a vestir de enlace, con un gran toque para Danilo que desperdició una oportunidad cara a cara con el portero. El más querido por los tifosi locales salió reemplazado por Duvan Zapata y ya sobre el minuto 80, Edenilson sustituyó a Fernandes para hacer descansar a un titular habitual en los minutos finales.
Karnezis se lució ante Rómulo con una atajada muy elástica que evitó que el balón ingrese en el ángulo derecho y luego Luca Toni volvió a mostrar su ineficacia en esta jornada con un zurdazo cruzado sin destino más que las tribunas. Widmer entró por Théréau cuando ya no quedaba tiempo en el reloj y así el Udinese logró un triunfo vital para mantener vivo el sueño de una temporada más en la primera división del fútbol italiano.
Con 30 unidades, Stefano Colantuono puede respirar un poco más aliviado, pero la cercanía de tan solo 7 unidades respecto del hoy último descendido Frosinone es muy preocupante. Sobre todo porque sus rivales directos por evitar la caída a la zona de relegación - el Genoa, la Sampdoria, el Palermo, el Atalanta y el Torino- o se encuentran pocos puntos por debajo suyo o pocos por encima, abriendo un interrogante muy grande de cara al final de la temporada. Para el Hellas Verona de Luigi Delneri, todo es un lamento, ya que sus 18 unidades lo condenan al último puesto, aunque con dos o tres victorias el panorama se podría esclarecer un poco y el cuadro de Verona mantener su puesto de privilegio en la Serie A TIM.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Udinese (4-3-3): Karnezis; Danilo, Felipe, Ali Adnan; Emmanuel Badu, Guilherme, Kuzmanovic; Fernandes (Edenilson), Di Natale (Zapata) y Théréau (Widmer).
Hellas Verona (4-4-2): Gollini; Fares, Helander, Bianchetti, Pisano; Siligardi (Rómulo), Marrone, Ionita, Wszolek (Gómez); Pazzini (Rebic) y Toni.
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)


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