En un partido muy flojo, sin demasiadas emociones y con un exceso de lucha y de imprecisiones, River Plate y el San Pablo FC igualaron 1-1 en el Monumental con goles de Ganso para el visitante y de el defensor Mendes en contra - tras un blooper del portero Denis- para los locales. El punto no le sienta mal a ninguno de los dos, pero el equipo de Edgardo Bauza, que cosecha una unidad, queda obligado a obtener buenos resultados en los próximos dos partidos para no quedar al borde de la eliminación.
River salió a presionar alto con tres de sus cuatro volantes, dejando a Domingo en el círculo central como mediocentro. La estrategia de Gallardo era marcar a Ganso en zona con su doble cinco para evitar que el enlace brasileño pudiese moverse con libertad en zona de lanzamiento. Una buena subida de Fernández derivó en un buen disparo de Alario desde fuera del área que el portero Denis envió al tiro de esquina.
En la continuidad de la jugada, Mercado ganó arriba, Thiago Mendes pifió y Mora terminó estrellando su cabezazo suave en el larguero. El balón quedó en manos del portero luego de otro intento fallido, ahora de Alario, pero el peligro estaba instalado rápidamente en el área del San Pablo con apenas 6 minutos en el reloj.
Una nueva llegada por el costado izquierdo, ahora con Alario, estuvo cerca de ser gol pero el disparo del delantero tras un buen enganche frente a su marcador fue tapado por un seguro Denis en el primer palo. El otro factor relevante para el dominio de River Plate era su prolijidad, manejando el balón sin mayores problemas debido a la inexistente presión alta de un San Pablo que buscó mantener el equilibrio por encima de todas las cosas.
Llegando a los 15', el cuadro dirigido por Edgardo Bauza, con su sello inconfundible, había logrado llevar el partido a campo de River casi sin que nadie se diese cuenta. Lugano estuvo a punto de convertir el primer gol en un lanzamiento de esquina preciso de Ganso, pero el central uruguayo no llegó a empujar el balón bajo el arco. Y con una notoria perseverancia, el San Pablo logró abrir el marcador con un gran gol de Ganso: luego de un despeje tras un tiro libre frontal, el talentoso enlace brasileño con un zurdazo fenomenal puso el 1-0 que heló al Monumental.
River intentó reacomodarse velozmente, pero chocó seguido con un mediocampo ahora acoplado y sólido que estuvo atento para robar y salir en velocidad por los costados. En una de esos avances, Calleri llegó hasta el fondo y lanzó un centro pasado que ninguno de los mediapuntas pudo empujar al fondo de la red. El circuito de juego en el local no era el mejor ya cerca de la primera media hora de juego, sufriendo bastante para generar buenos pases para los laterales y delanteros, hace varios minutos sin participación en la fase ofensiva del Millonario.
Los brasileños asustaron de nuevo, con un Centurión fenomenal llegando por la banda y lanzando un centro atrás que Carlinhos no pudo rematar con una tijera muy estética pero sin el mejor de los cálculos. River se consumió en algunos intentos por los costados que no fueron más allá de algún centro sin potencia o sin puntería, controlado muy bien por la pareja de centrales del San Pablo.
Una gran pelota de Ganso en profundidad para Calleri estuvo cerca de ser el segundo gol del San Pablo, pero entre Mamanna y Barovero lograron abortar el peligro. Y eso fue aprovechado al máximo por River ya que un horror del portero Denis le permitió llegar al empate: en un centro fácil de atrapar, Denis despejó con los puños, el balón impactó en uno de sus compañeros y se metió en el arco dejando todo 1-1 a los 33'.
El San Pablo logró superar el golpe con altura, sin perder la línea y tratando de regresar al libreto original que tan buenos resultados le venía dando. Los pupilos de Gallardo siguieron avanzando, ahora con un poco más de claridad, por el sector derecho merced de la buena conexión entre Alario, Mercado y Fernández y también gracias al bajo nivel de Driussi y Vangioni por el otro sector.
El primer tiempo fue llegando a su fin sin demasiado para rescatar, sin atractivo alguno por parte de los dos equipos, sin volumen de juego en el mediocampo ni un ataque veloz e incisivo que abra la cancha para generar espacios en el fondo del oponente. A los 44', Vangioni conectó con Driussi por la banda pero el centro del delantero devenido en volante exterior no fue bueno y Lugano despejó sin problemas.
Carlinhos ejecutó un tiro libre desde muy lejos y Maicon cabeceó muy bien pero sin potencia para sorprender a Barovero que atrapó con tranquilidad. En la jugada posterior, el portero pisó mal la pelota en una entrega hacia atrás, Calleri robó el balón dentro del área y entre Trapito y Mamanna lograron - con algo de duda respecto al contacto ilícito- evitar otro gol en contra.
Así terminaron los 45' iniciales, con River logrando el empate gracias a una carambola propiciada por el portero rival y con un San Pablo sólido en el fondo y desafiante de la mano de Ganso y Calleri, a pesar de no poseer un estilo de juego demasiado definido por el momento.
La segunda parte comenzó con Calleri haciendo su juego: siempre batallando mano a mano contra los centrales, buscando generar espacios para que sus compañeros se sumen al ataque. El San Pablo se mantuvo adelantado en los minutos iniciales, algo que no suele ser habitual desde la llegada de Bauza al club y así incomodó a River.
Gallardo movió de lugar a Ponzio, buscando que sea el enlace en tres cuartos de campo, algo que debería ser la tarea de Nacho Fernández, que desde el principio del partido quedó muy tapado por el costado como carrilero. A los 51', el visitante llevó peligro de nuevo con un centro de Carlinhos que Hudson punteó, pero para suerte de Barovero el balón salió a centímetros del ángulo.
Los anticipos por parte de los volantes de contención del San Pablo comenzaron a hacerse ley en el círculo central, quedando River limitado a los balones largos en búsqueda de un milagro en los pies de Alario y Mora que sin abastecimiento corrieron más de lo que jugaron. Gallardo intentó cambiar el rumbo del encuentro con el ingreso de Andrés D'Alessandro en lugar de Ponzio, desarmando así el innecesario doble cinco y armando un 4-1-3-2 para ganar juego.
En una sola jugada, D'Alessandro mostró toda su calidad con un cambio de frente notable que fue desperdiciado por Mora con un mal centro. En la réplica, Ganso le puso un gran pase a Mena por la banda, el chileno habilitó a Calleri y el ex Boca Juniors definió apenas desviado ante Barovero con la marca muy encima. El enojo del entrenador local lo llevó a acelerar la segunda modificación: Iván Alonso tomo el lugar de un poco influyente Alario, apostando a ganarlo por arriba.
Luego de confirmar las molestias musculares de Centurión, Bauza mandó al campo de juego en su lugar a Michel Bastos. De allí en más, los minutos pasaron sin que nada sucediese en el césped del Monumental. El San Pablo se asentó en el mediocampo y logró alejar a River de su arco, conforme con el resultado pero también tratando de sorprender con algún contragolpe.
Recién a los 72', River pudo hilvanar su mejor jugada con un gran pase de Nacho Fernández para D'Alessandro y un centro picante del enlace que Denis pudo despejar antes de que Mora llegase para definir. Bauza mandó al campo de juego a Caramelo por Carlinhos, buscando seguridad por la banda y también refrescar un poco la salida, pero el Millonario se aproximó nuevamente: Fernández lanzó un centro bajo, Mammana anticipó en el primer palo y su disparo terminó en manos del portero.
El San Pablo ya estaba advertido, pues River dominaba por primera vez en el partido y además llegaba mucho más seguido por los costados. El entrenador del cuadro brasileño agotó variantes con el ingreso de Kardec por Calleri y repentinamente el trámite se abrió. Los dos terminaron intercambiando avances, con un San Pablo un poco más abierto y dispuesto a asumir riesgos.
Mora quedó cerca del segundo gol con un disparo defectuoso tras un buen pase cruzado y el visitante respondió con una jugada a toda velocidad por el costado derecho que terminó en un envío despejado por Vangioni dentro del área chica. Salvo una jugada de las habituales de D'Alessandro, comenzando por el costado y terminando con un disparo al arco que Denis controló sin problemas, ninguno de los dos intentó más.
Con este empate, River quedó en el segundo lugar del grupo con cuatro unidades, firmando un buen arranque más allá de la tristeza por no haber podido ganar en su estadio y por no lograr encontrar una identidad de juego que vaya más allá de la voracidad ofensiva que lo termina haciendo un equipo sin pausa. Para el San Pablo de Edgardo Bauza, será cuestión de tiempo para saber si esta unidad es positiva o negativa, teniendo la obligación de vencer en los próximos dos partidos como mínimo para ponerse en carrera de nuevo en un grupo muy cerrado.
Las alineaciones fueron las siguientes:
River Plate (4-4-2): Barovero: Mercado, Mammana, Vega, Vangioni; Nacho Fernández, Ponzio (D'Alessandro), Domingo, Driussi (Gonzalo Martínez); Alario (Alonso) y Mora.
San Pablo (4-2-3-1): Denis; Mena, Maicon, Lugano, Vieira; Thiago Mendes, Hudson; Carlinhos (Caramelo), Ganso, Centurión (Bastos); Calleri (Kardec).
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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