Copa Libertadores | Bolívar 1-1 Boca Juniors: El rumbo a seguir



Boca Juniors logró lo que pocos consiguen en la temible altura de La Paz, Bolivia: dominar por una mitad entera al cuadro local y someterlo a tal punto de merecer más que un empate. Claro que la ineficacia que viene arrastrando y las dudas con las que salió a jugar la primera parte también influyeron en el 1-1 final. Una igualdad que llegó en los segundos finales del partido, gracias a un impresionante tiro libre de Carrizo que venció a un resistente Quiñonez para dejar al club de la Ribera con vida en esta edición de la Copa Libertadores.





En el inicio del partido, Boca intentó mantener su posición sin salir a presionar demasiado alto. Pero antes de los dos minutos, Arce avisó robando un balón cerca del área y rematando con precisión. La pelota salió cerca del parante izquierdo, pero de por sí la velocidad con la que corría el esférico era una señal de lo que iba a ser el partido par el cuadro argentino.

Chávez recibió por la banda de un activo Pablo Pérez, pero su centro por lo bajo no fue nada bueno. Saavedra y Sánchez Capdevilla comenzaron a molestar por las bandas, subiendo sin parar y forzando a los laterales de Boca a quedarse en función defensiva sin pasar al ataque. Barros Schelotto buscó que Chávez y Carrizo alternen posiciones a todo momento, con Tevez jugando como una especie de falso nueve en la zona de tres cuartos para evitar un desgaste aún mayor sobre su golpeado físico.

Una excelente recuperación de Gago inició una gran jugada para Boca, con Chávez recibiendo del ex Real Madrid en la medialuna y rematando con la derecha para forzar una buena tapada de Quiñonez sobre el primer palo. En el ataque posterior, Gago intentó de media distancia pero el balón se elevó por encima del larguero sin consecuencias para el arquero local.

El cuadro de Rubén Insúa respondió con un bombazo de Callejón que Orión mandó al tiro de esquina con una muy buena estirada a los 10' de la primera parte. Unos minutos después, Capdevilla volvió a romper líneas por su costado y Orión se vistió de salvador nuevamente con un anticipo notable ante la llegada de Arce por el medio del área.

Más allá de que Boca tenía la pelota y buscaba tocar en corto para evitar el desgaste y que surjan espacios en tres cuartos de campo, Gago era el sostén de un mediocampo que perdía la pelota muy seguido y habilitaba a las ráfagas de los jugadores del Bolívar. A los 15' el local llegó de nuevo con un cambio de frente de Capdevilla y una combinación entre Cardozo y Saavedra que finalizó con un disparo apenas alto del lateral/volante.

A Boca le costaba mucho cubrir los costados, el lugar elegido por el Bolívar para atacar, haciéndose bien ancho con un 4-3-2-2 mentiroso pues entre los tres volantes de contención había dos laterales con velocidad y llegada al área rival. Con Tevez obligado a bajar demasiado para hacer contacto con el balón, era poco lo que el Xeneize podía hacer en ataque ya superando los primeros 20' del encuentro.

Para colmo de males, en medio de un rendimiento mediocre, el Cata Díaz cayó lesionado y en su lugar tuvo que entrar de emergencia Fernando Tobio. A los 27' la lógica se cumplió en la altura y Bolívar se puso en ventaja con un verdadero golazo: un despeje largo de Insaurralde fue anticipado en el círculo central, el balón viajó a toda velocidad para Saavedra que desde el vértice del área puso el 1-0 con un misil teledirigido que se clavó en el ángulo derecho.

Unos minutos más tarde, un centro mal rechazado por la defensa local le dejó el balón a Gago de frente al arco y el volante con un fortísimo remate estuvo a punto de empatar el partido en una chance inmejorable. De la mano del atrevimiento de Frank Fabra, Boca se adelantó en el campo de juego y empezó a manejar la pelota con un poco más de aplomo, más allá de no poder someter al Bolívar.

Chávez tuvo una buena oportunidad llegando por la banda, pero se apuró y envió la pelota afuera cuando Tevez esperaba por el medio. Boca hacía varios minutos que estaba mejor plantado y más cómodo en el partido, pero con el problema de que lo poco que generaba en ataque lo desperdiciaba por apurarse sin ninguna razón.

Gago habilitó muy bien a Carrizo con un pase vertical y Cardozo cerró justo antes de que el delantero pudiese recibir dentro del área sobre el minuto 40. Los instantes finales de la primera parte estuvieron llenos de electricidad, con los dos equipos atacándose con mucho ímpetu pero sin poder superar la línea de tres cuartos, en un ida y vuelta frenético poco saludable para el partido. Bejarano intentó sorprender con un disparo a la carrera desde muy lejos, pero el balón salió ancho ante la mirada tranquila de Orión, finalizando de inmediato una primera mitad opaca con un Bolívar sacando ventaja de la altura y de los problemas colectivos de un Boca que terminó mucho mejor de lo que había comenzado.




En la primera jugada del complemento, Callejón asustó con un gran disparo que salió muy cerca del arco defendido por Orión. En la acción posterior, Bejarano remató a puerta tras recibir solo delante del área y Gago logró desviar la pelota evitando que ingresase en portería. Los anticipos son clave en la altura y físicamente Boca se mostró demasiado desgastado y sin capacidad para cubrir espacios - al menos en zona- en los metros delante de Orión.

La línea de cinco que Bolívar armó en cada retroceso también fue un impedimento para los pupilos de Barros Schelotto para cambiar el ritmo en tres cuartos, sin poder desplegar por completo a sus laterales por temor a un contragolpe que cierre el partido. Tevez empezó a mostrar una versión mucho mejor a la de recientes partidos, pudiendo ganar varias veces en el uno contra uno cerca del área y haciendo pesar su calidad más allá de no tener tanta compañía.

La orden de Guillermo fue para Tevez y Chávez, con el mensaje bien claro de que ya no podían bajar más a recuperar la pelota, quedando Carrizo un poco más retrasado para cubrirlos. Tevez ejecutó un tiro libre a metros del área, Pérez peinó y Chávez estuvo cerca de anticipar al portero Quiñonez con un cabezazo a la pasada.

Insúa movió el banquillo para cerrar el partido de contragolpe con los ingresos de Flores y Ferreira en lugar de Cardozo y Borghello. Con Boca completamente jugado al ataque, con sus centrales parados como volantes a los 65', el local decidió recostarse sobre su arco y dejar que el desgaste lo siguiese haciendo el cuadro argentino.

Con 20' por jugarse, el Mellizo agotó sus cambios: Lodeiro reemplazó a Pablo Pérez y Palacios hizo lo propio con Meli. Boca quedó con un 4-2-4 completamente abierto, dejando en claro que no quería irse sin nada de su excursión a la inhumana altura de La Paz. En medio de un mar de imprecisiones, Callejón recibió un centro pasado en soledad y trató de buscar a uno de sus compañeros en vez de rematar a puerta, perdiéndose una gran oportunidad de sellar la victoria.

De manera increíble, un gran centro al corazón del área encontró a Chávez y a Palacios en soledad para empatar el partido, pero se molestaron entre sí y el balón se perdió por la línea de fondo. Tevez, el mejor de Boca, siguió buscando tanto por las bandas como por el andarivel central, sin encontrar sintonía con nadie salvo con Gago.

Con ya 83' de juego, Boca estuvo de nuevo cerca de lastimar al Bolívar con un centro de Jara que derivó en un taco de Lodeiro y un disparo de Tevez que Quiñonez salvó con muchos reflejos bajo los tres palos. Insúa terminó con sus variantes en un claro intento de reforzar su defensa: Cellerino tomó el lugar de Arce para resistir los embates finales de un Boca desesperado.

Un gran disparo de Palacios tras recortar hacia el medio desde la banda no se convirtió en el ya merecido empate de Boca por simple mala fortuna, pero el balón salió rozando el palo izquierdo. Una buena combinación entre Jara, Lodeiro y Carrizo terminó en otra llegada de Palacios hasta el fondo y un remate que fue bloqueado por el portero.

En ese mismo tiro de esquina, la pelota le quedó boyando en el área al mismo Palacios, pero su disparo fue muy flojo y terminó en una de las tribunas más altas del estadio. En el último intento, Carrizo lanzó un gran centro desde el mediocampo y Quiñonez salvó con los puños. Con mucho oficio, Tevez ganó un tiro libre cerca del área en el cuarto minuto de adición y el Xeneize tuvo una vida más: Carrizo le dio con el alma y con mucha precisión, dejando parado al portero para poner el 1-1 final que dejó a Boca bien parado dentro de un grupo muy parejo.




Boca Juniors logró mantener el invicto en este inicio del ciclo Guillermo Barros Schelotto, cosechando su tercer empate consecutivo. Una situación similar a la que vivió el Chelsea este año luego de la salida de José Mourinho, con varios empates en los primeros pasos con Guus Hiddink para más adelante consolidarse por encima de la mitad de tabla una vez más. La actuación del Xeneize se puede dividir en dos: un primer tiempo muy malo, con demasiado vértigo e imprecisiones cuando el partido necesitaba de pausa y regulación del oxígeno; y una segunda parte en la que Orión y la defensa - de gran performance los cinco jugadores- pudieron descansar mucho debido a la mejoría colectiva e individual de Boca. Los cambios de Guillermo fueron correctos y llegaron en el momento justo, terminando como figuras del equipo Carrizo, Tevez y Gago en ese orden.

Un paso adelante en un momento de dudas que debe ser tomado como un punto de partida y nada más, pues otro resbalón podría dejar al club con un pie afuera de los Octavos de Final. Los puntos positivos son varios, todos ya mencionados, siendo este el primer partido del cual Barros Schelotto podrá sacar conclusiones reales y en el que se comenzó a ver - de forma velada, claro- su mano, más allá de que siga diciendo que hasta Junio no se podrán ver demasiados cambios en lo general. Ya de por sí, el haber terminado con un 4-2-4 en el que los delanteros no se anularon entre sí, marca una diferencia notable respecto del ciclo anterior y pinta de cuerpo entero a los mellizos respecto de su manera de entender el fútbol. Que las urgencias no los devoren y que el trabajo sea fructífero, los dos deseos de todo hincha genuino de Boca Juniors.




Las alineaciones fueron las siguientes:

Bolívar (3-3-2-2): Quiñonez; Rodríguez, Cabrera, Cardozo; Saavedra, Bejarano, Capdevilla; Cardozo (Flores), Juanmi Callejón; Borghello (Ferreira) y Arce (Cellerino).

Boca Juniors (4-3-3): Orión; Jara, Cata Díaz (Tobio), Insaurralde, Fabra; Meli (Palacios), Gago, Pablo Pérez (Lodeiro); Chávez, Carlitos Tevez y Carrizo.




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez) 


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