Amistoso | República de Irlanda 2-2 Eslovaquia: En forma para la gran cita



En su segundo amistoso de esta Jornada FIFA, la selección de la República de Irlanda igualó en dos contra Eslovaquia en el Aviva Stadium de Dublín. El cuadro de Martin O'Neil sufrió poco durante gran parte del encuentro debido a su habitual solidez sin el balón y supo como aprovechar sus momentos para generar mucho peligro quedar al borde de una victoria. Un gol en contra de McShane evitó lo que hubiese sido una merecida victoria de una Irlanda que llega con viento a favor a los meses previos a la Eurocopa.





El inicio del partido fue un compendio de desprolijidades y errores por parte de ambos lados, sin poder sortear el mediocampo ni conectar en ataque con precisión. El 4-4-2 irlandés fue muy eficiente ante un más vertical 4-2-3-1 eslovaco, ya que logró controlar sus intentos de filtrar balones a espaldas de McShane y O'Shea y al mismo tiempo sirvió como plataforma de despegue para sus clásicos contragolpes a pura velocidad.

Vittek y Hamsik fueron los únicos que con el correr de los minutos se instalaron cerca del arco de Elliot, quedando el resto del equipo demasiado lejos ante la presión alta de una maciza y explosiva Irlanda. Lo que fallaba en el cuadro de Martin  O'Neil era el pase final en el borde del área, uno que nunca llegaba a destino gracias a los cruces salvadores de Salata y Skrtel con la colaboración del doble pivote.

Pero en un contragolpe letal, los visitantes sorprendieron a la línea de fondo verde con Sabo desprendido por la banda y un centro atrás que fue definido de una manera fenomenal por Stoch a contrapierna del portero para poner el sorpresivo 1-0 en favor de los eslovacos. El portero del Newcastle United tuvo que ser reemplazado al instante luego de caer mal con su rodilla, entrando Randolph con tan solo 16' en el reloj.

Los irlandeses no detuvieron su marcha luego de este golpe, manteniendo la posesión del balón ante un rival muy cómodo con su estrategia de jugar al contragolpe apostando por la segunda pelota en el centro del campo. Whelan y McCarthy comenzaron a llevar a su contrincante demasiado atrás y a conectar con los dos delanteros, táctica que dio resultados inmediatos: Long ingresó al área, fue a buscar una pelota filtrada de O'Kane demasiado larga y fue derribado por Kozácik antes de que esta saliese por la línea de fondo.

Con mucha seguridad, el delantero del Southampton marcó el primero para su equipo con un disparo cruzado hacia la izquierda que el portero lejos estuvo de poder alcanzar. El 1-1 envalentonó a los de O'Neil, que no dejaron de avanzar por los costados, con O'Kane y Hoolahan bien abiertos y apoyados desde unos pasos más atrás por Christie y Ward. Dos minutos después del gol, Long volvió a romper por el medio, entró al área y fue derribado torpemente por Skrtel, sancionando nuevamente el colegiado penalti en favor del local.

McClean fue el encargado esta vez y con un disparo rasante y seco hacia la derecha - que fue rozado por Kozácik- dejó el marcador 2-1 para la nación del trébol. Eslovaquia se mantuvo bien retrasado en los siguientes minutos, pagando el precio por no haber generado más ocasiones o intentos ofensivos siquiera más allá del gol de Stoch. La posesión de Irlanda era peligrosa, pero a pesar de los movimientos de McClean y Long, era difícil encontrar espacios entrelíneas para los de O'Neil.

Cuando todo indicaba que el primer tiempo finalizaría con una cómoda ventaja irlandesa - ya que eran los dueños del ritmo y de la pelota y atacaban con mucho peligro- llegó el silencio al Aviva Stadium: Hamsik cambió de frente con mucha precisión para Pekarík, que armó una pared con Gregus, llegó hasta el fondo y lanzó un centro atrás que fue enviado al fondo de la red por un desafortunado McShane en su intento por evitar que Vittek convirtiese el empate. Con el 2-2 ambos equipos se retiraron a los vestuarios para tratar de encontrar soluciones a los problemas exhibidos durante la parte inicial.




Para el complemento, O'Neil reemplazó a Long y O'Shea con Brady y Pearce, ya buscando ver posibles integrantes de la lista definitiva para la Eurocopa y darle descanso a dos de sus titulares inamovibles. Kozak veía como sus jugadores, en mayoría suplentes salvo Hamsik y Skrtel, no estaban aprovechando su oportunidad y dejaban una imagen poco convincente más allá de sus dos goles.

El único equipo dispuesto a utilizar el balón de los dos era Irlanda, pero era muy complicado para los de verde superar un océano de camisetas azules bien plantado delante de su área. Los cambios siguieron fluyendo, ahora a gran velocidad, desvirtuando el partido pero logrando que Eslovaquia ganase unos metros en el campo de juego con diez minutos restantes en el reloj.

Martin O'Neil buscó velocidad y profundidad con sus variantes, casi todas en función de ataque - Pilkington, McGeady y Hayes-, pero los intentos de lucimiento individual no fueron más que entusiasmo por parte de los ingresados. El lado visitante se quedó conforme con la igualdad y no hizo más que observar la pelota moverse de lado a lado, cubriendo bien los flancos y anticipando con fiereza en la zona de tres cuartos para evitar que Brady y McClean pudiesen girar y quedar con el arco de frente.

El empate fue injusto, más allá de que Irlanda no haya logrado tener una situación clara durante la segunda mitad. El premio debió haber ido para el equipo que intentó jugar al fútbol y ganar el partido, pero el gol en contra de McShane le sirvió a una decepcionante Eslovaquia como certeza para cerrarse aún más sobre sí misma y evitar una derrota. La conclusión que O'Neil y Keane pueden sacar de cara a una Eurocopa que podría ser histórica para la República de Irlanda, es que su equipo mantuvo el largo invicto que registra como local y que no fue superada en ningún momento por un contrincante que en los papeles era de riesgo. Con Long y McClean como mascarón de proa y la conducción de Whelan, McCarthy, Hoolahan y O'Kane, el barco irlandés llegó a buen puerto una vez más y se alista para la gran cita con mucha tranquilidad.






Las alineaciones fueron las siguientes:

Irlanda (4-4-2): Elliot (Randolph); Christie, McShane, O'Shea (Pearce), Ward (Hayes); O´Kane (Pilkington), Whelan, McCarthy, Hoolahan (McGeady); McClean y Long (Brady).

Eslovaquia (4-2-3-1): Kozácik; Svento (Tesák), Salata, Skrtel, Pekarík; Gregus (Hrosovsky), Sabo (Duda); Stoch (Mak), Hamsik, Sestak (Weiss); Vittek (Nemec).




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
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