Boca Juniors igualó cero a cero en su debut en la Copa Libertadores 2016 frente a Deportivo Cali en jugando como visitante. El punto sin dudas que es valioso, pero lo el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena mereció más en un partido que gracias a la incompetencia del árbitro y a la violencia de los jugadores y del entrenador - que planificó un asalto a los golpes durante casi todo el partido- del Deportivo Cali, fue más bien un campo minado donde hubo un exceso de golpes con y sin pelota que buscaron sacar a Boca del juego. Fernando Gago fue la gran figura del partido y poco a poco comienza a recuperar el nivel de unos años atrás cuando comandaba el mediocampo de la Selección Argentina sin que nadie lo discutiese.
Desde el primer segundo de partido, el Deportivo Cali salió a imponer mucha rigurosidad con presión en el mediocampo y una cantidad insólita de patadas que sobrepasaron el límite permitido. Boca respondió con el intento de armar juego por abajo, en un campo en malas condiciones, y ante una muralla de ocho hombres plantada frente al arco rival. A esto había que sumarle el constante corte del juego de parte de los volantes y defensores del local, que pegaron a mansalva sin pelota ante la mirada pasiva del árbitro.
La primera jugada de riesgo para Boca fue una triangulación entre Gago, Tevez y Lodeiro que finalizó con un balón atrás para Palacios y un disparo que salió demasiado alto. Los dirigidos por Arruabarrena comenzaron a mostrarse dinámicos, tal cual en los partidos contra San Martín de San Juan y Newell's por el torneo argentino, soltando en ataque a los laterales, dejando a Cubas como mediocentro en soledad y con Bentancur, Gago y Lodeiro asociándose en tres cuartos de campo.
Tras recibir una paralítica literalmente descalificadora, Lodeiro tuvo que dejar el campo de juego antes de los 10' y en su lugar ingresó Pablo Pérez, con el problema de no tener una posición fija con el 4-3-1-2 todavía en funciones. La sanción para quien lo golpeó fue el dejar seguir, sin siquiera sacar una amarilla, quedando en claro que el árbitro lejos estaba de los estándares de un partido internacional.
Con las patadas como único plan, el Deportivo Cali tuvo sus dificultades para contener a un Boca que siguió dominando y nunca se achicó ante el desafío planteado. El grave escollo era que la fluidez era inexistente, más que nada debido a la estrategia más que cuestionable de un rival tan limitado como áspero. Con 14' en el reloj, lo único que sucedía era la seguidilla de golpes a los creativos de Boca, con Gago y Tevez como principales blancos, y un 4-4-2 muy rígido que logró bloquearle los caminos al Xeneize.
A los 18', el local salió de su postura conservadora y acercó posiciones con un disparo de media distancia que se fue por encima del larguero. Boca ya no tenía el ritmo de los primeros minutos, por lo que el plan del Deportivo Cali - con la complicidad del colegiado- había funcionado a la perfección. Los espacios siguieron apareciendo, más que nada por la obsesión de los defensores de salir a marcar al hombre en vez de tapar los huecos, pero los delanteros y volantes del equipo argentino ya no estaban tan precisos.
Tevez buscó abrir el marcador, pero su disparo desde lejos tras recibir de Pérez salió por arriba del travesaño sin molestar a Hernández. El duelo se emparejó de forma indefectible y todo se redujo a una pelea en el mediocampo sin ningún equipo que imponga su predominio. Molina sacó del letargo a Boca con una gran trepada por la banda y un centro para Palacios que fue cabeceado de emboquillada por el delantero. Para su mala fortuna, el balón salió rozando la escuadra izquierda del arco.
Los locales llevaron peligro con una muy buena jugada en velocidad de Pérez y Roa, que terminó en un disparo rasante del enlace que se fue apenas ancho por la izquierda. Con sus golpes y cortes de juego, el Cali había logrado convertir a Boca en un equipo muy largo y a los 33' se encontraba más que cómodo en el partido. Tevez estuvo cerca de quedar en posición de remate tras un gran pase de Pérez, pero un defensor llegó con lo justo para cruzarlo limpiamente.
Ya sobre los 40', Bentancur encontró a Pérez en tres cuartos, éste con un gran taco de primera dejó solo a Tevez dentro del área y el Apache remató alto tras enganchar dos veces y dejar atrás a sus marcadores. La oportunidad había sido muy clara, tal vez la mejor jugada de una primera mitad sin brillos y con excesiva rispidez por sobre todas las cosas.
La desorganización defensiva del local había logrado que Boca recuperase algo de fluidez y dinámica en ataque, pero a los 43' Cubas se equivocó por primera vez en una salida simple y permitió que Borré le robase el balón y sacase un latigazo muy bueno que fue desviado por Orión, impactó en el palo y luego fue despejado por el Cata Díaz dentro del área chica. La última jugada quedo en los pies de un activo y hábil Roa, que dominó por la banda y tocó para Sambueza al medio, rematando el argentino a manos de Orión a segundos de irse a los vestuarios.
Al comienzo de los segundos 45', el local trató de presionar alto de nuevo, pero Boca se mantuvo firme en el mediocampo dispuesto a soportar otra sesión de juego brusco. La idea de Arruabarrena era concentrar jugadores sobre un lado y tratar de buscar velocidad por la otra punta con un cambio de frente. El Deportivo Cali, mucho más sereno y mejor ubicado en el campo de juego, buscó dominar en base al juego y la pelea por la posesión.
Con las patadas subiendo en intensidad nuevamente a los 61', ninguno de los dos cuadros lograba superar la línea de tres cuartos y el trámite se tornó lento y previsible. La entrada de Chávez en lugar de Palacios - de muy flojo partido y año en general- respondió a esta necesidad, pero el recién ingresado chocó mucho con un Pérez todavía sin posición fija.
Un minuto más tarde, el Cali llegó en una ráfaga y quedó al borde del primer gol: Sambueza armó una gran jugada personal, tocó en cortada para Roa y el volante creativo colombiano remató a la carrera chocando con las manos de un seguro Orión. Gago seguía siendo el mejor del partido, impecable tanto como salida como distribuidor de juego, el verdadero enlace de un equipo que no lo acompañaba y no aprovechaba su excelente noche.
Un nuevo contragolpe hizo sufrir a un Boca demasiado largo, con baches imposibles de cubrir y un retroceso ya lento por el cansancio acumulado. Borré recibió desde la banda en el punto penalti, dejó atrás al Cata con un giro y un taco sensacionales que amortiguaron el balón y fusiló a Orión. La pelota salió a centímetros del palo, pero las alarmas estaban todas encendidas en un Boca aguerrido pero sin tanto juego con poco más de 20' por jugarse.
La profundidad brillaba por su ausencia en Boca, con los ocho jugadores del Deportivo Cali todavía posicionados frente a su puerta, controlando a un rival muy estático. Salvo Gago, Tevez y Pérez, el cuadro de Arruabarrena se quedó paralizado y los intentos de estos jugadores mencionados en tres cuartos por cambiar el ritmo en el uno contra uno no fueron suficientes para desnivelar.
Los dirigidos por Castro lucieron cómodos en la segunda parte con el resultado y con las situaciones de riesgo más claras que no fueron gol solamente por la actuación de Orión y la mala suerte de los rematadores. Al no hacer ancho al equipo, al no usar a Silva y a Molina para atacar como volantes exteriores, Boca perdió toda su sorpresa y nunca pudo hacer ancho el campo de juego salvo en los minutos iniciales.
La mejor jugada del visitante en el complemento fue una combinación entre Tevez y Gago que derivó en Chávez por la banda. El centro del ex Banfield fue a Tevez, este abrió con Pablo Pérez y justo cuando el volante remató, llegó un rival para bloquearlo. El entrenador del Cali realizó dos variantes en busca de mayor picante en los metros finales, ya teniendo en claro que podía ganar el partido debido a las falencias defensivas de Boca: Casierra y Mojica reemplazaron a Preciado y a Sambueza.
Gago habilitó con una nueva genialidad a Pérez, pero su disparo fue bloqueado, quedando en claro que el gol no iba a llegar para él en Colombia. Luego de que Chávez desperdiciase una chance inmejorable a metros del arco, Arruabarrena sacó a un agotado Gago pero en su lugar puso a un volante de contención pura. Un error del entrenador, que así mostró su conformidad con el empate, algo que es inaceptable sin duda alguna.
Con dos minutos por disputarse, Roa llegó como una locomotora por la banda, sacó provecho de la pésima marca del fondo de Boca, centró bien pasado para Borré y el delantero - vendido ya al Atlético de Madrid- controló con alguna dificultad pero disparó con mucha potencia, impactando el balón en el palo y salvándose Boca de una derrota que hubiese sido demasiado dura. Quedó un centro más para el Xeneize, que golpeó en la mano de un defensor, pero el árbitro juzgó que no había sido intencional - otro error grosero para la lista- y dio por terminado el duro partido.
Con este empate, Boca suma una unidad en la tabla de posiciones y junto al Deportivo Cali escolta a Racing Club que venció como local 4-1 al débil y en crisis Bolívar, rival que parece solo tendrá alguna que otra chance de sumar puntos en la altura de La Paz. No es el mejor de los comienzos, pero Boca demostró carácter, tuvo en Gago a la gran figura de la cancha y contó con ocasiones de gol para llevarse el partido ante un rival limitado en lo colectivo, muy duro en el marcaje y con un trío muy interesante en Roa, Borré y Preciado. Habrá que ver que le depara el futuro a Boca, pero por lo pronto los goles y el buen juego son necesarios y de forma regular en lo posible.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Deportivo Cali (4-4-2): Hernández; Palacios, Banguero, Mera, Lozano; Andrés Pérez, Godoy (Rentería), Sambueza, Roa; Borré y Preciado.
Boca Juniors (4-3-1-2): Orión; Molina, Cata Díaz, Insaurralde, Jonathan Silva; Bentancur, Cubas, Gago (Meli); Lodeiro (Pablo Pérez); Palacios (Chávez) y Carlos Tevez.
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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