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| Griezmann puso todo el fútbol en el Calderón. (La Vanguardia) |
Partido trampa para el Atlético de Madrid el que se encontraba esta tarde con un Rayo Vallecano peligroso como visitante, pero que con dos regalos defensivos puso el encuentro en bandeja a los atléticos.
Antoine Griezmann un día más, se convirtió en el héroe local al convertir un doblete en la primera mitad tras dos errores clamorosos de la línea defensiva rayista. El primero en el minuto 11 al aprovechar un pase fallido de Ze Castro que el galo intercepta, y tras plantarse ante Toño, anota con facilidad. El segundo no tardaría en llegar, cuando en otro error de la zaga vallecana, Griezmann vuelve a batir al meta rayista.
Corría el minuto 21 y el marcador ya marcaba un claro 2-0. Pero esto no hizo venirse abajo a la escuadra vallecana, que dio un paso adelante, y contó con llegadas peligrosas bien solventadas por la pareja de centrales Miranda y Giménez, que debutaban por la sanción del uruguayo Godín. En una de esas internadas del francés Kakuta, el más incisivo por parte del Rayo todo el encuentro, cedió el balón en la frontal del área a Roberto Trashorras, que con precisión milimétrica colocó el balón donde el portero Moyá no podía llegar.
Con el Rayo de nuevo dentro del partido, es Mario Suárez el jugador que impone su ley, y se multiplica dejando patente su buen estado de forma dando la estabilidad y la calma necesaria a los atléticos.
La segunda mitad arrancó con intensidad por parte atlética dejando patente que el “Cholo” Simeone había repartido su famosa “cholina” en los minutos de asueto.
Cuando el Rayo despertaba del dominio rojiblanco, en el minuto 55, un saque de esquina botado de nuevo por el omnipresente Griezmann, rebotó en el angoleño Manucho, que con una ración de mala suerte hizo que acabara dentro de las mallas franjirrojas.
Ese 3-1 hizo de nuevo que el Rayo quisiera acortar distancias, y se vivieron minutos de correcalles, el los que de nuevo Griezmann pudo anotar y conseguir un “hat-trick”, pero su balón se estrelló en la madera del arco de Toño. También Alberto Bueno tuvo una oportunidad clarísima que no supo culminar, y se pidió un inocente penalty de Moyá a Manucho. Era tan tonto como claro, pero el colegiado no lo señaló. En los últimos minutos un rejuvenecido Fernando Torres tenía también su oportunidad de golear en la que siempre ha sido su casa, pero no estuvo acertado a la hora de regatear al portero rayista, perdiendo su ocasión.
Con este resultado, el Atlético de Madrid sigue el ritmo de los gigantes Madrid y Barcelona, mientras que el Rayo descansará una semana más en zona tranquila de la clasificación, esperando su próximo encuentro el viernes que viene, ante un necesitado Deportivo de la Coruña.
Redactado por: Alfredo Díaz (España) Twitter: @freddyrvm

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