UD Las Palmas y Athletic Club cerraban la décimo tercera jornada de la Liga en el Estadio de Gran Canaria. Los locales necesitaban sumar para seguir manteniendo su estadio como un fortín y para no descolgarse de los puestos europeos. Por su lado, los visitantes querían dar caza a los puestos punteros con una victoria que supondría para ellos empatar con Real Sociedad y quedarse a tan sólo un punto de los puestos de Champions.
Como era de esperar, el encuentro era un encuentro táctico en el que, desde un primer momento, Quique Setién ganaba la partida a Valverde en la pizarra. Los locales no se sentían demasiado cómodos durante el primer acto debido a que el conjunto vasco buscaba anular sus virtudes, sobre todo anulando a Roque Mesa, pero la calidad de jugadores como Tana se impondría y eso iba a dar premio al equipo antes de terminar la primera parte. Boateng aprovechaba una salida en falso de Kepa en un centro raso lateral para, llegando con todo, adelantar al equipo de las islas y poner cuesta arriba el partido para los leones.
La segunda mitad empezaba con otra pinta, el segundo tiempo tenía, desde el principio, color amarillo. Momo ampliaba la ventaja en el minuto 5 de la segunda mitad y ponía el partido de cara a los de las islas. Pero el Athletic no iba a regalar la victoria a Las Palmas y pese a la expulsión tonta de Aduriz y gracias a la ayuda arbitral recortaban distancias. Pero todo eso sería solamente la ante sala del gol de la noche, pues en una contra preciosa el Jonathan Viera haría una vaselina preciosa desde su casa para batir a Kepa y sentenciar el encuentro cerca del final de este.
Así, el Athletic, antes del derbi contra el Eibar se queda con 20 puntos en octava posición, con sólo 5 puntos de los últimos 15. Las Palmas, por su lado, convierten su estadio en el único, junto al Bernabeu, donde todavía no ha ganado ningún rival y vuelven a colocarse en lucha por las posiciones europeas, con 19 puntos en el décimo puesto, antes del encuentro contra el Alavés.

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