Un irreconocible Everton se vio
sorprendido ante un brillante Bournemouth que dio espectáculo en su casa
venciendo 1-0, quitándole la marca de invicto a un Everton que venía muy bien,
mientras el caso contrario, el Bournemouth que venía en problemas y que vivió
de la renta del gol de Stanislas en el 23’.
Eddie Howe tenía a su favor el
salir sin bajas para este encuentro y con el boost que implica tener a Jack
Wilshere en su plantilla en su segundo aire viendo más minutos con los Cherries;
saliendo con un 4-3-3 con Boruc en el arco; en defensa Smith, Francis y Cook
los centrales y Daniels; en el mediocampo Wilshere y Arter por bandas y en el
centro controla Surman; y en el frente de ataque los extremos Stanislas y Ibe
apoyan a Wilson de única punta.
Gran ventaja para los Cherries
poder contar con este frente de ataque que genera gran pegada de larga
distancia en el recurso. Y con Gradel en banca.
El Everton salía para este encuentro
con las bajas de Leighton Baines pieza fundamental en la creación y líder del
equipo, la ya conocida baja de larga estancia de Besic, Browning, James McCarthy
y Darron Gibson y con la suerte de poder contar con Romelu Lukaku que era duda
para iniciar las acciones.
Su orden táctico fue de 4-2-3-1
ya conocido sin modificaciones a excepción de Baines; con Stekelenburg en el
arco; en defensa estaban Oviedo sustituyendo a Baines, Williams y Jagielka y
Coleman; en el doble cinco la potente pareja Gueye y Barry; los extremos
Bolasie y Mirallas, Barkley mediapunta y en punta recuperado a tiempo Lukaku.
Lástima la baja de Baines ya que
le quita opción en los tiros libres, despliegue por la banda y tirada de larga
distancia; por parte del lateral izquierdo.
Sorprendió el ímpetu del
Bournemouth queriendo hacer valer su casa y ya en el primer minuto, Stanislas
avisaba con centro de Daniels que pasaba cerca de la cabaña de Stekelenburg.
El juego del Everton se estaba
centrando en hacer que el local hiciera el gasto, presionarlo con la última línea
cuando llegaban al arco rival, el problema era que este juego del Everton no
era establecido como premisa eran los Cherries los que los obligaban a jugar
así.
Cuando el Everton lograba salir
al contragolpe, era de admirarse el retroceso del Bournemouth que de una vez se
formaba en el fondo presionando al hombre y neutralizando la jugada. Buen
partido de Francis y Cook en la defensa central.
El Everton que centra su juego en
lo que puedan hacer los extremos Bolasie o Mirallas estaba frustrado por cómo
le cerraban los caminos; siendo a su vez neutralizado Lukaku que se veía
impotente arriba.
En el 9’ la pelota parada la dio
la primera oportunidad al Everton por intermedio de Lukaku que de cabeza tras tiro libre
de Barkley fue neutralizado por un acrobático Boruc que bloqueó la jugada.
Que gran jugada del Bournemouth
que dominaba la posesión del balón y con una gran carrera de Wilson saca el
centro a un Wilshere que erra golpeando el esférico en el travesaño, esta
jugada fue precedida por un asedio Cherry. Mal el Everton desubicado en defensa
con jugadores fuera de posición perdidos en labores defensivas.
Ya las falencias defensivas se hacían
muy notorias en el Everton y en el 23’ tras un gran centro por izquierda de
Arter, Stanislas remata con una gran fuerza para reventar las redes en el 1-0.
Tras gol el Everton se vio frustrado
y sin ideas recurrió al balón largo y en el 28’ Barry probó a Boruc sin éxito
con el tiro de larga distancia. La clave de la baja forma del Everton, la desconexión
del dúo Mirallas, Barkley; porque Bolasie solo contra el mundo por banda
derecha hizo todo lo que pudo.
De verdad que gran espectáculo de
los Cherries en la primera mitad, dio gusto verlos jugar.
No está de más decir que la
segunda mitad era imperativa para el Everton y no por estar debajo en el
marcador, sino por el pobre espectáculo mostrado por los Toffees que debían levantar
en su juego.
Buen gesto técnico de Cook que en
el 49’ intentó hacer una chilena fallida para tratar de meter el segundo de los
Cherries, ¿lo resaltante?, la libertad con la que lo hizo.
A los Toffees les estaba ganando
el desespero, con un juego acelerado aunque un poco más organizado, viéndose un
poco mejor que en la primera mitad. Koeman realizaría las modificaciones pero
era frustrante que el equipo no mostraba nada distinto.
En el 76’ Lukaku sacó un centro
en carrera para Bolasie como el último esfuerzo de un Everton que lo intentó
todo pero con poca precisión, mientras Bournemouth en los minutos finales se
cuidaba con todo.
Tal vez lo único que se le achaca
al Bournemouth es que no fue más contundente para cerrar un partido que tenía
dominado.
Posterior al partido en una
entrevista a un medio inglés Koeman admitió que el mejor equipo ganó en cancha
y que el Bournemouth fue superior.
FICHA DEL PARTIDO
AFC Bournemouth: Boruc; Smith, Francis, Cook,
Daniels; Wilshere (Gosling 76’), Arter, Surman; Stanislas, Ibe (Gradel 70’),
Wilson (Afobe 90’).
Everton: Stekelenburg; Coleman, Williams,
Jagielka, Oviedo; Gueye (Valencia 81’), Barry (Cleverley 55’); Bolasie,
Barkley, Mirallas (Deulofeu 60’); Lukaku.
Árbitro: Robert Madley.
Estadio: Vitality Stadium.
Rebeca.S.Cardona.P
@la_ligapremier

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