Mérida,
lunes 5 de septiembre, cualquiera diría que es un dia normal, común y corriente
en la ciudad andina. Pero no lo es, ya que hoy llegan personas de todo el
país para apoyar a la Vinotinto en su enfrentamiento del día siguiente contra
el combinado albiceleste. Aragua, Caracas, Trujillo hasta incluso de Anzoátegui,
estado que hasta al otro lado del país. El
ambiente que se vive en todo el país es de expectativa y gozo. Recibir al Subcampeón
mundial y a las 2 veces Subcampeona de américa es algo que paraliza al país.
Hoteles, posadas y cabañas, todas
repletas esperando el dia siguiente para a ver a la Vinotinto y hasta hay
argentinos que viajaron siguiendo a la albiceleste. Con el pasar de las horas
el nerviosismos aumenta en ambos bandos, solo quieren que inicie el partido
para juntos unificar su voz con el grito clásico “VINOTINTO SOY”.
Llega la noche y la atmósfera se
torna tensa, de lado quedo la hermandad de ambos países, mañana se juegan 3
puntos valiosos, Argentina de ganarlos seguiría como líder manteniendo la
distancia de sus más cercanos perseguidores (Brasil, Uruguay) y del otro lado,
la Vinotinto, que de ganar el enfrentamiento, obtendría sus primero 3 puntos en
la eliminatoria y daría un aire de esperanza para todo el país de lograr
clasificar a nuestro primer mundial.
Mérida,
Martes 6 de septiembre. El dia ha llegado, la espera terminado y la tensión del
ambiente parece haberse disipado (o así pienso yo), al salir de mi habitación logro
ver a una familia de 4 personas, el padre poniendo el ejemplo de a quien se
debe apoyar hoy, con la Vinotinto puesta listo para irse al estadio, la madre y
el hijo menor de igual forma, con su camisa de la selección nacional, excepto
el hijo mayor, anda con la de los rivales de turno. Esa pequeña escena me hizo
pensar de la falta de valores patrios que sufre la juventud de ahora, o ¿es que
acaso ese chiquillo ha visto a un argentino con la camisa de la Vinotinto? Siendo
franco, la albiceleste, por historia y presente, es superior al combinado
nacional, lo Cortés no quita lo valiente, pero siempre hay que apoyar a nuestro
país, siendo su rival el mejor o el peor del mundo.
Me marcho al estadio a las 2 pm. Llegamos
y estacionamos el auto en el aparcadero. La fila es inmensa, todos queriendo
entrar para tomar sus lugares y poder disfrutar de la vista todo lo que puedan.
Mi Reloj marca las 7:00 pm. Falta media
hora para el partido. El estadio a reventar. 42 mil personas en sus asientos,
se nota que hoy somos locales, y como bien se sabe, la localia se debe hacer
sentir, alentando, saltando y coreando durante los 90 minutos.
Se dan a conocer los 11 guerreros
que saldrán hoy a defender la Vinotinto, una oncena sin sorpresas; Dani Hernández
en el arco, línea de 4 en el fondo con Alexander Gonzales de lateral izquierdo,
Oswaldo Vizcarrondo(ojala no haga una de la suyas hoy), José Manuel Velázquez y
Mikel Villanueva por la derecha. Los medio campistas, Tomás Rincón, Arles
Flores, Juan Pablo Añor, Adalberto Peñaranda, los dos delanteros, Josef Martínez y Salomón Rondón. 11 de gala de
la Vinotinto. Espero lo mismo de la albiceleste, me entero que su 11 sera; Sergio
Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Otamendi, Ramiro Funes Mori y Marcos Rojo, Lucas Biglia, Javier Mascherano y Ever Banega;
Erik Lamela, Angel Di María y Lucas Pratto.
En mi mente solo tengo una cosa
clara. ¡TREMENDO PARTIDO QUE VIVIREMOS HOY!
Suenan los himnos nacionales de
ambas escuadras y arranca el partido. Una Vinotinto que desde el planteamiento táctico
fue mucho mejor que Argentina, un equipo compacto que no dejaba que encadenaran
3 pases seguidos, Alexander Gonzales mantuvo a Di María sin opciones de
desborde, Lamela no podía proyectarse por las bandas tampoco. Y Lucas Pratto
solo corría por el área tratando de generar una equivocación para poder tocar
el balón. No fue hasta el 34’, cuando un balón que rechazo Funes morí le cae a
tomas rincón, este cabecea para dársela a juan pi Añor, que al recibirla la controla
bien y le tira un caño a Marcos Rojo, al darse cuenta que no tenía opción de
pase decide jugársela solo, le vuelve a hacer otro caño a Marcos Rojo, dos
veces seguida que lo dejo en ridículo, sigue hacia a la par con la línea que
marca el are pequeña, le salen a cerrar el Angulo Mascherano y Zabaleta. Pero de
nada sirve porque suelta un gran zurdazo al arco de Sergio Romero. ¿Resultado?
Golazo que marcaba juan pi. Más de 42 mil almas Gritaron ese gol con toda su
alma. El banco de suplentes salió corriendo a abrazar al autor de tan hermoso
gol. Y así finalizaría el primer tiempo. Con un golpe de autoridad de la
Vinotinto.
Al 2do tiempo, minuto 52, un balón en
largo que rechaza mal Funes morí, le da la chance a salomón rondón de
controlar, de la nada aparece Otamendi queriendo ganar el balón con el cuerpo,
pero al chocar rebota y sale despedido dejándole el camino libre a salomón para
que desbordara y viendo de reojo a Yosef que venía llegando por el medio, hace
un amague que deja solo a Yosef, este amaga con pierna izquierda, dejando tirado
a Romero y definiendo con la Derecha para así, marcar el 2-0.
No voy a mentir, nos sentíamos ganadores,
la explosión del público fue increíble. 11 vs 42 mil. Una batalla desproporcionada.
Cuando ya pensábamos que todo
estaba terminado, un error de la zaga central (cuando no) le dejo el balón servido
a Lucas Pratto para que marcara el 2-1. Todos pensamos “ok, todavía podemos
ganar, hay q mantener el resultado” el Dt de Venezuela, Rafael Dúdamel, decide
hacer cambios para refrescar el campo, Entra Víctor García por Alex Gonzales, Jacobo
kouffati por Yosef Martínez, que no duro mucho, por un pique que hizo contra
con Di María lo lesiono, durando 3 minutos en cancha. De no creerse, pero
bueno, “A mal tiempo buena cara”.
Jacobo Salió del campo en camilla y
sollozando. Entra Yonathan del valle a tratar de generar algo por la izquierda.
A los segundos de entrar cae el empate de Argentina. –Trágame tierra- pensé, un
descuido defensivo y Otamendi marco el 2do para la albiceleste.
Sin piernas, la Vinotinto cansada
por el desgaste físico de cerrarles todas las vías a Argentina, trata de hacer
el milagro de marcar un 3er gol. Pero no lo logra. Se sella el 2-2 en el Metropolitano
de Mérida. Mucha desilusión en el ambiente, de un 2-0 a un empate claramente
injusto. Pero así es el Fútbol.
Nos marchamos del estadio con un
sabor agridulce, por un lado dejando escapar una victoria vital para mantener
la esperanza de ir a Rusia 2018, pero por otro, demostrando que esta selección tiene
Garra para jugarle a cualquiera, demostrándole al continente que el partido termina
al pitido final y sin duda, dejando en claro que el país “beisbolero” está
creciendo futbolísticamente.
Ahora nos queda un margen de error
de 2 puntos, de perderlos, estaríamos oficialmente eliminados. Pero como dije,
el partido termina al pitazo final.
-Derwin Romero.
-Duelo Deportivo.



ConversionConversion EmoticonEmoticon