En lo que fue su primer encuentro oficial como entrenador del Manchester City, Pep Guardiola sufrió hasta el minuto final la rigurosidad y ambivalencia de la Premier League. A pesar de haber dominado el encuentro con tranquilidad, nunca pudo rematar la faena y un combativo y veloz Sunderland encontró en un contragolpe un empate de tinte milagroso. Pero sobre el cierre, un gol en contra solucionó los problemas del ex entrenador del FC Barcelona y el Bayern Munich y le permitió retirarse del Eitihad Stadium con una gran sonrisa.
A contramano de lo que cualquiera se pudo haber imaginado en la antesala de este gran partido, fue el Sunderland el que salió mucho más cómodo durante los primeros minutos. Con un Borini preciso y un Defoe punzante, sumados los esfuerzos de Love y Van Aanholt por las bandas, el cuadro de David Moyes tuvo un tramo inicial de presión total sobre los dominios de Wilfredo Caballero.
Pero en la primera jugada en la que el Manchester City pudo escapar del asedio y liberar a Sterling en profundidad, el ex Liverpool ingresó al área a toda velocidad y fue derribado por Van Aanholt. No quedó ninguna duda al respecto, por lo que el colegiado sancionó el penalti y Sergio Agüero puso el 1-0 con un disparo bajo impecable y muy lejano para la estirada de Mannone.
De aquí en adelante, el cuadro local se convirtió en una máquina de presionar debido a la gran labor de Nolito y Sterling desde los costados y a la precisión de un David Silva encendido en posición de enlace. Fernandinho jugó unos pasos más atrás de lo habitual, como un mediocentro clásico, sosteniendo un 4-1-4-1 muy dinámico que buscó abrir el campo de juego para encontrar los espacios con mayor facilidad.
Si bien el dominio del City era claro, en tres cuartos de campo comenzaron a surgir ciertas imprecisiones que le permitieron al Sunderland ganar metros y recuperarse del golpe recibido. Defoe y Borini volvieron a activarse y le causaron varios problemas a un John Stones que se mostró demasiado nervioso - algo lógico- en su primer encuentro tras su millonario traspaso desde el Everton.
Recién a los 24' se encontraron los de Guardiola con una nueva oportunidad, merced de una muy buena jugada individual de Nolito que finalizó con un disparo a colocar que no ingresó por apenas centímetros. La posesión de los Citizens siguió siendo absoluta, pero el problema seguía estando a la hora de dar la puntada final, donde la precisión desaparecía por completo y tanto Nolito como Agüero y Sterling quedaban aislados y sin espacio alguno.
Moyes veía como la falta de ritmo que tenía el partido beneficiaba claramente a su equipo, pero salvo un buen pase entrelíneas de Koné que Caballero anticipó ante la llegada de Defoe, los Black Cats tampoco se mostraron demasiado peligrosos de tres cuartos de cancha en adelante. Un error defensivo en un lanzamiento de esquina dejó el esférico rebotando en el punto penalti, algo que Defoe buscó aprovechar con un potente remate. Caballero demostró las razones por las que Guardiola lo eligió a él para esta primera jornada y evitó el empate a puro reflejo.
Los 45' iniciales de Guardiola en la Premier League finalizaron con el Sunderland presionando sin cesar sobre el área y con la defensa resistiendo en bloque para mantener la ventaja de cara a una segunda mitad que tenía reservadas muchas más emociones.
En los momentos iniciales de la segunda parte, el City encontró en David Silva nuevamente su espada para romper líneas. Van Aanholt sufrió mucho con la velocidad y habilidad del español hasta que el el cuadro de Moyes logró cortar con el circuito de toque de su rival poniendo a cinco volantes en el mediocampo.
Con su rival completamente replegado y cerrado cerca de su portero, el equipo de Guardiola siguió trabajando con paciencia el trámite más allá de que la impaciencia en los propios jugadores y el mismo entrenador comenzaba a notarse. Cerca de la segunda media hora de juego, Silva conectó muy bien con Agüero dentro del área pero el disparo del ariete se estrelló en el lado externo de la red.
Guardiola comenzó a mover sus fichas y mandó al césped a Navas en lugar de un apagado Nolito, consiguiendo al instante una nueva ocasión de gol: Sterling quebró líneas sin problema alguno, lanzó un muy buen centro atrás y Van Aanholt llegó con lo justo para evitar que el Kun marcase por segunda vez en la tarde. Dos minutos más tarde, Silva mostró signos de alguna molestia mínima y Pep ya pensando en el duelo de Pre-Champions decidió poner en su lugar a Delph.
Januzaj y Khazri reemplazaron a Watmore y Gooch en el Sunderland y el partido volvió a ganar en intensidad. De Bruyne tuvo en sus pies el segundo gol, pero el esfuerzo de Mannone yendo bien abajo sobre la derecha evitó que el misil del belga liquidase el partido. Januzaj tomó las riendas en su equipo, logró llegar hasta el fondo y encontró a Rodwell de cara a portería. El volante habilitó con un excelente pase a Defoe dentro del área y el legendario delantero hizo lo propio para dejar el marcador 1-1 con menos de veinte minutos por delante.
A pesar del impacto, el Manchester City no perdió la calma y mantuvo su ritmo y estilo de juego como si nada hubiese sucedido. El Sunderland se aceleró para tratar de ganar el partido, algo lógico, pero no pudo ir más allá de algunos envíos al área que fueron bien rechazados por la pareja de centrales del cuadro local.
Mientras Januzaj seguía causando problemas desde la izquierda, Guardiola sacó del campo de juego a Clichy y colocó en su lugar a Iheanacho, quedando los celestes con una línea de tres. Kolarov ofició de líbero con Stones y Fernandinho a sus flancos, Sagna quedó abierto junto a Sterling, Delph como mediocentro y De Bruyne como enlace. Moyes quitó a Defoe y en su lugar colocó a McNair con el objetivo de sellar el empate, algo que terminaría siendo su carga ya que luego de un centro de Navas y un error de cálculo de Mannone, el ex jugador del City terminó empujando la pelota contra su propia meta y decretando el 2-1 final en favor del Manchester City.
En los segundos finales, los de Guardiola construyeron una excelente jugada en velocidad pero Iheanacho, tras recibir de De Bruyne dentro del área, prefirió rematar incómodo antes que dársela a Navas que entraba solo frente al arco vacío de Mannone. Los Black Cats respondieron con una nueva trepada de Van Aanholt y un centro que McNair no llegó a empujar gracias a la buena cobertura de su marcador y a una salida atinada de Caballero.
El Manchester City comenzó esta nueva edición de la Premier League con una esforzada victoria ante un duro Sunderland. Si bien no tuvo problemas en mantener la posesión absoluta del balón y en crear varias ocasiones de gol, sufrió durante algunos tramos con los contragolpes de su rival y estuvo cerca de perder las tres unidades sobre el cierre del partido. Más allá de esto, ya se empieza a notar lo que pretende Guardiola del equipo- posesión, paciencia, polifuncionalidad de los jugadores, uso de las bandas para iniciar las jugadas, finalización por la zona central, triangulaciones constantes y demás puntos del repertorio del mejor entrenador del mundo- y que hay mucha convicción en los jugadores para llevar sus banderas en alto sin importar el resultado o las dificultades que se presenten en el camino.
Un primer paso complicado pero exitoso en lo que será una temporada muy emocionante y complicada para el Manchester City y que tiene como próximo objetivo el ingresar a la fase de grupos de la UEFA Champions League merced del cuarto puesto obtenido el año pasado bajo la tutela de Manuel Pellegrini. La Premier League ha conocido a Josep Guardiola y a su paradigma. Mucho gusto, será una gran aventura.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Manchester City (4-1-4-1): Caballero; Sagna, Stones, Kolarov, Clichy (Iheanacho); Fernandinho; Sterling, De Bruyne, David Silva(Delph), Nolito (Jesús Navas); Sergio Agüero.
Sunderland AFC (4-1-4-1): Mannone; Love, Koné. Kaboul, Van Aanholt; O'Shea; Rodwell, Watmore (Januzaj), Gooch (Khazri), Borini; Jermaine Defoe (McNair).
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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