Jules Bianchi, la imborrable sonrisa de un campeón


Hoy 17 de julio se cumple un año del fallecimiento del piloto francés quien seguirá compitiendo con los mejores de la historia pero con los que ya nos han dejado


Han pasado 365 días desde que las esperanzas de poder ver a Jules Bianchi volver a sonreír se desvanecían. Pero su recuerdo se mantendrá en la memoria de todos aquellos que le hemos visto superar los 300 kilómetros por hora, siempre al límite. Siempre dando lo mejor de sí mismo. 

El francés era el claro piloto con el que muchos confiaban para que llegara alto dentro de la categoría de la Fórmula 1. Jules estaba vinculado a la Escuela de Jóvenes Pilotos de Ferrari, en la que demostró tener grandes habilidades al volante, y merecer pilotar el indomable Cavallino Rampante de cara al futuro.

 No era un piloto más, se mereció llegar y alcanzar ser uno de los mejores porque capacidades las tenía sólo hay que recordar los años en Marussia. 2014 fue el año que más logró: Resultados en clasificación cuando el MR03 no era competitivo. Una octava posición en el mítico Principado de Mónaco (novena tras una penalización), pero la hazaña estaba hecha con ese complicado monoplaza que sacaba más de lo que podía aportar. 

La magia de un campeón le daba alas a ese coche para llegar mucho más lejos de lo que aportaba. 

Jules Bianchi estaba destinado a lograr grandes historias dentro de la categoría, paso a paso los equipos se fijaban en él. Sauber pudo ser su siguiente aventura para estar más cerca de la histórica Scuderia Ferrari. Su camino estaba escrito.

Siempre que se menciona su nombre, le recordamos como un joven que tenía todo para ser uno de los grandes del deporte y se mantendrá en la memoria de todos los que estamos enlazados a la Fórmula 1.

No pudo alcanzar todo lo que la vida le tenía preparado, pero seguro que donde se encuentre, siga compitiendo y luchando por conseguir ser el mejor.

Jules, toujours avec toi.

Redactado por @Martens_F17
Siguiente
« Prev Post
Previous
Next Post »