En un partido lleno de emociones, el Napoli capituló ante el renovado Udinese de Luigi Di Canio - que reemplazó a Stefano Colantuono en el cargo de entrenador hace dos semanas- y con 7 jornadas por disputarse quedó a seis unidades de distancia del líder Juventus, que parece encaminarse hacia un nuevo título de Serie A. El sueño fue hermoso mientras duró, pero en los momentos decisivos, el buen juego del Napoli no apareció y lo fue alejando paulatinamente de sus chances de campeonar tanto en el plano local como en el internacional.
Para sorpresa de varios, el Udinese comenzó el partido a pura intensidad, desbordando con Armero - un acierto del nuevo entrenador- y Widmer y con la conducción de Bruno Fernandes. Fue justamente el enlace quien a los 2' recibió de Kuzmanovic delante del arco y sacó un derechazo que se perdió muy lejos. No iban 15' y los avances del local se hicieron imposibles de controlar para una defensa desbordada: Badu pisó el área y fue derribado por Koulibaly, que no le dejó más opciones al colegiado que marcar penalti en favor del Udinese.
Bruno Fernandes remató rasante hacia la derecha, Gabriel adivinó la intención y el balón se le escurrió bajo el cuerpo. Era el 1-0 para los de Di Canio, que necesitaban de los tres puntos aún más que un Napoli imposibilitado a pisar en falso nuevamente. Unos minutos más adelante, Badu y Fernandes combinaron cerca del área y el intento del volante creativo esta vez salió apenas alto.
Pero a los 23', con más ganas que otra cosa, un desconocido Napoli llegó a la igualdad luego de que Higuaín capitalizase un rebote en la medialuna con un impresionante bombazo que ingresó por el ángulo izquierdo de portería. Con este gol, el Pipita llegó al número 30 en la actual temporada por Serie A. Sobre la media hora, Bruno Fernandes tuvo en sus pies un nuevo penalti, pero esta vez Gabriel ganó el duelo y mantuvo a su equipo dentro de un partido muy irregular.
Badu con un derechazo que se perdió por ese mismo sector y Duvan Zapata con un cabezazo tras un envío preciso de Théréau le devolvieron la iniciativa a un Udinese golpeado por la oportunidad perdida poco después del empate de su rival. Higuaín e Insigne respondieron para el Napoli, que sin lograr grandes conexiones entre sus volantes y delanteros ni exhibir su habitual dinámica y sin el balón, asustaba en base a sus individualidades, todas ellas en puntos muy altos.
Pero en el primer minuto de adición, Gabriel recibió un pase atrás, el balón se le escapó de los pies en un exceso de confianza, Duvan Zapata lo sacó del área, lo dejó en el piso, lanzó un centro atrás y Bruno Fernandes con una media chilena sensacional obtuvo su revancha para poner el 2-1 en el marcador antes de retirarse a los vestuarios.
El tramo inicial del segundo tiempo careció de toda emoción, con el Udinese cuidando su ventaja ya con un 5-3-2 más conservador, pero listo para salir al ataque en cuanto los espacios surgiesen. En su primer avance concreto, Widmer superó a Ghoulam sin mayores inconvenientes, lanzó un centro cerrado y Théréau anticipó a todos dentro del área chica para poner el 3-1 con un toque imposible de atajar para Gabriel.
Al instante, Sarri buscó soluciones con la entrada de Mertens en lugar de un impreciso Callejón, pero el belga no pudo imprimirle su cambio de ritmo al resto de sus compañeros. Ryder Matos sustituyó a un lesionado Zapata en el local y en base a disparos de media distancia, el Napoli pareció acercarse un poco a su duro contrincante. Insigne pudo marcar el segundo a los 67' con un buen derechazo, pero su puntería no fue absoluta y la pelota se perdió por la línea de fondo.
Gabbiadini y El Kaddouri entraron por Insigne y Jorginho, quedando el Napoli con un claro 4-2-4 ultra ofensivo que olía más a desesperación que a idea de juego. Ivan Piris ingresó por Armero en el Udinese y con 15 minutos por jugarse, Higuaín fue expulsado tras reaccionar a una patada desleal de Felipe con un golpe innecesario. El argentino perdió los estribos y tuvo que ser contenido por sus compañeros, sus rivales y las personas del cuerpo técnico luego de empujar al árbitro y querer ir a increpar a Felipe.
Los de Maurizio Sarri buscaron por todos los medios hasta el final, pero no lograron inquietar a Karnezis salvo con un disparo de El Kaddouri que fue controlado por el portero sin problemas y un intento de Mertens que se marchó fuera sin pena ni gloria. Los minutos se agotaron y las opciones del Napoli luego de una muy buena temporada parecen haberse terminado. Sin dudas que chances matemáticas y deportivas hay, pues pocos equipos pueden jactarse de jugar tan bien como los Partnopei, pero lo cierto es que el combustible comenzó a terminarse luego de esos dos tropiezos ante la Juventus por Serie A y el Villarreal por los Dieciseisavos de Final de la Europa League. Con la sanción de Gonzalo Higuaín a punto de conocerse, lo que le queda por delante al Napoli es ganar todos sus partidos y apostar por un paso en falso de una Juventus que esta jornada sufrió mucho ante el Empoli pero se pudo llevar los tres puntos gracias a Mario Mandzukic.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Udinese (3-4-1-2): Karnezis; Hertaux, Danilo, Felipe; Widmer, Badu, Kuzmanovic, Armero (Ivan Piris); Bruno Fernandes; Théréau (Perica) y Duvan Zapata (Ryder Matos).
Napoli (4-3-3): Gabriel; Ghoulam, Koulibaly, Albiol, Hysaj; Hamsik, Jorginho (El Kaddouri), Allan; Insigne (Gabbiadini), Higuaín y Callejón (Mertens).
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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