Serie A | SS Lazio 1-4 AS Roma: La humillación definitiva



En un nuevo Derbi de la Capital sin paridad alguna, la Roma extendió la miseria de una Lazio que necesita el final de la temporada como nunca antes. El 4-1 del equipo de Spalletti dejó de rodillas a su eterno rival, que nunca estuvo siquiera cerca de regresar al partido luego de comenzar abajo antes de la primera media hora ante una Roma superlativa que dominó de punta a punta el duelo para descontarle tres unidades al Napoli desde el tercer lugar de la clasificación. Esta derrota significó el retrasado final para el ciclo de Stefano Pioli, que tras una muy buena temporada pasada, no pudo sostener el nivel y fue despedido con la lógica como principio rector.





El partido comenzó con dos equipos aguerridos y expectantes, siendo la Lazio el que intentó presionar sobre la salida del rival con mayor énfasis. La defensa de la Roma no tuvo problemas para controlar los movimientos de Matri y las posibles subidas de Felipe Anderson y de Candreva a sus costados. Con mucha paciencia y haciendo de la posesión su arma principal, el cuadro de Luciano Spalletti poco a poco inclinó el campo de juego.

Tras un disparo de media distancia de Nainngolan que salió apenas ancho por la derecha, la afición local recibió su primer impacto: Digne avanzó sin problemas hasta tres cuartos, lanzó un centro frontal preciso al espacio vacío y El Shaarawy anticipó a una defensa estática para marcar el 1-0 con un cabezazo cruzado que ingresó pegado al palo izquierdo.

La Lazio se desarmó luego del gol e intentó llegar al empate a pura empuje, sin ideas, pero con mucha velocidad y el rol protagonista de Felipe Anderson. Pero no lograron superar la línea de tres cuartos, con una serie de disparos bloqueados como jugadas de relevancia ante la solidez de los defensores romanos. A los 30', la Roma avisó una vez más con un intento de Nainngolan que se marchó unos metros por encima del larguero y dos minutos después, El Shaarawy sacó un disparo potente hacia la izquierda que Marchetti tapó con mucha seguridad.

Biglia tuvo la posibilidad de igualar las acciones con un tiro libre desde el sector izquierdo, pero la pelota no bajó a tiempo y se perdió lejos de portería. Acto seguido, un nuevo asedio de los visitantes estuvo a punto de desatar el infierno: Salah llegó por la banda, tocó en corto con Florenzi y el lateral desvió por varios metros su intento. Luego, Nainngolan recuperó desde el piso un balón suelto dentro del área, jugó hacia atrás con Pjanic y el volante remató a colocar, con la mala fortuna de que el esférico dejó temblando el parante izquierdo ante la mirada inerte de Marchetti.

Antes del cierre del primer acto, Rudiger desvió un cabezazo a quemarropa con el portero ya vencido y Nainngolan - una de las figuras por su ubicación a la hora de retroceder y su incidencia en cada ataque- armó una jugada sensacional de pie a pie dentro del área hasta que encontró espacios para rematar, perdiéndose el balón muy cerca del ángulo derecho.




El local salió al complemento con intenciones de mejorar su imagen, habilitando un  intenso ida y vuelta en el primer tramo; Cataldi encontró a Candreva cerca del área y el extremo ensayó un disparo que se marchó al lado del palo derecho del arco de un hasta allí muy relajado Szczesny. En la jugada posterior, Florenzi rompió líneas, conectó con Salah y el egipcio lanzó el balón por encima del travesaño.

Klose y Keita Balde tomaron los lugares de Matri y Candreva en la Lazio, pero salvo algunos acercamientos inofensivos, la producción del equipo de Stefano Pioli fue demasiado pobre. Con media hora por jugarse, Spalleti sacó del campo de juego a El Shaarawy para con Edin Dzeko mandar a Perotti a jugar por la banda. El esquema se mantenía, pero el falso nueve desaparecía para aprovechar la debilidad del rival por los flancos con un punta clásico como Dzeko.

La apuesta resultó ser un pleno ya que después de un disparo de Perotti desde tres cuartos que picó e impactó en el palo derecho, el bosnio apareció en soledad frente a puerta para empujar la pelota y dejar el partido 2-0 para la Roma. Los de Pioli recuperaron la tónica con un cabezazo de Hoedt, tras recibir de Parolo con otro golpe de cabeza, que se estrelló en el palo y luego con un nuevo cabezazo, ahora de Parolo a quemarropa que fue salvado por Szczesny con muchos reflejos.

Con Nainngolan lesionado tras haber recibido varios minutos atrás una patada criminal de parte de un rival, ingresó en su lugar Falqué. Tras un fallido increíble de Klose muy cerca del arco luego de un buen centro bajo de Keita, el joven talento - lo único rescatable dentro de la mediocridad general de su equipo- jugó un balón bien pasado que el delantero alemán bajó a pura calidad y Parolo terminó empujando bajo el arco para decretar el 1-2 que revivía a la Lazio a 15' del final.

Parolo se perdió un gol increíble ante la confusión de la defensa visitante, con un cabezazo que debió ingresar debido a la corta distancia que el volante se encontraba respecto del arco. Felipe Anderson quedó en posición de remate, casi en soledad dentro del área, pero Szczesny aumentó la frustración y la ansiedad de los fanáticos y jugadores locales con una atajada notable sin dar rebote.

Spalletti sustituyó a Salah con Zukanovic, terminando así con las variantes, y segundos después pudo respirar aliviado: Florenzi capturó de volea un rebote fuera del área y con un tremendo remate cruzado puso el 3-1 que desató la locura en las tribunas visitantes. Djordjevic entró por Cataldi en la Lazio, en un intento desesperado de Pioli por descontar casi por inercia, sumando volumen en ataque y exponiéndose a un desastre aún mayor.

La profecía se terminó cumpliendo a los 86', luego de que Perotti tras recorrer varios metros sin que nadie salga a marcarlo rematase con sutileza al palo derecho, bien lejos de Marchetti para sellar la goleada. El 4-1 se mantuvo inamovible, quedando la expulsión de Hoedt tras una patada descalificadora y un remate más de Perotti que Marchetti pudo desviar con mucho esfuerzo.




Si Stefano Pioli tenía alguna esperanza de relanzarse al frente de la Lazio con este Derbi de la Capital, quedó en claro que su ciclo estaba muerto hace ya demasiado tiempo. La directiva sostuvo un proyecto sin horizonte cercano ni lejano debido a la gratitud por la muy buena temporada 2014/15, pero lo cierto es que un cambio de aire era necesario tras un año futbolístico lleno de humillaciones, malas actuaciones y muy pocas satisfacciones. A lo máximo que puede aspirar este magro equipo es a un ingreso milagroso a la fase clasificatoria de la Europa League, mientras que la Roma - que ha renacido de manera notable en cuanto a resultados y estilo de juego desde la llegada de Luciano Spalletti- ya se posiciona bien cerca del Napoli con la esperanza de que algunos tropiezos más de los Partnopei los dejen en Champions League de manera directa.




Las alineaciones fueron las siguientes:

SS Lazio (4-3-3): Marchetti; Patric, Bisevac, Hoedt, Braafheid; Cataldi (Djordjevic), Biglia, Parolo; Candreva (Keita Balde), Matri (Klose) y Felipe Anderson. 

AS Roma (4-3-3): Szczesny; Digne, Rudiger, Manolas, Florenzi; Nainngolan (Falqué), Keita, Pjanic; El Shaarawy (Dzeko), Perotti y Salah (Zukanovic).




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)

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