Premier League | Tottenham Hotspur 3-0 Manchester United: Una lección de fútbol



El Tottenham Hotspur demostró por qué es el equipo que mejor juega en la Premier League, destrozando sin miramientos a un Manchester United que comienza a pedir un nuevo rumbo en la dirección técnica tras dos temporadas de frustraciones y rendimientos bajos con Louis Van Gaal. El partido nunca fue equilibrado, con un solo protagonista dominando de punta a punta, pero recién se definió a 20' del final con una ráfaga de goles que le permitió a los Spurs mantenerse vivos en la carrera por el título.





El comienzo del encuentro fue todo para el cuadro local, que con su habitual posesión absoluta se encargó de avanzar sobre el campo del Manchester United sin demasiada resistencia. Los dirigidos por Louis Van Gaal buscaron sostener el partido cerca de su arco, apostando por la velocidad de Rashford y Martial en los metros finales, para generar peligro con el contragolpe como arma principal.

Una gran jugada entre Lamela y Rose terminó en un centro cerrado del lateral que fue despejado justo a tiempo por Smalling. En ese mismo tiro de esquina, Lamela habilitó a Kane con un pase punzante, pero el delantero mano a mano con David De Gea no pudo superar la veloz salida del español. El ex Atlético de Madrid volvió a ser protagonista cortando un envío al área de Rose, luego de una jugada en velocidad entre Dembele y Eriksen por el sector derecho.

La aguerrida labor de los cuatro volantes del Manchester United creó la ilusión de que el partido se había emparejado luego de ese inicio fulminante de los Spurs. Pero el cuadro de Mauricio Pochettino era sin dudas el más prolijo y profundo, llegando seguido al área del United con juego asociado desde todos los sectores del campo. La figura de Christian Eriksen creció con el correr de los minutos, sacando ventaja del espacio que había a espaldas de Carrick y Schneiderlin debido a lo retrasados que estaban Blind y Smalling.

Un disparo del sueco a los 25' hizo levantar al público de sus asientos, pero el balón terminó saliendo por encima del larguero.Tras una jugada colectiva notable, con juego rápido y rotaciones constantes, De Gea salvó dos veces ante Harry Kane en el punto penalti. La pelota derivó en Walker que ganó por su costado, centró a la perfección y Erik Lamela cabeceó apenas ancho con casi todo el arco a su disposición. Esto es relevante y habla del respeto que se ha ganado el internacional por España en el torneo, ya que Lamela eligió evitarlo a toda costa a pesar de que estaba bastante lejos del balón.

Walker repitió por su sector, ahora ingresando al área a balón dominado y siendo cruzado por Mensah poco antes de probar los reflejos de De Gea. El dominio pleno del Tottenham se consolidó en este tramo, superando al cuadro de Van Gaal a pura dinámica y velocidad, sin siquiera darle la opción de buscar con algún pelotazo frontal a sus dos aislados delanteros.

Las imprecisiones aparecieron sobre el final de la primera mitad, algo lógico en un equipo que debía tratar de encontrar los espacios entre nueve jugadores con camiseta roja apostados delante de su portería. Eriksen lanzó un tiro libre cruzado desde la izquierda y Martial tuvo que salvar en el momento en el que Kane y Dier ya se relamían e imaginaban festejando el gol. Los minutos de cierre no fueron los mejores del equipo de Mauricio Pochettino, pero el pitazo del colegiado fue recibido con mucho alivio por un Manchester United perdido y al borde de una derrota escandalosa.




Para el segundo tiempo, Van Gaal sacó del campo de juego a Rashford para poner en su lugar a Young. El Manchester United quedó parado con un 4-5-1 con Martial como punta y Liganrd y Young jugando por las bandas. En el minuto 52', luego de otro largo tramo de dominio territorial y del balón, el Tottenham se acercó a su objetivo con sendos intentos de Eriksen y Dier que encontraron en De Gea una gran respuesta.

Eriksen se vistió de enlace una vez más en la jugada posterior, habilitando en profundidad a Harry Kane, sin poder el joven talento vencer a De Gea debido al poco ángulo y a la buena presión de Blind. El cuadro visitante tuvo su gran oportunidad cuando Lingard quedó sin marca ante Lloris, pero tardó demasiado para definir luego de un mal despeje que lo favoreció y también sorprendió. Al instante, Anthony Martial rompió en velocidad ante Dier y Walker, los dejó en el camino - haciendo lo propio con Alderweireld- y luego sacó un gran remate que Lloris envió al tiro de esquina con mucha seguridad.

El local recuperó la iniciativa con una subida de Rose y un disparo que se desvió en Mata y forzó a De Gea a realizar una estupenda parada para evitar el primer gol de la tarde. Van Gaal debió reemplazar a Mensah con Darmian debido a una lesión y con el reloj marcando los 70' de juego, su pesadilla se hizo realidad.

Eriksen recibió en tres cuartos de campo, habilitó con un gran pase a Dele Alli y el joven maravilla definió con mucha tranquilidad por debajo de las piernas de De Gea para hacer estallar a White Hart Lane. El 1-0 soltó de forma definitiva a los Spurs, que se lanzaron como tiburón sobre presa herida y lograron aumentar la diferencia tan solo dos minutos más tarde con un lanzamiento de falta de Lamela y un cabezazo preciso de Alderweireld que sentenció al Manchester United.

Y como si el 2-0 no hubiese sido poco, a los dos minutos llegó el tercero: Rose ganó por enésima vez en su costado, lanzó un centro atrás y Lamela con un remate de primera magistral dejó las cosas 3-0 en cuestión de seis minutos que terminaron siendo fatales para un rival que jamás estuvo a la altura del desafío. El ingreso de Depay en lugar de Mata llegó tarde y para colmo de males, De Gea tuvo que volver a lucirse en duplicado, primero ante un cabezazo de emboquillada por parte de Kane y luego ante otro golpe de cabeza, esta vez de Alderweireld, que tenía destino de gol.

Pochettino mandó a la cancha a Heung-Min Son y a Chadli en lugar de Kane y Lamela para dejar pasar el tiempo y permitirles a dos de las figuras llevarse una ovación de pie. Dembele y Alli armaron una pared a puro fútbol sobre el minuto 92, pero De Gea evitó lo que hubiese sido una piedra más sobre la destruida moral de sus compañeros. El ingreso de Mason en lugar de Dele Alli - también ovacionado a rabiar- fue una anécdota y sirvió para ponerle punto final a una actuación histórica que quebró una racha de más de 14 años sin victorias en casa ante los Red Devils.




Luego de esta paliza ante un Manchester United que hace ya varios años no es lo que supo ser bajo la larga y exitosa tutela de Sir Alex Ferguson, el Tottenham Hotspur logró mantenerse a siete unidades de un Leicester City que parece imposible de alcanzar. El cuadro de Mauricio Pochettino seguirá luchando hasta el final y buscará asegurar como mínimo un sub-campeonato histórico que le sirva como base para una próxima temporada que será tan excitante como complicada. Por lo pronto, tener el título del equipo que mejor juega en la Premier League no es poco premio y con pocos partidos por delante, no hay dudas de que solamente estos maravillosos Spurs son los que pueden terminar con el sueño del Leicester City.




Las alineaciones fueron las siguientes:

Tottenham Hotspur (4-2-3-1): Lloris; Walker, Toby Alderweireld, Jan Vertonghen, Rose; Dier, Dembele; Erik Lamela (Chadli), Dele Alli (Mason), Eriksen; Harry Kane (Heung-Min Son)

Manchester United (4-4-2): De Gea; Fosu-Mensah (Darmian), Smalling, Blind, Rojo; Mata, Carrick (Depay), Schneiderlin, Lingard; Anthony Martial y Rashford (Young).




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
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