En un partido que no estuvo exento de polémicas y donde no jugó para nada bien, siendo superado por su rival durante los 90 minutos, el Manchester City logró una importante victoria haciendo base en el carácter ante el West Bromwich Albion de Tony Pulis. Con goles de Sergio Agüero - en un penalti mal sancionado- y de Sami Nasri sobre el final, logró dar vuelta un partido que había comenzado con un gol de Sessegnon a los cinco minutos y que terminó dándole aire al cuadro de Manuel Pellegrini en su lucha por mantener el cuarto puesto en la Premier League.
El partido comenzó con mucho ritmo, con ambos equipos realizando transiciones veloces al ataque y llegando al área rival con muchos jugadores. El dominio de las acciones fue del local en el primer tramo, manejando el balón con su habitual aplomo, rotando posiciones en todo el campo de juego y buscando que la defensa rival muestre algunos espacios.
Pero el golpe lo dio el equipo de Tony Pulis, que a los 5' se puso en ventaja con un verdadero golazo: Zabaleta intentó salir hacia atrás, el balón impactó en el colegiado y Sessegnon lideró un contragolpe que fue letal. El delantero cambió de frente para McClean, el irlandés desbordó, lanzó un muy buen centro y el mismo Sessegnon con un disparo muy potente al palo de Joe Hart marcó el 1-0 que bajó los ánimos en el Eitihad Stadium.
La presión alta del West Brom se duplicó y McAuley estuvo a centímetros de empujar al fondo de la red un buen envío cruzado de Sessegnon. La réplica del City le sacudió la modorra, con un contraataque liderado por Zabaleta, un centro para Kolarov y una definición fallida de Bony muy cerca de portería tras recibir del serbio.
La labor de Rondón y Sessegnon fue muy buena en el primer cuarto de hora, forzando a los centrales del local a dividir demasiado la pelota, sin lograr que ni Bony ni Agüero pudiesen quedar en posición de remate ni que los volantes lograsen encontrar los espacios para lanzar pases filtrados. Pero a los 17', Kolarov entró al área, se lanzó al piso y el colegiado compró su actuación, sancionando penalti para el Manchester City. Sergio Agüero tomó la pelota y con un muy buen disparo hacia la derecha - que Foster estuvo cerca de desviar- marcó el 1-1 que levantó los ánimos en el equipo de Manuel Pellegrini.
La temprana salida de Salomón Rondón, que venía cumpliendo un gran partido, complicó el panorama para el West Brom. Craig Gardner lo reemplazó a los 21', volviendo el cuadro de Tony Pulis al 4-4-2 con Berahino y Sessegnon como puntas y Sandro y McClean como volantes exteriores. Luego de una salida en velocidad de Delph y un toque en corto de Agüero, Kolarov remató por encima del larguero desde muy lejos. Sorpresivamente, el colegiado sancionó tiro de esquina y Mangala anticipó a su marcador aunque sin poder quitarle altura a su intento.
Llegando a la primera media hora de juego, el partido perdió algo de ritmo, con ambos lados tratando de manejar la pelota con prolijidad y anulándose mutuamente en un centro del campo muy poblado. Los minutos pasaron sin que el local pudiese salir de su campo, salvo algunos intentos en soledad de Kolarov, y con McClean generando muchos problemas por su costado a pura velocidad ante un Zabaleta desbordado. Sandro se encargó de ayudar a Fletcher y a Gardner en la contención y también aportó lo suyo pegado a la línea del lateral para redondear una muy buena primera mitad.
Bajo una intensa lluvia, los dos equipos se retiraron a los vestuarios con sensaciones opuestas. Por el lado del Manchester City, estaba claro que para lograr una victoria iban a necesitar mucho más que algunas jugadas aisladas. Mientras que en el West Brom vivía la sensación de que con seguir jugando de la misma manera, la victoria no iba a estar demasiado lejos.
Luego de un comienzo más bien aburrido del segundo tiempo, con ambos equipos estacionados en el círculo central y un ambiente que dejaba mucho que desear, Agüero sacudió al estadio con un impresionante disparo de más de 30 metros de distancia que provocó una tapada notable de Foster. Al instante, el colegiado Mike Jones le denegó al West Brom la posibilidad de ganar la ventaja con un penalti que no pitó: Mangala derribó a Sandro con mucha claridad dentro del área, pero Jones eligió mirar hacia otro lado y perjudicar al cuadro visitante.
Pellegrini buscó mayor velocidad en ataque con el ingreso de De Bruyne en lugar de un estático Wilfried Bony - no es el ideal para estos partidos, ya que es un nueve de área clásico- y mayor control en el centro del campo con la salida de Delph y el ingreso de Yaya Touré. Las variantes surtieron su efecto y el Manchester City acorraló a su rival sin mayores dificultades hasta obtener la ventaja. Kevin De Bruyne encaró por el centro, abrió con Navas y este encontró a Agüero de cara a puerta, siendo bloqueado su disparo pero capitalizado el rebote por Sami Nasri para llevar el marcador a un 2-1 más bien injusto con poco más de 20' por jugarse.
Gardner y Berahino armaron una gran jugada para los Baggies ya sobre los 70', pero el sustituto de Rondón no pudo impactar correctamente el balón por el medio del área y vio como este salía cerca del parante izquierdo de Joe Hart, Dos minutos después, Gardner habilitó a Berahino con un sensacional pase cruzado a espaldas de los centrales, pero el delantero falló un gol increíble con Hart virtualmente entregado a su destino.
Leko, de tan solo 16 años, reemplazó a Sessegnon en el visitante, buscando sacar ventaja del cansancio que mostraban los jugadores del Manchester City. Nasri estuvo muy cerca de liquidar la historia, pero su disparo tras una gran subida por la banda se fue muy cerca del palo derecho ante la mirada de Foster. El equipo de Tony Pulis tuvo una oportunidad más ya sobre el final, con el City recostado sobre su arco y esperando para salir de contragolpe ante la lógica proliferación de espacios en el fondo de los Baggies.
Leko lanzó un muy buen centro al corazón del área, Hart no despejó bien el balón y este cayó en los pies de Fletcher que en posición ideal envió su remate lejos de la red. Clichy reemplazó a un agotado y de mala segunda mitad, Agüero, para reforzar la defensa ante el asedio final de un West Bromwich Albion frustrado. En el tiro de esquina previo al cierre, McClean logró superar con su disparo el mar de camisetas celestes pero tuvo la mala fortuna de ver como el balón salía rozando el palo sin que Hart pudiese hacer nada por detenerlo.
Con esta trabajosa victoria ante el West Brom, el Manchester City logró despegarse del Manchester United, que tras su derrota ante el Tottenham Hotspur ahora lo mira desde el quinto puesto a cuatro unidades de distancia. Y también se ganó la posibilidad de luchar por regresar al tercer lugar, ya que luego del empate entre el Arsenal y el West Ham United - a quien también logró alejar un poco más-, se sitúa a solo dos unidades respecto del equipo dirigido por Arsene Wenger. Con su situación en la Premier League un poco más definida, es hora de situar la mira en la revancha ante el Paris Saint Germain, que podría darle por primera vez en su historia acceso a una semifinal de Champions League.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Manchester City (4-4-2): Hart; Zabaleta, Otamendi, Mangala, Kolarov; Jesús Navas, Fernando, Delph (Yaya Touré), Sami Nasri; Sergio Agüero (Clichy) y Wilfried Bony (De Bruyne).
West Bromwich Albion (4-2-3-1): Foster; Chester, Evans, McAuley, Dawson; Fletcher, Sandro; McClean, Berahino, Sessegnon (Leko); Salomón Rondón (Gardner).
Escrito por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)



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