Copa Libertadores | River Plate 4-3 Trujillanos FC: Una victoria con malas sensaciones



En un partido cambiante, donde River gozó de buena salud en los primeros minutos y luego se desmoronó sin mayores explicaciones ni razones lógicas - salvo el mal rendimiento que viene exhibiendo hace más de 8 meses-, y terminó sufriendo para vencer por 4-3 al débil y carente de ideas Trujillanos que a puro empuje, y con un jugador menos por más de media hora, estuvo cerca de sobreponerse a una desventaja de 3 goles en el Monumental.





Luego de unos primeros diez minutos de dominio territorial absoluto, moviendo el balón de lado a lado con buenas asociaciones entre Mayada, Nacho Fernández y D'Alessandro, River ganó un tiro libre sobre el sector izquierdo y logró abrir el marcador: D'Alessandro se hizo cargo de la ejecución y con la ayuda de una barrera que se desarmó en el momento de su disparo, marcó el 1-0 con un zurdazo cruzado que ingresó manso por el parante derecho.

Con la tranquilidad de ser infinitamente superior a un muy limitado rival, que apenas si buscó esperar con las líneas apretadas cerca de su arco desde el segundo inicial, y con la confianza que da un resultado favorable, el equipo de Marcelo Gallardo intentó aprovechar el partido para seguir desarrollando la nueva idea de juego. Un buen pase de D'Alessandro para Fernández por la izquierda finalizó con un centro bajo que nadie llegó para empujar dentro del área, desperdiciando River una oportunidad muy clara.

El primer acercamiento de Trujillanos fue un disparo de Granados tras una subida en soledad que se desvió en un rival y fue atrapado por Barovero sin problemas. Y en la jugada siguiente, River se perdió un gol increíble: Alonso pivoteó sobre la derecha, tocó por arriba con Nacho Fernández en el corazón del área, el ex Gimnasia le sirvió con el pecho el balón a Alario y el delantero superó al portero con su disparo a quemarropa pero no a un defensor plantado sobre la línea. Milton Casco llegó para capitalizar el rebote y fue derribado en el área, cobrando el árbitro el consecuente penalti en favor de River.

D'Alessandro ejecutó a la perfección sobre el palo derecho para marcar su segundo gol y dejar el resultado 2-0 en favor del cuadro Millonario. Apenas caminando, los de Gallardo aplastaban al peor equipo del grupo para asegurarse el primer puesto de su grupo y además podían comenzar a pensar en el Superclásico del fin de semana.

Dentro de un rendimiento general muy positivo, Milton Casco comenzó a ganarse sus primeros aplausos merced de una levantada en esta parte del año. El monólogo de River era absoluto bordeando la media hora, tocando y avanzando sin cesar ante un Trujillanos demasiado flojo. Lo mejor del cuadro visitante eran las subidas de Granados, que en sus esporádicos intentos lograba al menos hacer trabajar mínimamente a los centrales del local.

Pero los errores en este River siempre aparecen, aún en el partido más fácil: una pésima salida, con pase al medio de Maidana hacia Balanta sin calcular la distancia del adversario, derivó en un ataque letal del visitante en el que Britos habilitó a Cabezas, que no pudo definir ante una buena salida de Barovero, pero luego Cova con un sensacional remate desde la medialuna que se clavó en el ángulo izquierdo.

El 2-1 fastidió en extremo a Gallardo, que le reprochó a Maidana su error infantil y el haber abierto un encuentro que hasta ese momento tenía un solo protagonista. Así sin más, River se llenó de dudas y dejó de monopolizar el balón, comenzando el partido a ser mucho más disputado y quedando lejos del arco de Trujillanos. Pero las limitaciones del cuadro venezolano salieron a la luz en el primer contragolpe limpio, con Alonso ganando en velocidad y Mendoza recibiendo su segunda amarilla - la primera había sido injusta, pues él no había cometido aquella infracción previa- y dejando a su equipo con diez hombres.

Salvo algunas arremetidas por el sector de Casco, River mostró muy poco en los minutos finales de la primera mitad. Sin encontrar a D'Alessandro en tres cuartos de campo, apostó por los pelotazos sin destino buscando a la dupla Alario-Alonso sin demasiado éxito. Trujillanos volvió a amenazar con una nueva corrida de Britos y un disparo de media vuelta de Cabezas que fue bloqueado por Maidana.

Luego de un gran centro de D'Alessandro y un cabezazo fallido de Alonso, el colegiado terminó con un primer tiempo ambivalente para River. Su muy buena primera media hora, que había abierto la puerta a una goleada a media máquina, se vio desperdiciada por un error innecesario que le permitió al Trujillanos descontar y - a pesar de tener un hombre menos- acomodarse en el trámite una vez más.




Para la segunda mitad, River salió nuevamente con la misma actitud y estrategia que en los primeros minutos de la parte inicial y gracias a un error muy grosero de Leandro Díaz en una salida cerca del punto penalti tras un centro frontal, Alario empujó con todo el arco a su merced para marcar el tercero de su equipo y hacer estallar al Monumental.

El 3-1 aceleró a River, que estuvo a tiro del cuarto gol luego de una volea de Domingo de frente a portería que el arquero visitante controló sin dar rebote. Con el partido ya definido, Pisculichi reemplazó a D'Alessandro, confirmando la presencia inamovible del Cabezón en el choque contra Boca por el torneo local.

Acto seguido, Nicolás Bertolo reemplazó a Maidana, otro cuidado de cara al clásico, quedando Mercado como único central, Casco y Balanta a sus costados, más adelantados por las bandas Bertolo y Mayada, el trío Mayada-Domingo-Fernández en el círculo central, Pisculichi de enlace y el doble nueve cerca del área.

Mientras sucedía muy poco en el encuentro, Gallardo agotó variante con el ingreso de Gonzalo Martínez en lugar de un aplaudido Nacho Fernández con poco más de 25 minutos por jugarse. River se desconectó por completo del encuentro y a los 66', Cova capturó un rebote a pocos metros del arco y desvió su intento por muy pocos centímetros, encendiendo las luces de alarma una vez más en los de Gallardo.

El entrenador del Trujillanos buscó darle cambio de ritmo a su equipo con la entrada de Franklin González en lugar de Nieves. El partido siguió en una meseta, pero un muy mal disparo de Bertolo le quedó de pura casualidad a Lucas Alario que, de cara al arco, puso el 4-1 con un remate bien esquinado que entró pegado al palo izquierdo.

A los 74', Sosa llegó con mucha facilidad por la derecha ante la mirada de quienes debían ser sus marcadores, lanzó un centro bajo que Barovero desvió con poca convicción y Franklin González dejó el resultado en un 4-2 más ajustado al flojo encuentro que se estaba viendo en Nuñez. River pagaba sus habituales errores, sumados a una subestimación innecesaria del partido que hizo enojar bastante al cuerpo técnico.

Dos minutos más tarde, Granados aprovechó una pésima jugada entre Martínez y Pisculichi, ganó en velocidad y Balanta lo derribó a pura ingenuidad con un agarrón imposible de ignorar. Cabezas asumió la responsabilidad y con un magistral remate bien alto sobre la derecha puso el 4-3 y abrió todos los interrogantes de cara a los minutos finales.

Con diez hombres, un muy limitado Trujillanos había logrado cercar a un River que a pesar de tener un hombre demás, nunca jugó bien, especialmente desde la salida de D'Alessandro. El pésimo nivel de todos los que ingresaron volvió a poner la lupa en esos nombres que están listos para salir del club en el próximo mercado de pases. Balanta y Martínez tuvieron que cruzar dos buenos balones profundos al límite, llevando más preocupación al rostro de un abatido Gallardo.

Con 83' en el reloj, River encontró aire en un tiro de esquina lanzado por Pisculichi y anticipado en el primer palo por Alario que Díaz tapó a puro reflejo sobre ese mismo parante. River ya no era siquiera ancho en ataque y además exhibía problemas de coordinación indignos de un equipo de su categoría, pero sobre el final logró mantener el balón lejos de Barovero, generando algunas infracciones de riesgo.

Antes de los 5' de tiempo adicional, Cova fue sustituido por Mejía en el cuadro visitante, quemando Matuszyczk todas las naves en busca de un empate milagroso. No hubo tiempo para más que algunos embates sin destino del Trujillanos y River logró pasar como primero de su grupo tras un encuentro lleno de desatenciones, errores inexplicables y con pocas sensaciones positivas de cara a lo que resta del torneo.






Las alineaciones fueron las siguientes:

River Plate (4-3-1-2): Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Jonathan Maidana, Eder Álvarez Balanta, Milton Casco; Camilo Mayada, Nicolás Domingo, Nacho Fernández (Bertolo); Andrés D'Alessandro (Pisculichi); Lucas Alario e Iván Alonso.

Trujillanos (4-4-2): Leandro Díaz; Granados, Luiryi Erazo, Cuevas, José Páez; Angel Nieves (Franklin González), Miguel Cova (Mejía), Gerardo Mendoza, Carlos Sosa; Gustavo Britos y James Cabezas.




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
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