Copa Libertadores | Boca Juniors 3-1 Bolívar: Por la senda correcta



Boca Juniors confirmó en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2016 que el rumbo elegido es el correcto. Jugando muy buen fútbol, borró del campo de juego a un débil pero complicado Bolívar y logró acomodarse en el Grupo 3 a dos unidades del puntero Racing. Los rendimientos individuales fueron muy altos, sobre todo los de Gago, Tevez y Carrizo, convirtiendo los dos primeros un muy buen gol cada uno. 




Este choque disparejo desde los papeles comenzó con un Boca explosivo: antes del primer minuto de juego, Tevez recibió cerca del área luego de una posesión larga y tras aguantar, girar y sacarse de encima a su marcador remató al primer palo, chocando con las manos del portero. A los dos minutos, Carrillo aplicó un codazo criminal a Tevez y solamente recibió una amarilla, ganando Boca un tiro libre de peligro que no terminó por aprovechar tras una mala ejecución de Carrizo.

Despupes de esto, Boca no tardó en tomar las riendas del encuentro a pesar de no poder lograr profundidad ante una línea de fondo excesivamente poblada. El manejo del balón fue muy paciente, con Peruzzi y Fabra bien adelantados, generando espacios al hacer salir lejos del área a los centrales. El que sobresalió en el tramo inicial fue Pavón, no solo por lo incisivo que se mostró en ataque, sino también por los relevos que realizó en el retroceso.

El cuadro de Guillermo Barros Schelotto encontró espacios por los costados, logrando concentrar el juego por un sector y luego jugando al espacio vacío por el otro con un cambio de frente. En otra jugada de riesgo, Carrizo encaró por el medio, buscó a Tevez y el disparo del delantero fue a las manos de Quiñonez. Se comenzaron a ver poco a poco muy buenas conexiones en corto, triangulando en todos los sectores del campo de juego, usando a los laterales como lanzas para llenar las bandas junto a los extremos.

El Bolívar, por su parte, llegó a la Bombonera a defenderse, apostando por la velocidad de Juanmi Callejón en algún pelotazo frontal y al peso de Capdevilla llegando desde la banda y finalizando la jugada dentro del área. La impaciencia de Boca creció con el correr de los minutos, ante un rival que defendió con casi todos sus jugadores muy cerca del área, impidiendo el cambio de ritmo en tres cuartos de cancha para el Xeneize.

Un gran desborde de Carrizo y un remate fallido de Pavón frente al arco aumentaron el fastidio del local. Tevez, muy activo y decisivo en cada toque, recibió de Peruzzi, buscó el disparo y al no encontrarlo jugó de nuevo con el lateral. Este conectó con Gago en el borde del área y el intento rasante del volante fue controlado por el portero visitante.

La jugada siguiente fue un ejemplo de lo que puede llegar a hacer el Boca de Guillermo cuando llegue a su plenitud colectiva: Gago filtró desde el mediocampo para Peruzzi, el lateral rompió por la banda, tocó con Lodeiro y el uruguayo encontró a Fabra por el palo izquierdo, llegando justo un rival a bloquear el disparo del colombiano.

Con la Bombonera cantando sin cesar, Boca volvió a atacar como en los primeros minutos, posicionando a Gago como enlace y con los laterales sumándose al ataque como volantes. Lodeiro era el único punto flojo de la noche, entregando mal la pelota la mayoría de las veces y sin lograr lanzar centros precisos. Los únicos momentos en los que la fluidez de Boca se vio complicada fue en esas jugadas en las que intentó ingresar por el medio, ahogándose en el mar de camisetas celestes.

Promediando la primera mitad, Carlitos Tevez tuvo una doble chance imposible de desperdiciar: el delantero se desmarcó, recibió en vertical, superó al arquero y a su marcador en un solo movimiento y acompañó la pelota confiado en que iba a ingresar a puerta, pero el destino tenía en mente un impacto en el parante. El Bolívar aprovechó la confusión y con un contragolpe a pura velocidad conducido por Callejón también se perdió una oportunidad única, ya que Cellerino en lugar de jugar al medio con el español tras recibir y recorrer en soledad de la banda al medio, remató mordido y ancho para tranquilidad de Orión.

Más allá de que Boca no podía encontrar la puntada final cerca del área del Bolívar, la pésima marca de los bolivianos le permitía al club de la Ribera suponer el que gol iba a llegar en alguna de las varias situaciones que estaban generando. Las filtraciones ocurrían en los lugares más insólitos, con el frente derecho como zona franca que el local aprovechó para atacar sin cesar.

El cero eventualmente fue quebrado con un notable zurdazo bajo tras recibir un taco de Peruzzi dentro del área, buscar una pared con este y capitalizar el rebote luego del cruce de un defensor para lograr el 1-0 que enloqueció a la hinchada. Con 33' en el reloj, Boca se soltó definitivamente y consolidó su amplio dominio. Gago siguió demostrando que su levantada no es algo pasajero sino una realidad que le hará mucho bien a Boca en los próximos años. Como salida y como enlace - y hasta como rematador- su labor fue más que impecable.

Tevez tampoco dejó dudas, moviéndose por todo el frente de ataque y bajando a ayudar en todas las jugadas. Sus combinaciones con los volantes y extremos siempre fueron muy buenas, probando que su calidad está más que intacta y que físico y mente se encuentran en un momento óptimo. Y fue justamente Carlitos el que empezó a cerrar la historia a poco de irse al descanso: el número diez llegó a balón dominado a los dominios del Bolívar, Carrizo arrastró la marca hacia el medio del área y comenzó el show, con dos defensores sentados en el piso ante el quiebre de cintura y aceleración de Tevez, que sin ángulo amagó con tirar un centro y definió al segundo palo para poner el 2-0 en favor del Xeneize.




Apenas iniciada la segunda mitad, Boca encontró el 3-0 a pura velocidad y jerarquía: Carrizo definió a la perfección un centro de Pavón tras desbordar sin problemas y planchó el partido con más de media hora por delante. Boca comenzó a tocar y tocar ante un rival demasiado flojo, que sin la altura, vio como su plan se caía a pedazos tras recibir el primer gol.

Callejón acercó a los suyos con un tiro libre que salió alto a los 53', pero fue el cuadro de Guillermo el que mantuvo el dominio, llegando con jugadas en corto entre los volantes exteriores y los laterales y luego sumando al circuito a los tres delanteros a pura dinámica. Tevez tuvo servido el cuarto, pero su disparo tras un envío de Carrizo no fue el mejor y fue despejado por un defensor luego de realizar una extraña parábola.

Gago volvió a dejarle todo listo a Carlitos con un buen centro, pero Quiñonez atrapó su remate que llevó potencia pero no tanta dirección. Con su equipo descansando en la posesión total, Guillermo sacó a Pavón y mandó a la cancha a Chávez. Cuando no sucedía demasiado en el partido, el árbitro sancionó un penal dudoso para el cuadro visitante y Callejón sacó ventaja del regalo con un disparo hacia la derecha que Orión estuvo cerca de mandar al tiro de esquina.

El 3-1 era anecdótico con menos de 15' por jugarse, pero Boca no dejó de avanzar: Gago fue protagonista de nuevo con un gran pase filtrado para Chávez, pero la definición del ex Banfield por encima del portero no fue buena y este se quedó con su grito. Meli reemplazó a Cubas en el cuadro local y el partido se comenzó a extinguir.

El ingreso de Arrascaita en lugar de Flores le dio algo más de picante, de atrevimiento, al Bolívar que con un Boca desconectado y esperando el pitazo final pudo terminar el partido cerca del arco de Orión. Callejón ayudó a su compañero para lograr esto, pero salvo un intento de Cardozo que Cellerino no pudo rematar por muy poco, los pupilos de Rubén Insúa no hicieron méritos para siquiera convertir un gol más en una noche que para ellos fue oscura. Para Boca las sensaciones fueron muy buenas en lo referido al juego - con el estilo de Guillermo Barros Schelotto ya comenzando a delinearse y obtener resultados- y también con respecto a la tabla de posiciones, ya que con 6 unidades lograron acomodarse a dos unidades del líder Racing Club, a quien podrían superar con una victoria en la jornada que viene.






Las alineaciones fueron las siguientes:

Boca Juniors (4-3-3): Orión; Peruzzi, Cata Díaz, Insaurralde, Fabra; Gago, Cubas (Meli), Lodeiro; Pavón (Chávez), Carlitos Tevez y Carrizo (Bentancur).

Bolívar (3-5-2): Quiñonez; Cardozo, Cabrera, Eguino; Capdevilla, Flores (Arrascaita), Bejarano, Miranda, Saavedra; Callerino y Juanmi Callejón.




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)


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