En otro paso dentro de su extenso derrotero que ha sido esta temporada, la Lazio visitó al Torino con la intención de descontarle algunos puntos a los primeros cinco equipos de la clasificación. No se puede decir que los dirigidos por Stefano Pioli no buscaron la victoria con intensidad y mucho espíritu, pero solamente un lanzamiento de falta impecable de su símbolo Lucas Biglia evitó una nueva caída. Más allá del desahogo y el alivio, los puestos de Europa League han quedado prácticamente fuera del alcance del cuadro romano que apostará a un batacazo en la actual edición del segundo torneo continental.
El choque entre una Lazio necesitada de un triunfo y un Torino que ha logrado acercarse de nuevo a la zona media de la tabla no inició con demasiadas emociones. Los primeros minutos encontraron al local mucho más sólido y aceitado tanto en defensa como en ataque, con el clásico 3-5-2 en lugar de los varios esquemas tácticos ensayados por Giampiero Ventura en esta temporada.
Belotti e Immobile molestaron a un rival sin una identidad de juego ni un esquema táctico definido, parado con un 4-3-1-2 cuyo objetivo era por sobre todas las cosas encontrarle el puesto ideal a un irregular Felipe Anderson, que oficiaba como enlace a pocos metros de Klose y Djordjevic.
A los 11', quedó en claro que la tarde no iba a ser un paseo en el parque para el cuadro de Stefano Pioli: Immobile llegó hasta la línea de fondo y lanzó un centro que fue desviado por un defensor. Acquah ensayó un disparo a puerta cayéndose, Marchetti tapó como pudo y Belotti aprovechó el rebote corto para poner el 1-0 en favor del Torino.
Sobre el minuto 15, el visitante se acercó a portería con un cabezazo fallido de Felipe Anderson que salió ancho por el sector derecho tras un centro de Parolo. El volante fue justamente quien protagonizó la siguiente ocasión de riesgo para los romanos, con un derechazo que Padelli detuvo yendo sobre su izquierda. La pequeña mejoría de la Lazio se vio empañada por un penalti evitable cometido por Cataldi a Belotti, pero los jugadores biancocelestti respiraron cuando Ciro Immobile ejecutó de pésima manera el disparo capital, enviando el balón por encima del larguero.
El error de su figura hizo que el ímpetu del Torino tuviese un freno, uno que fue bien leído por la Lazio. A los 26', Felipe Anderson asistió a Parolo en tres cuartos de campo y el volante de contención no logró disparar con precisión, quedando muy lejos de puerta. Luego de un momento de adormecimiento, el Torino recuperó la iniciativa y estuvo a punto de ampliar el marcador con un desborde de Benassi y un disparo a quemarropa de Immobile que salió ancho por la derecha.
Con tan solo 40' en el reloj, Stefano Pioli advirtió que algo no estaba funcionando bien ya que su equipo no tenía ni velocidad por los costados ni generación de juego en el andarivel central, por lo que decidió realizar dos variantes: Milinkovic-Savic y Braafheid reemplazaron a Cataldi y Lulic respectivamente con el objetivo de paliar este déficit.
La primera parte terminó luego de un tibio intento de Vives que no prosperó más allá de la segunda bandeja del estadio. La expectativas eran altas en el cuerpo técnico a pesar del flojo rendimiento colectivo e individual de sus jugadores, ya que en los recientes encuentros, la Lazio había logrado rescatar algunos empates ante rivales complicados tras haber sido dominados en el tramo inicial del encuentro.
Los primeros momentos de la segunda parte no fueron los más atractivos para cualquier amante del fútbol. Los dos cuadros chocaron mucho más de lo que jugaron, con buenas intenciones pero dejando en claro las razones por las que no han sido protagonistas en esta temporada. A los 56' Belotti casi marca el segundo para su equipo con un cabezazo a corta distancia que se fue muy alto luego de un centro de Molinaro.
Varios jugadores de la Lazio intentaron superar las limitaciones colectivas con disparos de media distancia, pero en el minuto 61 fue el Torino el que generó una vez más peligro en el arco rival: Belotti sacó un zurdazo lleno de potencia desde el centro del área, pero la dirección no fue la ideal y el balón se perdió por encima del arco. Recién a los 67' pudo la Lazio dar señales de vida con una ocasión doble: Milinkovic-Savic hizo revolcar a Padelli con un gran remate al ángulo derecho y Felipe Anderson desperdició con un derechazo fallido una buena asistencia de Biglia en la continuidad de la jugada.
Un minuto más adelante, Parolo estrelló el balón en el poste derecho con un sensacional disparo desde el interior del área, aumentando la impaciencia de los fanáticos romanos que se habían acercado hasta Turín para ver el partido. Pioli sabía que el empate estaba cerca, pero que necesitaba un poco más de ritmo en ataque para poder romper el cero, encontrando su respuesta en el ingreso de Keita Balde en lugar de un inactivo y cada vez menos goleador, Miroslav Klose.
Llegando a los 76' de juego, Keita ingresó al área a puro regate y fue derribado por Belotti. El colegiado cobró penalti correctamente y Lucas Biglia con un disparo impecable hacia la izquierda rescató a la Lazio de una nueva derrota. Con el 1-1 todo parecía indicar que las emociones habían finalizado, pero el Torino no se rindió a pesar del golpe recibido.
Immobile remató desviado, muy cerca del parante derecho, luego de una muy buena jugada de Bruno Peres por el costado. Ventura movió el banquillo de inmediato en busca de un triunfo vital, ingresando Baselli y Zappacosta en lugar de Benassi y Peres. El trámite ganó en intensidad, con dos defensas jugando mano a mano contra los delanteros y una chance clara por lado a los 81'.
Nuevamente, fue Immobile el que lideró el ataque del Toro tras recibir un buen balón de Acquah, pero su disparo rasante no fue problema para Marchetti. En la jugada posterior, Felipe Anderson combinó con Biglia y luego remató demasiado centrado a las manos de Padelli. Después de que Baselli hiciese trabajar a Marchetti con un derechazo, el entrenador local realizó su última variante: Joel Obi, ex Internazionale y promesa de Nigeria, entró por Vives debido a la lesión de éste.
Pudo Zappacosta ganar el partido sobre la chicharra, pero su intento tras pase de Immobile demostró que su labor es mucho mejor como volante exterior que como rematador. El punto dejó más conforme al Torino que a la Lazio, porque los de Giampiero Ventura siguen sumando en su lucha por alejarse definitivamente de los puestos de descenso. Ocupan la decimosegunda posición con 33 unidades, pero tendrán que mantenerse en su mejor forma de aquí al final ya que el Frosinone - último en descender por el momento- se encuentra solamente a siete unidades de distancia.
La situación de la Lazio no deja de ser preocupante más allá del empate agónico y de haber mejorado en la segunda mitad, pues el ciclo de Stefano Pioli parece haberse cumplido hace ya mucho tiempo. Su octava posición con 38 unidades - dos por encima del Bologna y cuatro del Chievo Verona y del Empoli- dictamina que son 13 los puntos que lo separan del Internazionale, hoy dueño del último puesto que clasifica a las copas europeas.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Torino (3-5-2): Padelli; Moretti, Glik, Maksimovic; Molinaro, Benassi (Baselli), Vives (Joel Obi). Acquah, Bruno Peres (Zappacosta); Immobile y Belotti.
SS Lazio (4-3-1-2): Marchetti; Lulic (Braafheid), Hoedt, Bisevac, Konko; Parolo, Biglia, Cataldi (Milinkovic-Savic); Felipe Anderson; Klose (Keita Balde) y Djordjevic.
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)



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