Premier League | Tottenham Hotspur 3-0 AFC Bournemouth: La confirmación



En un duelo que era decisivo para mantenerse cerca del Leicester City en el sprint final por el título de la Barclays Premier League, el Tottenham Hotspur se recuperó con velocidad de su derrota contra el Borussia Dortmund y venció en White Hart Lane con autoridad por 3-0 al AFC Bournemouth, una de las sorpresas de esta temporada, con dos goles de Harry Kane y uno de Christian Eriksen.





En la primera jugada del partido, el invicto del cuadro de Eddie Howe en el 2016 comenzó a verse amenazado, pues el Tottenham abrió el marcador antes del primer minuto con una gran jugada: Walker llegó en velocidad por la banda luego de un momento de posesión total, centró por lo bajo al centro del área y Harry Kane definió al palo izquierdo sin que Boruc pudiese hacer nada. El 1-0 dejó congelado al Bournemouth, que nunca pudo recuperarse de un golpe tan certero al comienzo de la contienda.

Los siguientes minutos fueron de un dominio absoluto del Tottenham, con su habitual posesión y todos sus jugadores en campo rival. Su segunda ocasión de riesgo llegó a los 14', con un disparo de Walker que salió por encima del larguero tras un centro de Rose. Tardó poco el local en definir el encuentro, pues dos minutos más tarde su goleador volvió a pisar fuerte: Dele Alli recibió en tres cuartos de campo, tocó en vertical con Kane y el delantero con un zurdazo cruzado marcó el 2-0 que tranquilizó al equipo e hizo estallar a White Hart Lane en algarabía.

Eriksen estuvo cerca de marcar el tercero, pero su disparo desde el interior del área no llevó demasiada puntería luego de una combinación con Alderweireld. Eddie Howe veía como su equipo no podía regresar al partido, con los Spurs buscando constantemente una nueva anotación, inclinando el campo de juego al máximo posible.

Rose intentó ampliar la diferencia a los 32', pero su remate con la izquierda luego de un centro de Eriksen salió pegado a ese mismo parante. Pocos minutos después, Kane forzó a Boruc a una muy buena parada sobre la derecha con un cabezazo a colocar. Fueron 40' los minutos que necesitó el equipo visitante para conseguir su primer disparo a puerta: Gradel envió un tiro libre al área, Cook ganó en las alturas y el balón salió luego de rozar el larguero.

Dele Alli replicó con un disparo al ras del césped que fue atajado por Boruc sin demasiados problemas y la primera mitad se apagó con los aplausos bajando de todos los sectores de White Hart Lane, felices con la muy buena actuación del cuadro dirigido por Mauricio Pochettino.




Eddie Howe buscó con los ingresos de Grabban y O'Kane en lugar de Afobe y Arter encontrar un respuesta en su equipo de cara a los 45' finales. Pero los Spurs continuaron marcando el ritmo de manera abrumadora, llegando al arco rival velozmente, primero con Walker que desvió su remate por el sector izquierdo y luego con Kane, cuyo disparo fue detenido por Boruc, luego de una habilitación precisa de Lamela.

Con el reloj marcando los 52', Eriksen le agregó un número más a la miserable tarde del Bournemouth: el sueco llegó con tranquilidad en un contragolpe por el centro del área, recibió en soledad y definió con un derechazo hacia ese mismo palo para poner el 3-0 en el marcador. La posesión continuó siendo abrumadora en favor del cuadro de Mauricio Pochettino, que a los 66' comenzó a rotar a sus jugadores: Carroll ingresó por Lamela para seguir teniendo la pelota, pero Grabban asustó a Lloris con un cabezazo potente que se marchó al lado del palo izquierdo.

Howe agotó posibilidades con el ingreso de Pugh en lugar de Gradel, pero su intento de imprimirle vértigo al encuentro chocó contra la solidez y el descanso con el balón de los Spurs. Alli estuvo cerca de aumentar la goleada, pero su derechazo se marchó por el sector izquierdo del arco de Boruc. Mason tomó el lugar de Alli en el local, quedando como enlace en el centro de la mediapunta. Kane desvió un disparo a los 89', quedando a tiro del Hat-Trick y con segundos por jugarse, Chadli reemplazó a Dier para hacer correr el reloj.

Con esta victoria, el Tottenham se mantiene a cinco unidades del Leicester City, confirmando su candidatura al título. No será fácil robarle al equipo de Claudio Ranieri ese honor, esto es claro, pero los pupilos de Mauricio Pochettino forman parte de la misma ciudad que los Foxes en el tan mentado "Cuento de Dos Ciudades". Solo uno será el ganador, pero ambos han logrado asegurarse como mínimo la clasificación directa a la Champions League, un premio que no es menor cuando se toma en cuenta la envergadura de los rivales contra los que han competido en toda la temporada.






Las alineaciones fueron las siguientes:

Tottenham Hotspur (4-2-3-1): Lloris; Rose, Wimmer, Alderweireld, Walker; Dier (Chadli), Dembelé; Dele Alli (Mason), Eriksen, Lamela (Carroll); Harry Kane.

AFC Bournemouth (4-4-2): Boruc; Daniels, Cook, Francis, Smith; Gradel (Pugh). Arter (O'Kane), Surman, Ritchie; Afobe (Grabban) y King.




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
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