En lo que fue uno de los partidos más entretenidos de la nueva jornada de Eliminatorias Sudamericanas, Brasil logró salvar un punto sobre la hora frente a un atrevido Paraguay en Asunción. El cuadro dirigido por Ramón Díaz llegó a estar 2-0 arriba en el marcador, pero no pudo sostener el ritmo, eligió refugiarse y le permitió a los brasileños crecer hasta poder llegar aun empate vital. Con este resultado, ambos equipos quedaron igualados en la sexta posición con 9 unidades en la carrera por llegar al Mundial de Rusia 2018.
Paraguay comenzó con mucha intensidad en todos los sectores del campo, presionando sin cesar a un Brasil que con un ya habitual 4-1-4-1 intentó ganar algo de profundidad y cambio de ritmo respecto del mal segundo tiempo contra Uruguay. La primera del encuentro llegó desde los pies de Willian, que robó un balón en el borde del área y remató por encima del larguero con la presión de los centrales encima.
Poco a poco, el local fue ganando metros en el terreno y generando infracciones cercanas al arco defendido por Alisson. Ambos entrenadores buscaron lo mismo, diferenciándose en los intérpretes y en la idea de base: Ramón Díaz apostó al desequilibrio por las bandas desde el mediocampo con Edgar Benítez y Derlis González, mientras que Dunga buscó armar juego en el centro de la cancha y explotar por las bandas en tres cuartos con Douglas Costa y Willian. El peso en el área era lo que los diferenciaba, pues los guaraníes atacaron con dos puntas y los brasileños lo hicieron con uno solo.
Benítez cayó lesionado a los 10' y en su lugar ingresó Roque Santa Cruz para acompañar en el ataque a Lescano. El cuadro de Ramón Díaz continuó su crecimiento ante la tibieza de Brasil, que comenzó a conformarse con algún que otro contragolpe, permitiendo que la confianza de los paraguayos creciese peligrosamente. A los 17', el conjunto local se perdió un gol increíble: en otro tiro libre frontal ejecutado por Benítez, Alisson respondió muy bien ante un gran cabezazo de Ortíz y luego Gómez no pudo vencer a Gil, que bloqueó el primer palo para evitar la caída de su valla.
Con poco más que su velocidad y la pelota parada, los de Ramón Díaz estaban pasando por encima a un rival en estado de shock. Dos minutos más tarde, Alisson volvió a lucirse, ahora ante un bombazo a quemarropa frente al arco de Gómez, que dejó el marcador en cero llegando a los 20' de la primera mitad. Unos segundos después, Dani Alves logró puntear un balón justo a tiempo antes de que Benítez pudiese empujar la pelota tras un gran centro de Derlis González.
El asedio no terminó allí, ya que en otra jugada por arriba bien ganada por los paraguayos, Aguilar quedó en posición de remate a pocos metros de portería pero con un disparo demasiado alto demostró las razones por las que juega como central y no como volante o atacante. Lo mejor de Brasil llegaba mediante las conexiones entre Willian y Douglas Costa, los únicos que intentaron encontrarse para cambiarle la cara a su equipo.
Una llegada a toda velocidad de Willian por la izquierda dejó atónita a la defensa local: combinó con Fernandinho, aceleró, entró al área y tocó con Oliveira que remató muy bien con la mala fortuna de que el travesaño le negó el gol ya con 28' en el reloj. Derlis lideró la réplica de Paraguay, superando una vez más a Filipe Luis y centrando por lo bajo para Santa Cruz que fue cruzado a tiempo por Gil.
Ya entrando en los cinco minutos finales, Paraguay siguió dominando las acciones, con menor posesión del balón pero impidiéndole a Costa y a Willian la movilidad cerca del área y a Filipe Luis y Dani Alves el poder soltarse con libertad en ataque. Con el trío central anulado y los dos extremos más preocupados por defender que por buscar el arco de Villar, el cuadro rojiblanco contó con numerosos contragolpes para abrir el marcador aunque sin la puntería necesaria en el remate o el pase final.
Hasta que a los 40', Willian avanzó en soledad y lo cortaron entre tres rivales. El balón fue hacia Ortigoza que hizo la pausa, jugó filtrado con Benítez y su centro atrás fue capitalizado por Lezcano - previa cortina de Roque Santa Cruz- con un disparo mordido que picó y superó a Alisson para hacer estallar a la afición local y dejar el partido 1-0 para el local.
Sobre el minuto 42', Douglas Costa ejecutó un tiro libre peligroso cerca del área y fue despejado con solidez por un defensor en el punto penalti. Con segundos por jugarse, Samudio se salvó de la tarjeta roja luego de una entrada extremadamente violenta sobre Dani Alves en el mediocampo. E la jugada posterior, Oliveira logró ganar un balón suelto dentro del área y con una media vuelta veloz estuvo cerca de igualar el partido.
Antes de salir al segundo tiempo, Dunga buscó mayor profundidad con el ingreso de Hulk en lugar de Fernandinho, quedando el dibujo táctico establecido en un 4-4-2. Pero esto no surtió un efecto inmediato, ya que luego de un disparo de Oliveira que no llevó puntería, Ortíz llegó por la banda y habilitó a Edgar Benítez que con un preciso disparo puso el 2-0 que pareció sellar la victoria paraguaya.
Mientras su equipo se paraba unos metros más atrás y lograba bloquearle todos los caminos a un rival desesperado, Ortíz tuvo que ser reemplazado por Santana debido a una lesión. En los sucesivos minutos, la solidez de la defensa local comenzó a decaer, teniendo Renato Augusto tres chances de gol en consecutivo, dos de ellas detenidas por Villar a puro reflejo y una que se marchó apenas desviada.
El ingreso de Iturbe en lugar de Lezcano en Paraguay tuvo su eco en Brasil, con la salida de Luiz Gustavo para que entre Lucas Lima. El delantero del PSG se sumó al ataque y la verdeamarelha se paró con un 4-3-3 para comenzar el asedio final. Un derechazo de corta distancia de Santa Cruz estuvo a poco de liquidar la historia, pero Alisson dejó en claro cuales son las razones por las que Dunga le ha dado toda su confianza.
Con el resultado casi definido, pero con algo más de claridad y un contrincante mostrando señales de agotamiento, Brasil ganó metros en el campo de juego, tratando de evitar otra caída ante este Paraguay que una vez más - como en la Copa América- se había planteado como una roca en el zapato. Willian lanzó un buen centro, el despeje le quedó a Luis que tocó con Hulk y su remate fue bloqueado por Da Silva frente al arco con una gran barrida.
Empujando con todo su espíritu competitivo - y no mucho más que eso-, Brasil encontró el descuento a los 34' luego de un disparo de Hulk que Villar no pudo contener, quedándole el rebote a Oliveira que esta vez no dudó para poner el 1-2 y revivir a la Canarinha. Dunga, con su habitual falta de tacto y de entendimiento del juego, colocó a Jonas - goleador del Benfica y de la liga portuguesa- en lugar de...Oliveira, que se retiró mirando mal a un entrenador que ni teniendo el partido a tiro muestra algo de audacia.
El avance continuó, sin ideas ni fútbol, con mucha voluntad ante un Paraguay excesivamente tirado atrás, demasiado cansado como para hacer algo más que aguantar dentro de su propia área. Filipe Luis y Jonas lastimaron ingresando al área, pero sus pases al medio no pudieron se conectados por nadie de cara a portería. Unos segundos más tarde, Hulk estremeció a todo el estadio pero Villar respondió con seguridad y sin dar rebote con 5 minutos por jugarse.
Un nuevo ataque de Brasil culminó en un cierre salvador de Da Silva antes de que pudiese disparar Hulk dentro del cuadrado grande. Los sustos no se terminaron allí, pues cada avance brasileño llevaba peligro debido a la jerarquía que tienen tanto sus jugadores como la camiseta que visten. Los cambios tardíos, pero eficaces, de Dunga y la vergüenza deportiva hicieron de los minutos finales unos muy emocionantes.
Y en la jugada final, Dani Álves, de pésimo partido, capturó una pelota en el área, enganchó muy bien hacia el medio y con un sensacional disparo cruzado puso un 2-2 con sabor a hazaña para Brasil y con cara de decepción para Paraguay. Pero todavía quedaba algo más: segundos finales, tremendo remate de Jonas que Villar volvió a dejar corto, pero pudo recuperarse el portero para tocar la pelota y evitar que Hulk o Filipe Luis ganen el partido cuando ya no quedaba tiempo para nada más.
Si bien el empate no les sirve de mucho a los dos seleccionados, lo cierto es que Brasil se fue con la sensación de que resurgió de la mayor de las oscuridades a puro carácter y estuvo a centímetros de ganar un partido que tenía perdido. La gran decepción queda para el equipo de Ramón Díaz, que pecó de inocente y no tuvo el acompañamiento de su entrenador a la hora de los cambios, pues en el peor momento le quitó contención al mediocampo y buscó jugar mano a mano con la entrada de Iturbe cuando Paraguay ya casi no atacaba. Con nueve unidades, los dos se encuentran a seis del líder Ecuador y a uno del puesto de repechaje, más allá de que la competencia es larga y recién ha comenzado. Aire para Dunga, que seguirá varios meses más al frente de Brasil luego de esta demostración de apoyo de sus jugadores.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Paraguay (4-4-2): Villar; Gómez, Da Silva, Aguilar, Samudio; Derlis González, Ortigoza, Richard Ortiz (Santana), Edgar Benítez; Darío Lezcano (Iturbe) y Jorge Benítez (Roque Santa Cruz).
Brasil (4-3-3): Alisson; Dani Alves, Gil, Miranda, Filipe Luis; Luiz Gustavo (Lucas Lima); Douglas Costa, Renato Augusto, Fernandinho (Hulk), Willian; Oliveira (Jonas).
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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