Eliminatorias Sudamericanas | Brasil 2-2 Uruguay: Una gran decepción



En un partido emotivo, donde los protagonistas mostraron caras completamente inversas en el primero y el segundo tiempo, Brasil y Uruguay igualaron 2-2 en la Arena Pernambuco. Los dirigidos por Dunga se habían puesto 2-0 arriba en la primera mitad con goles de Douglas Costa y Renato Augusto - este último, una obra de arte-, pero en la segunda mitad el nivel de la Canarinha decreció y los uruguayos se mostraron arrolladores para lograr igualar con anotaciones de Cavani y de Suárez.





Luego del saque del medio, Brasil se adelantó velozmente en el campo de juego de la mano de Willian, que llegó hasta el fondo, enganchó dos veces, centró a la perfección y Douglas Costa empujó la pelota al fondo de la red. El 1-0 había llegado en menos de un minuto, con un Brasil explosivo y contundente, tratando de explotar el juego por las bandas con la velocidad de sus laterales y exteriores.

El 4-1-4-1 planteado por Dunga fue inteligente para neutralizar en el tramo inicial a un Uruguay que suele repetirse en su fórmula: llegada por los costados con los laterales, mediocampo con tres jugadores de combate y uno creativo y juego en largo para un regresado Luis Suárez y Edinson Cavani. Tabarez vio como el cuadro local estuvo al borde de marcar el segundo gol con un disparo de Neymar tras una buena jugada colectiva, recibiendo un centro de Miranda en el punto penalti pero rematando sin fortuna.

Lo mejor de Uruguay fue un activo y aguerrido Carlos Sánchez, el único que intentó hacer algo más que raspar en el centro del campo, pero sin poder conectar con los dos delanteros de manera óptima. Los centrales de Brasil controlaron al doble nueve uruguayo sin complicaciones, sobre todo debido al pésimo estado del circuito de juego de su contrincante. El caso de los brasileños era el contrario: con un juego fluido y una estructura dinámica, con todos sus integrantes afinados y en gran forma futbolística, sometió a puro toque y presión a un Uruguay sin recursos para detener el vendaval.

Neymar avisó cerca de los 25' con un disparo rasante que Muslera detuvo con tranquilidad bajo los tres palos. Unos segundos más tarde, el astro del Barcelona comandó el ataque de su equipo en tres cuartos de campo, jugó un balón filtrado fenomenal para Renato Augusto y el volante con un doble control exquisito dejó tirado en el piso al portero y puso el 2-0 que pareció terminar con el partido.

La locura invadió a todo el estadio, pues Brasil estaba jugando realmente bien, con un motor en el centro del campo como Luiz Gustavo, dos creativos y obreros en Fernandinho y Renato Augusto, dos velocistas extremos en Willian y Douglas Costa y un falso nueve sensacional en Neymar. La orquesta estaba en orden, sin ningún contratiempo, por lo que la sinfonía era maravillosa.

Pero a los 30', Álvaro Pereira ganó por su costado a pura potencia, lanzó un centro muy pasado para Sánchez y el ex River Plate le bajó la pelota a la perfección a Cavani para que el ariete del PSG marcase el 1-2 para Uruguay con un tremendo zurdazo imposible de detener para Alisson. Una jugada más tarde, con la Canarinha en shock, Suárez tuvo el empate en su cabeza pero el balón terminó saliendo lejos de portería.

El avance y el buen juego de Brasil continuaron luego de esos minutos de duda y parálisis, con Filipe Luis rompiendo por su costado y tocando atrás con Neymar para que liquidase el encuentro. El remate del delantero salió cerca del parante derecho, dejando en claro que con un poco más de precisión el trámite podía finalizar.

En otra excelente jugada en velocidad, el balón terminó en Neymar, que se tiró hacia el costado y encontró dentro del área a Douglas Costa con la mala fortuna de que el intento del volante del Bayern Munich salió desviado por centímetros. Uruguay estaba con la rodilla en el suelo a pesar de haber conseguido el descuento en su primer ataque concreto, sin solidez defensiva ni un mediocampo capaz siquiera de ensuciar el partido para sacarle ritmo a los de Dunga.

La primera mitad finalizó con un disparo peligroso de Carlos Sánchez tras recibir en profundidad de Suárez, que fue detenido por Alisson sin problema alguno. Los fanáticos que poblaron la Arena Pernambuco se mostraron contentos cuando los equipos se retiraron a los vestuarios, pero la sensación que había en el ambiente era que Brasil, dentro de un marco abrumador en cuanto al dominio y al juego, había pecado de impreciso a la hora de cerrar un partido que aún estaba abierto.




Para el segundo tiempo, Tabárez reemplazó a Cristian Rodríguez por Álvaro González, en busca de mayor solidez en el mediocampo y también de mejor salida por el costado izquierdo. No iban tres minutos, cuando Uruguay confirmó su levantada: Sánchez tomó el balón unos metros delante del área, toco con Pereira que habilitó a Suárez con una daga filtrada al corazón de Brasil y el mejor delantero punta del mundo se encargó de poner el 2-2 con un fantástico disparo cruzado que venció la resistencia de Alisson.

Durante los siguientes 15', el equipo de Dunga volvió a parecerse a la peor de todas las versiones que ha mostrado en este segundo ciclo. La contracara de la primera mitad incluyó un equipo partido en tres partes iguales e inconexas, que no pudo generar más jugadas de riesgo debido a la lección de cobertura y carácter que los uruguayos le propinaron en el centro del campo.

Con Neymar aislado por completo, Willian y Costa bien tapados por los laterales y Luiz Gustavo desbordado por una línea de volantes que los superaba en volumen en cada sector del campo de juego. Dunga buscó soluciones con la entrada de Coutinho en lugar de Fernandinho, dejando el mediocampo sin jugadores de contención salvo el mediocentro del Wolfsburgo.

Los minutos pasaron y Uruguay, como es costumbre, se contentó con un empate que lo dejaba cerca de la cima de la clasificación a Rusia 2018. Intentaron tibiamente superar el círculo central, pero la defensa del local estuvo atenta para evitar que los pelotazos frontales llegasen a Suárez y Cavani. Ricardo Oliveira reemplazó a Douglas Costa en Brasil, para tratar de ganar algo de peso en el área con un nueve puro y Neymar en la mediapunta.

El entrenador de Uruguay replicó con el ingreso de otro luchador, Stuani, en lugar del mejor de los suyos - además de los dos delanteros- Carlos Sánchez. Tras dos remates de Suárez que fueron rechazados por la línea de fondo, Vecino saboreó la victoria con un derechazo a quemarropa que se marchó muy cerca de portería.

El panorama se abrió para ambos equipos en los minutos finales, con Coutinho probando los reflejos de Muslera desde afuera del área. Lucas Lima tomó el lugar de Willian para ganar mayor control del balón, pero ello no evitó que Suárez estuviese a punto de quebrar el marcador con un buen tiro rasante que Alisson contuvo muy bien.

Neymar remató un lanzamiento de falta cerca del área y el balón rozó el larguero antes de salir sin poder hacer saltar a una afición al borde del asiento. Alisson se lució ante los disparos de Álvaro González y Stuani en los momentos finales del partido,




Con este empate, Uruguay quedó en el segundo lugar con diez unidades, mientras que Brasil llegó hasta el tercer puesto con 8 unidades. Lo parejo de la Eliminatoria Sudamericana a Rusia 2018 no se debe a una mejora sino a un bajón general de la calidad colectiva de sus principales selecciones. Sin una idea sólida de juego y excesivamente atadas a sus individualidades - en un gran momento-, Brasil y Uruguay entretuvieron a quien ve en el fútbol solo los goles, las patadas y las emociones de último momento. A todo el resto de los espectadores, que son la minoría hay que admitirlo, los aburrieron por diferentes razones. Brasil porque demostró que puede jugar muy bien, pero que no deja de ser un equipo pragmático como todo lo que Dunga toca con sus manos. Uruguay porque a pesar de contar con dos de los mejores delanteros del mundo, nunca jamás va a salir de su clásica "garra charrúa" que solo sirve para enardecer a las multitudes sedientas de todo menos de buen fútbol.




Las alineaciones fueron las siguientes:

Brasil (4-1-4-1): Alisson; Dani Alves, Miranda, David Luiz, Filipe Luis; Luiz Gustavo; Willian (Lucas Lima), Fernandinho (Coutinho), Renato Augusto, Douglas Costa (Oliveira); Neymar.

Uruguay (4-4-2): Muslera; Pereira, Coates, Victorino, Fucile; Cristian Rodríguez (Álvaro González), Vecino, Arévalo Ríos, Carlos Sánchez (Stuani); Luis Suárez y Edinson Cavani.




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
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