En un partido realmente duro, en el que no le sobró nada, la Lazio logró rescatar un empate en República Checa frente al interesante Sparta Praga. Sin jugar mejor que su rival, pudo hacer del partido uno muy complicado y enfriar a una Generali Arena repleta que alentó hasta el final con mucha pasión. De cara al choque de vuelta en Roma, la perspectiva ahora es un poco más clara, aunque no se debe dar por muerto al muy buen equipo checo.
El cuadro de Stefano Pioli comenzó con el balón en sus pies y jugando muy cerca del arco del Sparta Praga, con los checos conformes con esperar bien retrasados y salir de contragolpe. Keita y Matri se mostraron muy peligrosos dentro del área, pero sus intentos en los primeros 10' fueron bloqueados por un atento Brabec.
A pesar del dominio de los italianos, la chance más clara llegó a los 12' y fue para el cuadro local: en un gran contragolpe, Lafata quedó cara a cara con Marchetti pero se quedó sin ángulo luego de eludirlo y terminó desviando su disparo por encima del larguero. Dos minutos más tarde, el estadio explotó con un verdadero golazo: Lafata habilitó con un pase sensacional a Frydek dentro del área y el volante ofensivo puso el 1-0 con una gran volea que ingresó por el ángulo izquierdo de portería.
La Lazio no perdió las formas y continuó presionando bien alto, con un Sparta que regresó a su postura conservadora sin mayores problemas. Cerca del primer cuarto de hora, Candreva estuvo cerca de lograr el empate pero su disparo fue a manos de Bicík. Una buena jugada personal de Keita Balde no pudo ser empujada al fondo de la red por Matri, luego de un gran pase del juvenil senegalés.
Más allá de la abrumadora superioridad en cuanto al manejo del esférico y a estar jugando con todo el equipo en tres cuartos de campo, los romanos no podían superar la rocosa línea de nueve jugadores que el entrenador local Zdeněk Ščasný había conformado delante de su propia área. Gran parte de las complicaciones en ofensiva del cuadro italiano se debían a la pobre labor de Matri, muy bien controlado por los centrales dentro del área y sin poder aprovechar las pocas ocasiones de gol en su favor.
Recién a los 38', Bikíc tuvo que trabajar luego de que Candreva definiese muy bien de volea tras un gran pase filtrado de Keita, que el portero checo envió por encima del travesaño con una estirada muy atlética. Biglia ejecutó ese lanzamiento de esquina, Hoedt fusiló - sin fortuna- a Bikíc con un cabezazo a corta distancia y Parolo encontró el rebote en soledad frente al arco para dejar el resultado 1-1 sobre el final de la primera mitad.
Matri recibió una pelota larga de Marchetti y buscó habilitar a Keita, pero un defensor llegó justo a bloquearlo antes de que la jugada pasase a mayores. En el minuto final, Hoedt buscó despejar un centro bajo dentro del área y estuvo cerca de anotar en propia valla, algo que no sucedió por la sobria respuesta de Marchetti bajo los tres palos.
Antes del inicio del complemento, Basta reemplazó a Konko en el lateral derecho para buscar más profundidad por ese sector. Durante los primeros minutos, el cuadro de Stefano Pioli mantuvo la posesión en el mediocampo, tratando de encontrar los espacios con paciencia.
Con el doble pivote y los dos centrales del Sparta Praga muy bien sincronizados, Pioli decidió sacar del campo de juego a Matri y poner en su lugar a Lulic. La apuesta era por la velocidad en los metros finales antes que por la potencia dentro del área, quedando Keita Balde como falso nueve cerca de la medialuna.
Candreva intentó sorprender con una volea de media distancia y bastante cerca quedó de ello, pues el balón salió luego de rozar el larguero. Con media hora por delante, el entrenador local movió el banco de suplentes en busca de respuestas: Fatai y Julis tomaron el lugar de Dockal y Lafata para encontrar algo más de velocidad, dando la señal de que el esquema conservador podía comenzar a abrirse un poco.
Candreva, Keita y Lulic siguieron siendo lo más destacado de un partido muy luchado, siempre complicando a la defensa rival por los costados y con buenas combinaciones entre ellos. Pioli tuvo que agotar sus cambios al minuto 66', luego de que el recientemente ingresado Basta sufriese una lesión, quedando Mauricio en su lugar.
A los 72', Candreva tocó filtrado con Keita y el delantero remató a las manos de Bicík, perdiendo así una oportunidad muy importante en un tramo de escasez absoluta de ataques concretos por parte de ambos equipos. El partido finalizó con una Lazio agotada y sin posibilidades de introducir una variante en un mediocampo ya sin velocidad debido al gran trabajo de contención realizado durante todo el partido. Por el lado del Sparta, había cierta conformidad con el hecho de no haber caído y por haber recibido un solo gol en contra frente a un equipo que lo atacó incesantemente durante gran parte del encuentro, pero que no pudo hilvanar demasiadas ocasiones de riesgo.
El desgaste fue todo de la Lazio - por eso la frustración de sus jugadores y entrenador-, que hizo lo posible para mejorar la pobre imagen que viene dejando durante la corriente temporada, pero que no pudo contra el orden y fortaleza de un inteligente Sparta Praga que supo como manejar cada uno de los avances de su contrincante. El empate sin dudas que es positivo para los romanos, pero cabe imaginar que el lado checo no tendrá la misma postura en el choque de vuelta y que buscará el gol velozmente para poner nuevamente en aprietos a la Lazio.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Sparta Praga (4-2-3-1): Bicík; Zahustel, Brabec, Holek, Nhamoinesu; Marecek, Vacha; Dockal (Fatai), Frydek, Krejci; Lafata (Julis).
SS Lazio (4-3-3): Marchetti; Radu, Hoedt, Bisevac, Konko (Basta/Mauricio); Parolo, Biglia, Milinkovic-Savic; Keita Balde, Matri (Lulic) y Candreva.
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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