Copa Libertadores | Gremio 1-1 San Lorenzo de Almagro: Un punto en suspenso



En un partido que lo tuvo como dominador durante casi todos los 90 minutos, San Lorenzo apenas pudo cosechar un empate frente a Gremio en Brasil. El 1-1 no le hizo justicia a la superioridad colectiva e individual del equipo dirigido por Pablo Güede, que realizó su mejor actuación en la actual edición de la Copa Libertadores, pero que no logró doblegar a un rival que solo atinó a defenderse cerca de su arco y jugar al contraataque. Dos puntos sobre nueve posibles que complican el futuro inmediato y obligan al Ciclón a vencer a los brasileños en el Nuevo Gasómetro para no quedar virtualmente eliminados.




Durante los minutos iniciales, San Lorenzo se hizo del balón y el Gremio esperó recostado sobre su arco. A los 9', Maicon asustó con un gran disparo que salió rozando la escuadra derecha y un minuto más tarde, Blanco respondió con un zurdazo a la salida de un tiro libre que se fue demasiado alto. La idea del entrenador local era bloquear los circuitos de juego de San Lorenzo con un 4-5-1 cerrado en el retroceso y un despliegue veloz por los costados en ataque.

La estrategia funcionó el tiempo que el Ciclón tardó en acomodarse en un campo de juego mojado y bastante disparejo. Cerruti tuvo el gol a los 14' ingresando por el sector derecho del área luego de una asistencia impecable de Cauteruccio, pero el balón terminó por encima del travesaño. Unos segundos después fue Belluschi el que intentó abrir el marcador, pero su derechazo no llevó puntería y se perdió por la línea de fondo.

El rol de Cauteruccio de espaldas al arco, pivoteando y abriendo el espacio para que Belluschi y Blanco se sumasen al ataque por el andarivel central, estaba marcando la diferencia entre los dos equipos. En el minuto 23 fue Más quien se vistió de enlace, pero Blanco volvió a desviar su disparo a puerta. Cuando San Lorenzo era mucho más y dominaba en base a su presión alta y su dinámica en el mediocampo, llegó el golpe: en una jugada aislada, fuera del contexto general del partido, el cuadro de Machado encontró la ventaja con un gran lanzamiento de falta de Fred que Torrico no pudo enviar al tiro de esquina.

Con el 1-0 se esperaba que el Gremio se adelantase unos metros, pero esto no sucedió y el fastidio de sus aficionados se hizo patente. Blanco, muy activo por la izquierda, volvió a contar con una chance de ahora empatar las acciones, pero su tiro salió pegado al palo tras un gran pase de un sacrificado Cerruti. A los 33', el portero local, Grohe, solucionó parcialmente los problemas del club de Boedo con un gol en propia meta que dejó el marcador 1-1 con algunos minutos por jugarse antes del descanso.

De inmediato, Bellsuchi llegó por la banda a toda velocidad, lanzó un centro al área chica y Cauteruccio dejó temblando el palo derecho con un gran cabezazo que no ingresó por pocos centímetros. Ya cerca del pitazo, el Gremio ganó metros en el campo de juego y contó con dos ocasiones claras para retomar la ventaja: primero fue Luan, con un disparo de media distancia que se fue cerca del parante izquierdo y luego Fred que no logró conectar bien con la cabeza un envío de Douglas, terminando el balón lejos del arco de Torrico.

Así finalizaba la primera mitad de un duro partido, en el que San Lorenzo había merecido más que uno solo gol pero que entre la baja eficacia y la mala fortuna - en ambas áreas- lo tenía igualado en un gol frente a un Gremio demasiado mezquino aunque no por ello poco peligroso en cada contragolpe.




Los segundos 45' comenzaron con un San Lorenzo incisivo por las bandas, sobre todo por el sector de Emanuel Más que como durante toda la primera parte siguió siendo una incógnita para la defensa tricolor. Más allá de esto, el local logró mantenerse de pie, tratando de robar la pelota en el mediocampo y de salir de contragolpe para aprovechar la manera en la que San Lorenzo planteaba el partido defensivamente.

Angeleri y Caruzzo lograron contener varios intentos jugando mano a mano con el apoyo de los laterales, pero el que fallaba sin dudas era Ortigoza. El volante central no se mostró preciso como salida, incómodo en su función de enlace más allá de su voluntad para tratar de conectar con los dos extremos y los delanteros. Tampoco aportó demasiado en el retroceso, dejándole esa tarea al mediocentro, Franco Mussis, que con 55' en el reloj había sufrido muy poco delante de su arco.

Cerruti se vio obligado a bajar siempre a ayudar por el costado izquierdo, quedando Cauteruccio demasiado solo arriba. La audacia del planteo de Pablo Güede era llegando a la segunda media hora del partido, algo imposible de negar. Pero las ocasiones de riesgo, esporádicas, estaban en pies de los rivales: un buen regate de Welington por la banda izquierda le dejó un pequeño resquicio, pero su disparo fue al primer palo y Torrico respondió con seguridad.

El cuadro dirigido por Roger Machado logró salir de su postura conservadora y con su presión alta complicó a San Lorenzo en su tarea de salir jugando por abajo. Ni que hablar de lo difícil que fue para el equipo argentino quedar en superioridad numérica desde el mediocampo hacia adelante, algo que se hizo imposible debido al buen acople defensivo de una línea de cinco volantes. A los 59', Bobó reemplazó a Luan en el Gremio, buscando renovar piernas en ataque y quedando el equipo ahora con el recién ingresado como único punta.

Lo que también era notorio en San Lorenzo era el cansancio de sus jugadores, algo que los llevó a perder muchas pelotas en el centro del campo y a quedar expuestos al contragolpe del rival. A los 61', Geromel sorprendió a propios y extraños con un impresionante remate cruzado desde fuera del área que superó a Torrico pero terminó estrellándose en el parante izquierdo.

Los de Güede buscaron encontrar espacios moviendo el balón de lado a lado y a pesar de su lentitud lograron preocupar al local con una buena jugada en velocidad que terminó en un centro de Más que fue bloqueado justo a tiempo por un defensor antes de que Cauteruccio rematase. La muy sacrificada y precisa cobertura total por parte del Gremio logró que el campeón de 2014 terminase recomenzando varias jugadas con largos pases hacia atrás con su arquero.

En un tiro libre de Belluschi, una pelota quedó suelta, Más la rescató casi afuera de la cancha por detrás de todos, Cerruti remató con el arco vacío y dos defensores lograron evitar el gol sobre la línea. En la jugada siguiente, la recuperación por parte de los argentinos fue veloz y Ortigoza disparó por encima del larguero sin preocupar al portero Grohe. Las limitaciones a la hora de defender por parte del Gremio convirtieron en una oportunidad de oro a cada avance del visitante y retrasó bastante al local respecto de los minutos iniciales.

Machado sacó del campo de juego a Giuliano y puso a otro atacante, Fernandinho, para intentar llevarse los tres puntos ante un San Lorenzo que nunca dejó de defenderse con dos centrales plantados en el círculo central tratando de anticipar a los rivales. Lo tuvo Bobó a los 72', luego de que Torrico resbalase en un tiro de esquina y el brasileño sacase un remate demasiado ancho con todo el arco a disposición.

Al instante, Güede realizó su primera modificación: Matos reemplazó a Cauteruccio, para ganar presencia dentro del área y buscar ganarlo con las bandas como herramienta principal ya con 15' por jugarse más el tiempo agregado. Machado hizo lo propio, sacando a un irrelevante Douglas y poniendo al más veloz y picante Almeida en su lugar. Cerca de los 80', lo que estaba claro era que el desgaste de San Lorenzo había sido tal que aún con una defensa muy sólida, no lograba conectarse bien en ataque, algo en lo que también tenía que ver el miedo de seguir recorriendo metros hacia adelante y de no poder regresar.

Esto era lógico, pues los tres cambios del Gremio respondieron justamente a las piernas pesadas de San Lorenzo: todos jugadores veloces y con capacidad para complicar a cualquiera en el uno contra uno. Con un poco más de claridad y espacios en la zona de tres cuartos, los pupilos de Güede siguieron avanzando aunque ya sin desprender tanto a los tres volantes centrales, como se explicó en el párrafo anterior.

Blanco recibió solo por la banda a los 83' y su centro para Matos fue perfecto, pero el anticipo del delantero en el primer palo salió rozando el parante derecho. Sabiendo que la victoria estaba muy cerca, que su equipo en lo colectivo y lo individual era mucho más que Gremio, el entrenador buscó más fútbol con el ingreso de Romagnoli por un fundido Cerruti. Sobre el minuto 87', el ídolo cuervo desperdició un buen tiro libre pegado al área con un remate débil a manos de Grohe.

Güede terminó con sus variantes con la entrada de Kalinski por Ortigoza, algo tarde sin dudas pues con pocos minutos por jugarse la presencia del joven volante central ya no tenía sentido. San Lorenzo finalizó el encuentro empujando con mucha voluntad y sin nada de claridad, sabiendo que había perdido dos puntos clave en un trámite que lo había visto como protagonista y como el amplio merecedor de la victoria. Los cambios llegaron tarde desde el banquillo y evitaron que el cuadro argentino - en lo que fue su mejor presentación en esta Copa Libertadores- se llevase las tres unidades, quedando muy complicado en su grupo con tan solo 2 puntos sobre nueve posibles.






Las alineaciones fueron las siguientes:

Gremio (4-2-3-1): Grohe; Oliveira, Fred, Geromel, Wesley; Maicon, Edinho; Everton, Douglas (Almeida), Giuliano (Fernandinho); Luan (Bobó).

San Lorenzo (4-1-3-2): Torrico; Más, Caruzzo, Angeleri, Buffarini; Mussis; Blanco, Ortigoza (Kalinski), Belluschi; Cauteruccio (Matos) y Cerruti (Romagnoli).




Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
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