En un partido que fue un trámite, donde lo único que tuvo que lamentar fueron las lesiones de Vincent Kompany y de Nicolás Otamendi, el Manchester City superó por primera vez en su historia la línea de Octavos de Final en una UEFA Champions League. Hizo valer su victoria por 3-1 en Ucrania ante el Dinamo de Kiev y con una actuación sólida - que pudo haber terminado en victoria con algo más de puntería- se instaló entre los mejores 8 del torneo continental.
Con la tranquilidad de haber obtenido una ventaja definitiva en la ida, pero sin descuidar ningún aspecto del partido, el Manchester City salió a manejar la pelota con todos sus titulares en el Eitihad Stadium. El primer problema llegó a los cinco minutos, cuando Mangalá tuvo que reemplazar a Kompany luego de que el belga se resintiese nuevamente de la lesión que lo tiene a maltraer esta temporada.
A los 12', en medio de un dominio total por parte del City, Jesús Navas llevó peligro al arco del Dinamo con un derechazo de media distancia que salió por encima del larguero. El cuadro visitante intentó cambiar el ritmo del encuentro con un esquema más abierto que su habitual 4-1-4-1, partiendo desde un doble cinco conformado por Garmash y Veloso para encontrar mayor posesión y control en el mediocampo.
Pero los tibios intentos de filtrar balones para que Yarmolenko y Teodorczyk quedasen mano a mano con los centrales no fueron eficientes ni profundos como para generarle siquiera cosquillas al equipo de Manuel Pellegrini. La calma volvió a quebrarse cerca de los 25', con la lesión de Otamendi que obligó al ingreso de Demichelis en su lugar sin que se hubiese jugado media hora todavía.
Con dos variantes agotadas y muchos minutos por delante, el City se adelantó unos pasos para tratar de superar la congestión en el círculo central. Le costó mucho generar juego, pero no tuvo obstáculos en lo referido a la posesión, una que le permitió manejar los hilos del partido y descansar sin sufrir en los metros finales.
Sergio Agüero estuvo a pocos centímetros de marcar el primer gol para su equipo, pero su derechazo desde fuera del área luego de un pase vertical muy preciso de Demichelis, se marchó por el sector izquierdo ante la mirada de Shovkovskiy. Los primeros 45' finalizaron con el Dinamo avanzando sin ideas y con demasiado vértigo y chocando de manera inexorable contra una línea de fondo que logró acomodarse a los retoques introducidos debido a las sendas lesiones de los dos centrales.
Sergiy Rebrov buscó un poco más de dinámica de cara a la segunda parte con la entrada de Derlis González en lugar de Teodorczyk. Sin un delantero de referencia, el cuadro ucraniano pasó a jugar con el talento paraguayo como falso nueve delante de los defensores del Manchester City.
El primer tramo del complemento fue igual de tedioso que casi toda la primera mitad, con el City descansando en su ventaja y el Dinamo tratando de superar sus propias limitaciones por encima de todas las cosas. En una ráfaga, los de Pellegrini demostraron quien era el mejor equipo, más allá de que su performance estuviese bordeando el conformismo: Agüero recibió por la derecha un buen pase de Yaya Touré, pero su intento salió apenas desviado por la izquierda ante la mirada del portero; dos jugadas más adelante, Jesús Navas remató al parante izquierdo luego de combinar en velocidad con Yaya Touré cerca del área.
A los 62', Iakovenko reemplazó a Gusev en el Dinamo con la esperanza de que un gol los pusiese de nuevo en carrera. Yarmolenko forzó a Hart a una muy buena parada bajo los palos con un zurdazo muy potente. Por primera vez en el partido, el Dinamo de Kiev había logrado mostrarse peligroso, de la mano de Derlis González y Yarmolenko. Rebrov quemó naves con la salida de Garmash y el ingreso de Sydorchuk quedando el cuadro de Kiev completamente abierto y jugando cerca del área rival.
Lamentablemente para el Dinamo, los locales no perdieron la calma y continuaron dominando las acciones en base a la posesión. Yaya Touré remató sin demasiada potencia a manos de Shovkovskiy, en una de las pocas acciones de relevancia durante el cierre del encuentro. Sterling entró en lugar de David Silva en el equipo Citizen para tratar de aprovechar los espacios que en teoría iban a surgir.
Sorpresivamente, fue el cuadro de Rebrov el que finalizó atacando y con oportunidades de abrir el marcador contra un City que solo esperaba el pitazo para festejar. Hart volvió a mostrar su categoría, primero ante Buyalskiy y su cabezazo a quemarropa tras un envío de Yarmolenko y luego frente a un disparo a corta distancia de Iakovenko para luego sí levantar los puños hacia el cielo de Manchester.
Con este empate, el Manchester City selló su pase a los Cuartos de Final por primera vez en su historia, luego de dos ediciones en las que debió chocar en Octavos de Final contra un FC Barcelona en estado de gracia. No le costó mucho el trámite al cuadro de Manuel Pellegrini, que espera rival en la próxima instancia con el sueño de avanzar hasta el último partido en lo que sería una despedida de lujo para el chileno y un aperitivo ideal para la llegada de Pep Guardiola. Las lesiones sin dudas que son la principal preocupación, pero lo cierto es que la alegría por el momento ha dejado esos problemas en un segundo plano, con el plantel ya pensando en el partido del fin de semana para volver a subirse al tren de la Premier League.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Manchester City (4-2-3-1): Hart; Clichy, Otamendi (Mangalá), Kompany (Demichelis), Zabaleta; Fernandinho, Fernando; David Silva (Sterling), Yaya Touré, Jesús Navas; Sergio Agüero.
Dinamo Kiev (4-2-3-1): Shovkovskiy; Antunes, Dragovic, Khacheridi, Vida; Veloso, Garmash (Sydorchuk); Gusev (Iakovenko), Buyalskiy, Yarmolenko; Teodorczyk (Derlis González).
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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