Sunderland 0-Manchester City 1: Los Citizens ven la luz con lo justo



En un partido muy importante para sus aspiraciones, el Manchester City visitó al Sunderland en el Stadium Of Light en busca de una victoria que lo mantuviese entre los primeros tres equipos de la Premier League. Con un esquema de juego ligeramente distinto al habitual, el cuadro de Manuel Pellegrini se encontró con un Sunderland muy luchador y ofensivo al que pudo derrotar por la mínima y sin que le sobrase nada. El 1-0 final no refleja lo visto en el campo de juego, donde el local como mínimo mereció el empate, pero no pudo ante un equipo con mucha mayor jerarquía individual y muy buena fortuna en las jugadas clave.




Para sorpresa de muchos, el Sunderland salió a jugar el partido bien adelantado, con sus líneas de cuatro y Kirchoff bien juntos en el mediocampo, presionando sin parar sobre la salida de un Manchester City al que le costó acomodarse en el trámite. Las proyección de los laterales y exteriores ayudaron a acrecentar el dominio de un conjunto dispuesto a jugarle al segundo de la Premier League de igual a igual como si no hubiese diferencias ni en la clasificación ni entre ambas las plantillas.

Otro de los factores que permitió el dominio del cuadro de Sam Allardyce fue la labor de los cuatro volantes centrales y de Kirchoff, que fue el nexo entre la defensa y el mediocampo, ayudando en la salida a los centrales y en la contención al doble pivote conformado por Cattermole y M'Vila. El juego directo del Sunderland, sin mucha elaboración, era el paradigma de un encuentro más parejo de lo imaginado, pero lo cierto era que en los metros finales los Black Cats no lograron ser lo suficientemente precisos como para romper el cero. Había audacia, pero faltaba que Defoe pudiese entrar más en juego y algún recurso por encima de las llegadas de Jones y Van Aanholt.

La primera llegada de peligro fue para el visitante, con un buen pase de Silva para Agüero y un disparo muy potente del argentino que salió rozando el ángulo izquierdo del arco defendido por Mannone. El 4-1-4-1 del conjunto local era sin dudas eficiente a la hora de cortar el circuito de juego del Manchester City, algo que suele confundir y dejar sin respuestas a los pupilos de Pellegrini. La salida en velocidad con los tándems Jones-Lens y Van Aanholt-Borini lograba poner en aprietos a la línea de fondo celeste pero faltaba un poco más de peso dentro del área para poder trasladar al resultado un buen rendimiento.

Llegando a los 12', el partido era demasiado disputado, con dos líneas de volantes voluminosas que lograron trabar el juego en el círculo central. Los de Pellegrini comenzaron a llegar más seguido a los dominios del Sunderland, pero debido al retroceso eficiente de Kirchoff - que en fase defensiva conformaba un 5-3-2 bien claro con Borini y Defoe como puntas- le era imposible encontrar tanto a Yaya Touré como a David Silva algún resquicio para poder habilitar al Kun Agüero con un pase filtrado. Y cuando algunos espacios surgieron por el buen trabajo de posesión, ni el español ni el marfileño estuvieron lo suficientemente finos como para generar riesgo.

De a poco, el City comenzó a encontrarle la vuelta al desarrollo. Sus cuatro volantes centrales comenzaron a rotar posiciones, en pos de juntar muchos rivales en un sector y limpiar con un pelotazo cruzado hacia el otro. Luego de algunos minutos plagados de insinuaciones, el cuadro de Manchester logró abrir el marcador con algo de fortuna y un implacable Sergio Agüero: Nabas intentó rematar a puerta luego de recortar desde la banda hacia el medio, el balón rebotó en un defensor y le quedó al ariete argentino que lo dejó correr y definió con mucha calidad ante la mirada inerte de un Mannone que nada podía hacer. El 1-0 le dejó al ex Atlético de Madrid un par de tapones marcados en la pantorrilla, merced de un violento pisotón recibido de parte de un rival justo cuando estaba rematando al fondo de la red.

Con la ventaja en el bolsillo y un poco más relajados, los jugadores del Manchester City lograron hacerse del balón una vez más y con un 4-1-2-3 eficiente sometieron por varios minutos al Sunderland que tardó bastante en superar el impacto. Fernandiho pasó a jugar como único mediocentro, Yaya Touré y Silva quedaron en zona de operaciones y arriba Navas e Iheanacho flanquearon a Sergio Agüero para tratar de romper a una sólida línea defensiva.

La presión alta de la línea de volantes y de los delanteros se hizo insoportable para los de Allardyce que apenas si lograron salir con pelotazos frontales que cayeron en los pies y cabezas de los centrales. Ya con 25' en el reloj, el dominio del visitante era incuestionable, habiéndose terminado el ida y vuelta de la mano de un dominio territorial de parte de los Citizens en base a la posesión cuasi absoluta del esférico. La velocidad a la hora de realizar la transición al ataque se hizo también un factor clave para entender la preponderancia del City en este tramo de un partido que no por ello dejó de ser complicado.

Con las trepadas de Van Aanholt y Jones anuladas momentáneamente, el City disfrutó de una buena cantidad de minutos donde no hizo más que llevar la pelota de lado a lado con mucha paciencia y donde pudo abrir espacios merced de la movilidad de Silva, Navas, Agüero e Iheanacho en los metros finales. De la mano de una dinámica aceitada, el segundo gol estuvo muy cerca, pero el disparo de Agüero tras habilitación de Navas, se desvió en un contrincante y quedó en el techo del arco. En ese mismo tiro de esquina, Fernandinho tomó un rebote luego de un fallido despeje y su tiro salió lejos de portería.

El local se fue rearmando y se hizo muy fuerte en el juego aéreo, quedando a centímetros de empatar luego de un muy buen cabezazo del debutante Koné tras un lanzamiento al punto penalti en el que todos los jugadores del City dudaron y el ex Lorient cabeceó de pique al suelo, saliendo el balón ancho por el lado izquierdo. Los volantes y defensores visitantes volvieron a ingresar en el juego propuesto por el cuadro local y cometieron varias infracciones evitables cerca del área que llevaron a un peligro innecesario.

Cattermole, M'Vila y Kirchoff volvieron a funcionar de manera óptima, anulando a los dos puntas con un trabajo muy agresivo - en el mejor de los sentidos, claro está- sobre Yaya Touré y David Silva. Sin sus dos lanzadores, los delanteros quedaron huérfanos y el partido volvió al estado previo al gol. La pelota volvió a dividirse, con los de Pellegrini consumidos en la fricción y abriéndole puertas al rival para que saliese en largo con sus laterales nuevamente. Uno de los principales errores cometidos, ya sobre el final de la primera mitad, fue el no tratar de abrir el balón y buscar obsesivamente atacar por el andarivel central sin ninguno de sus atacantes con la fineza y precisión necesarias para ese estilo de juego.

Cattermole fue una de las piezas clave en el Sunderland durante la primera mitad, conduciendo los avances de su equipo, que dejó una muy buena imagen de cara al descanso. Pero fue el City el que estuvo a punto de golpear una vez más, ahora con una gran jugada en espacio reducido de Yaya Touré y un disparo demasiado alto del marfileño. A los 44' llegó la gran oportunidad para el local: Lens encontró con un muy buen pase vertical a Defoe, que en su única intervención del partido, se sacó a Otamendi de encima y con una media vuelta sensacional forzó a Joe Hart a realizar una tapada igual de excelente. El balón quedó suelto y Cattermole llegó sin ángulo para convertir, pero su disparo - con un Hart ya recuperado y cubriendo el arco- se estrelló en el parante para tranquilidad de Manuel Pellegrini.

El Manchester City cerró los primeros 45' pagando el haber dejado la pelota en los pies del contrincante y el haberse retrasado excesivamente para poder pelear el partido antes que jugarlo. La parte positiva, además del gol y del breve momento posterior de dominio, fue la sólida labor de los cuatro defensores que sostuvieron la ventaja con una actuación colectiva muy sobria en los rechazos, cruces, anticipos y relevos.




Sam Allardyce realizó una variante antes del inicio de la segunda mitad, con la salida de Lens y el ingreso de Khazri para renovar piernas por la banda. Durante los primeros minutos, el Manchester City intentó retomar el control del partido. Pero el Sunderlando siguió rompiendo el juego con la excelente labor del triángulo apostado en el círculo central, sobre todo por un fantástico Kirchoff que en lo táctico hizo un partido excelente.

De la mano de un planteo sólido y agresivo y de el espíritu de sus jugadores como mascarón de proa, el local volvió a acorralar a los Citizens que en un estado de confusión absoluta no lograron volver a generar juego debido al flojo nivel general, pero más que nada de un David Silva desaparecido. Cada avance del cuadro de Pellegrini terminaba con un choque frontal contra una defensa de cinco jugadores muy bien plantada. Que Otamendi y Demichelis jugasen mano a mano tampoco ayudó a ordenar las ideas y menos que Navas y Silva exhibiesen un nivel paupérrimo jugando fijos en las bandas.

El trámite se hizo de nuevo muy intenso y veloz, sin sociedades entre los volantes del City para poder darle un poco de pausa a semejante vorágine. El ahogo al que eran sometidos los dos exteriores y los delanteros dejó a Pellegrini muy preocupado y tratando de encontrarle soluciones a sus varios problemas. Un cambio táctico en el local complicó bastante esta búsqueda, ya que tanto Khazri como Borini estaban bien cerrados, tapando huecos en el mediocampo y dejándole las bandas a Jones y Van Aanholt que con muchas libertades utilizaron los carriles ya sin resistencia. A pesar de esto, sus envíos al área fueron repelidos por Demichelis y Otamendi, que hasta ese momento solo habían perdido una sola vez contra un Black Cat dentro del cuadrado.

Primero Silva y luego Cattermole tuvieron sendas oportunidades de remate en buena posición, pero ninguno de los dos tuvo la puntería necesaria como para marcar. Cerca de los 70', el partido había perdido mucho ritmo, ya con un Manchester City mucho más compacto que en los minutos previos, conteniendo los ataques de un Sunderland cada vez más desesperado. Johnson reemplazó a Cattermole en el local para encontrar más velocidad y profundidad y Sterling tomó el lugar de un lesionado Navas en el visitante, tratando de sacarle ventaja a los espacios que surgirían en los minutos finales.

Luego de que Defoe fuese cruzado justo a tiempo por Demichelis, Jones remató desde la derecha y Hart evitó el empate con un manotazo preciso. A la salida de ese tiro de esquina, O'Shea tuvo el gol en su cabeza, pero el balón terminó saliendo por encima del larguero. A los 80', Hart tuvo que intervenir nuevamente, ahora como líbero frente a una llegada de Khazri tras un pelotazo frontal mal controlado por los centrales. Pellegrini realizó su tercer cambio con la entrada de Kolarov en lugar de Yaya Touré, apuntando a sellar el resultado con una defensa de cinco jugadores.

Allardyce quemó naves con la entrada de N'Doyé en lugar de Borini y el Sunderland se lanzó por completo al ataque para encontrar una merecida igualdad. El Manchester City se recostó cerca de su portero y cerró filas sin ruborizarse. Los Black Cats trataron de romper líneas por todos los medios posibles, pero fueron los de Pellegrini quienes tuvieron los mejores avances en el tiempo adicional aunque sin poder aumentar la diferencia.




Con esta trabajada y poco justa victoria, el Manchester City logró mantener la distancia de dos puntos sobre el Tottenham Hotspur con 47 unidades y tras el empate en cero del Arsenal frente al Southampton quedó en el segundo puesto en soledad. Para el Sunderland, con unas magras 19 unidades, el panorama sigue siendo oscuro pues se mantiene en zona de relegación, dos puntos por debajo del Newcastle United - último en descender por ahora- y a cuatro del Norwich City, el último que se estaría salvando del descenso. En la próxima jornada, el equipo del Ingeniero Pellegrini se enfrentará al puntero Leicester City en el Eitihad Stadium en un choque que promete ser maravilloso y emocionante, mientras que los de Sam Allardyce visitarán al Liverpool con la esperanza de rescatar alguna unidad que los aleje al menos un poco del abismo.



Las alineaciones fueron las siguientes:


Sunderland (4-1-4-1): Mannone; Jones, Koné, O'Shea, Van Aanholt; Kirchoff; Lens (Khazri), M'Vila, Cattermole (Johnson), Borini; Defoe.

Manchester City (4-4-2): Hart; Clichy, Demichelis, Otamendi, Sagna; David Silva, Yaya Touré (Kolarov), Fernandinho, Navas (Sterling); Iheanacho (Fernando) y Sergio Agüero.



Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
Siguiente
« Prev Post
Previous
Next Post »