Juventus 1-0 Napoli: Triunfazo en rodeo propio




Estaba destinado a ser el gran partido del año. Por un lado, el Napoli de Mauricio Sarri y por el otro la Juventus de Massimiliano Allegri, puntero y escolta respectivamente de la Serie A TIM. En el Juventus Stadium chocaron estas dos fuerzas de la naturaleza, que con estilos diametralmente opuestos - con algunos lógicos puntos de contacto- han llegado hasta este momento de la temporada como los dos únicos y grandes candidatos a quedarse con el título dentro de unos meses. Pero no son pocas las veces en las que las expectativas superan a la realidad y esta no fue la excepción: con un planteo irreprochable desde lo táctico, la Juventud anuló al Napoli y logró hacer del partido un verdadero aburrimiento. Esa reedición del clásico entre el Norte rico y el Sur pobre estuvo en las tribunas y en el espíritu de los jugadores, pero no en la parte del juego que se ausentó por completo. La electricidad e inteligencia de Simón Zarza y la ubicación justa de Machismo fueron los protagonistas estelares de un equipo que dio un paso clave en la búsqueda de su quinto scudetto en fila.



El Napoli comenzó el partido con su clásica presión alta sobre la salida del rival. La idea del cuadro de Sarri, que juega igual en todos los campos, fue evitar que la Juventus saliese del fondo con comodidad y lograr sorprender en tres cuartos con la velocidad de sus atacantes. Allegri con mucha inteligencia armó un 4-4-2 con dos laterales de recorrido y contención como Evra y Lichtsteiner y dos exteriores con las mismas características (a las que se les debe sumar el buen pie y la explosión en el uno contra uno) como Pogba y Cuadrado.

Ante un escenario tan complejo, el Napoli eligió salir con prolijidad y buscando encauzar su juego por el andarivel central. La Juventus lo esperó con paciencia en el circulo central, sin poder atacar demasiado pero cómoda en su resistencia ante los embates constantes del rival. Koulibaly sobresalió en el tramo inicial del partido con una gran labor como salida desde el fondo y también llegando a pisar el área rival con peligro.

Los de Allegri buscaron con pelotazos largos a Morata y a Dybala, pero los dos delanteros no lograron superar la férrea marca de dos centrales que estuvieron pegados a sus espaldas continuamente. Cuadrado y Lichsteiner trataron de armar sin mucho éxito un tándem por la banda, con la salvedad de que el colombiano rotó posiciones en todo momento. De a ratos el esquema de la vecchia signora era un 4-2-2-2 con Pogba y Cuadrado en la zona creativa, Machismo y Khedira como doble pivote y Morata-Dybala como pareja de atacantes.

El local no tardó en trabar el partido en el centro del campo, impidiendo la salida del Napoli con sus laterales y jugando al error ajeno con inteligencia pues es sabido que el cuadro del Sur de Italia siempre se arriesga en la salida desde el arquero. Todos los intentos del Napoli por el medio terminaron en la nada debido a la cobertura óptima de espacios de parte de los defensores y volantes de la Juventud, que retrocedió siempre con mucha aplicación y orden táctico.

Cuadrado intentó romper con la monotonía, pero su disparo luego de una buena jurada individual terminó en manos de Reina. Luego Pogba buscó sorprender en un tiro libre cercano al área, pero el arquero controló con la mirada un disparo más bien previsible de la estrella francesa. Para sorpresa de muchos, el Napoli se comenzó a complicar en la salida y se entregó sin más a los balones largos para sus delanteros.

Los errores no forzados eran lo único que separaba a la Juventus del primer gol, pero lo cierto también era que salvo el disparo de Cuadrado no habían sucedido situaciones de riesgo en el partido. Con Jorginho y Hamsik muy flojos y perdiendo balones todo el tiempo, las infracciones lejos del arco de Buffon se multiplicaron y beneficiaron al local. El juego brusco terminó siendo la regla y allí mismo fue cuando Allan se convirtió en el sostén del mediocampo napolitano a pura garra y cruces precisos.

Higuaín ya pasando la media hora de juego pivoteaba con mayor comodidad, pero no había logrado quedar en posición de remate ni una sola vez todavía. Morata disparó desde muy lejos y falló por una distancia similar, redondeando un muy mal primer tiempo. Sarri veía como sus jugadores intentaban desnivelar en base a las habituales triangulaciones, sin poder salir del pase lateral inocuo ni ganar profundidad con sus dos extremos bien marcados e inéditamente fijos sobre las bandas.

Uno de los principales factores para la frustración del Napoli era Machismo, siempre ocupando correctamente los espacios y jugando junto a Khedira el balón con mucho criterio hacia adelante. Sobre el final de la primera mitad, el Napoli resolvió dos jugadas complicadas con sendos envíos al corazón del área para Higuaín pero primero Bonucci y luego Barzagli lograron puntear la pelota antes de que el ariete argentino ajusticiase a Buffon.

La Juventus replicó con otro intento de Cuadrado que Reina contuvo sin problemas. La pobreza en ataque de los de Allegri también tenía su razón en la labor táctica del contrincante: como nunca antes, Callejón e Insigne recorrieron la banda ida y vuelta sin cesar para cubrir ambos sectores y evitar que el rival superase en número a la defensa.

La acción final del tiempo inicial fue un latigazo de Pogba que se estrelló en el lado externo de la red. En esos 45 minutos, lo que había quedado claro era que a los dos equipos les faltaba cambio de ritmo y capacidad de resolución en los metros finales, más allá de que la Juventud parecía cómoda en ese plan y el Napoli era el que fallaba en todos los sectores.




El complemento comenzó con una fenomenal corrida de Insigne por la banda y terminó en un enganche del Súper Ratón y un disparo al primer palo - a falta de descarga por el medio del área- que Buffon mandó al tiro de esquina con los pies.

Luego de un disparo muy alto de Eva, Bonucci debió retirarse por una aparente molestia en el adictos y en su lugar ingresó Rugani. Los primeros minutos del complemento mostraron a los dos cuadros mucho más dinámicos y abiertos, mucho más dispuestos al golpe contra golpe que en la parte inicial. Allegri no perdió tiempo y cerca de los 60 minutos reemplazó a un muy ineficiente y estático Morata por Zarza buscando ganar generación de juego y potencia en el mano a mano.

La mejor jugada del partido llegó al poco tiempo de la entrada de Zaza, con una apertura de Marchisio para Pogba, un regate del francés, posterior toque atrás y un bombazo de Dybala que se fue a centímetros del larguero. Los siguientes minutos se sucedieron sin que nada realmente ocurriese, con la Juventus dominando el encuentro nuevamente, siendo su mayor virtud el haber anulado al Napoli.

Sin la posibilidad de ganarlo con sus armas habituales, el cuadro napolitano hizo agua en todos sus intentos y quedó expuesto en exceso en todas las jugadas restantes. Esto no significó que no lo intentasen hasta el final, pero era imposible ignorar que el Napoli no había logrado encontrar los caminos para solucionar los escollos planteados por la Juventus. Empecinado en ir por el medio, sin cambiar el ritmo, cansino y previsible más allá de monopolizar el balón.

Esta falta clara de un Plan B se vio reflejada con mucha claridad en el momento del quiebre. Luego del ingreso de Alex Sandro por un cansado e improductivo Dybala, los dirigidos por Allegri lograron romper el cero con un poco de suerte: Zaza llegó hasta el bordes del área, remató a colocar, la pelota se desvió sutilmente en un defensor y dejó mal parado a Reina que nunca pudo reaccionar a tiempo. El 1-0 había llegado sobre el final y no era justo más allá de la evidente comodidad del cuadro blanco y negro con el desarrollo del partido.

La entrada ya en el descuento de Gabbiadini por Allan no sirvió de nada ya que ni con un 4-2-4 el Napoli pudo superar la férrea resistencia de la Juventus que selló sus filas y no permitió que ningún balón llegase cerca de su área. Con esta dura derrota, que dejó llenos de enojo y frustración a los jugadores del Napoli y de felicidad - aunque se espera una autocrítica por el pobre desempeño en ataque- a los de la Juventus, la Serie A tiene un nuevo puntero. El equipo de Allegri mira a todos desde arriba con 57 unidades aunque no debe descuidarse ya que su derrotado de hoy está segundo con un solo punto menos. Igualmente no deja de ser admirable lo hecho por la Juventus, que comenzó el año en puestos de descenso y con una serie de derrotas humillantes y ha llegado hasta casi tres cuartos del mismo como el líder absoluto del torneo.


Las alineaciones fueron las siguientes:

Juventus (4-4-2): Buffon; Evra, Barzagli, Bonucci (Rugani), Lichtsteiner; Pogba, Marchisio, Khedira, Cuadrado; Morata (Zaza) y Dybala (Alex Sandro).

Napoli (4-3-3): Reina; Ghoulam, Koulibaly, Albiol, Hysaj; Hamsik, Jorginho, Allan (Gabbiadini); Insigne (Mertens), Higuaín y Callejón.



Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
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