El Madrigal fue el escenario de un partido realmente parejo, muy disputado y bien jugado por parte del Villarreal y del Napoli. La victoria por la mínima del cuadro local, merced de un gran gol de tiro libre de Denis Suárez a menos de diez minutos del cierre, deja bien parado al Submarino Amarillo de cara al choque de vuelta más allá de ser demasiado corta. El San Paolo no es un escenario fácil para ningún equipo y menos en esta temporada en la que el Napoli está brillando como pocas veces en las recientes décadas y es un candidato directo a llevarse tanto la Serie A TIM como la Europa League.
En el comienzo de este choque directo entre candidatos al título - que lamentablemente deben eliminarse muy temprano- el Villarreal salió a presionar alto para evitar que el Napoli comenzase a hacer circular la pelota. La primera ocasión de riesgo llegó tras un despeje corto con los pies de Reina que cayó en pies de Bruno, este jugó con Soldado y el ariete fusiló desde la medialuna pero no pudo vencer la muy buena reacción del portero español que desvió el disparo con firmeza.
Con la posesión muy repartida y el local ocupando muy bien los espacios en el mediocampo, el Napoli buscó saltear la línea de volantes y atacar directamente con sus laterales y extremos bien desplegados en campo rival. El primer acercamiento de los de Sarri fue con un zurdazo de Gabbiadini que se marchó muy cerca del parante izquierdo tras un envío al área de Hamsik. Unos minutos más tarde, fue el esloveno el que disparó a puerta y chocó con la sólida respuesta de Areola.
El partido se equilibró con el correr de los minutos, sin que hubiese demasiadas situaciones de riesgo para ninguno de los dos lados. La lucha se centró en el mediocampo, quedando las delanteras algo aisladas de las acciones y bien controladas por ambas defensas. Tras varios intentos fallidos de ingresar al área a balón dominado, el Napoli volvió a buscar con la media distancia, pero Chiriches falló su derechazo desde el punto penalti luego de un lanzamiento de esquina de Valdifiori.
García Toral se encontró con su primera real complicación cuando Jonathan Dos Santos debió salir del campo de juego por una molestia muscular, ingresando en su lugar Samu Castillejo. Iban 36' y nada parecía indicar que alguno de los dos protagonistas abriría el marcador debido a la carencia de profundidad que estaban demostrando. Uno, el Villarreal, por cuestión estratégica y el otro, el Napoli, por severas imprecisiones más allá de su siempre loable intención de jugar con el balón al ras del piso.
Un disparo bastante desviado de Mertens fue lo último que sucedió de cara a un cierre bastante discreto, que dejó mucho más preocupado al Napoli debido a que había fracasado en su intento de tomar las riendas del partido, tal cual le había pasado en varios tramos del duelo contra la Juventus por Serie A. Para el Submarino Amarillo, la primera mitad fue por sobre todas las cosas ganancia, pues había logrado mantener lejos de puerta a uno de los equipos más peligrosos y eficientes del mundo, había sido mucho más claro con el balón que su rival y había contado con ocasiones claras para conseguir la ventaja.
El complemento volvió a encontrar al Villarreal en posición dominante, abriendo el campo de juego con sus dos volantes exteriores y aprovechando la potencia y velocidad de Soldado y Baptistao. Justamente ellos dos combinaron en el minuto 51' para generar una nueva situación de riesgo: Baptistao desbordó a toda velocidad, lanzó un centro por lo bajo para Soldado y el ex Tottenham pudo desviar el balón aunque sin la puntería necesaria para marcar el primer gol del encuentro.
La réplica fue casi instantánea y se materializó en un muy buen remate de Callejón que salió rozando el parante izquierdo. Mertens comenzó a crecer dentro del partido y eso significó el dominio parcial del trámite para el cuadro de Maurizio Sarri. Gabbiadini acercó nuevamente al visitante con un disparo de media distancia, pero Areola se mostró seguro bajo los palos para evitar contratiempos. Ya superando los 60', Callejón tuvo una oportunidad inmejorable a metros del arco luego de un centro de Valdifiori, pero su bombazo a quemarropa salió ancho por el sector derecho.
El entrenador local trató de ganar mayor profundidad con el ingreso de Bakambu en lugar de Leo Baptistao, algo que funcionó pues el delantero recibió un gran taco de parte de Musacchio y desvió un remate desde la derecha por encima del larguero muy cerca del arco. Sarri decidió que era hora de poner a su goleador en el campo de juego, saliendo un flojo e intermitente Gabbiadini con poco más de 20' por jugarse. Lo tuvo Mertens a los 71', pero su intento luego de un contragolpe comandado por David López salió muy cerca de la escuadra izquierda sin que Areola pudiese intervenir.
Con el ida y vuelta planteado, los dos entrenadores movieron el banquillo nuevamente: Pina reemplazó a Trigueros en el local e Insigne hizo lo propio por Callejón en el visitante. La idea de ambos fue contribuir al vértigo que se había generado luego de un tramo inicial más luchado que jugado. La situaciones de gol comenzaron a sucederse: Higuaín cabeceó desviado un envío de Mertens y en la réplica Denis Suárez remató a puerta, tapando Reina su intento.
Y a los 81', el Villarreal ganó un tiro libre en el borde del área que fue muy bien aprovechado por Denis Suárez. El talentoso volante ejecutó a la perfección la falta, haciendo ingresar el balón por el ángulo derecho con la estéril volada de Reina como imagen de fondo. El 1-0 era justo, más allá de que por como se habían dado las cosas en la segunda mitad, cualquiera de los dos equipos hubiese merecido la apertura del marcador.
Sarri quemó naves con la entrada de Allan en lugar de David López, buscando impulso en ataque pero también algo más de contención para compensar el desequilibrio en el que su equipo se iba a sumir buscando el empate. En lo que fue un final infartante, el Napoli estuvo a tiro de la igualdad con un remate de libre directo de Insigne que rozó el larguero antes de salir y con un disparo de Bruno a la contra que se fue muy cerca del palo derecho y dejó al Villarreal en las puertas del segundo gol a segundos del pitazo final.
El resultado es bastante corto, pero lo cierto es que el Villarreal demostró que puede jugarle de igual a igual a cualquier equipo y le propinó un duro golpe psicológico a un Napoli que necesita con urgencia regresar a la senda de la victoria si es que no quiere ver sus ilusiones de conseguir el doblete destruidas en muy poco tiempo. El festejo debe ser medido para los de Marcelino García Toral, pues en el San Paolo el partido será completamente distinto y estará en los jugadores demostrar que se encuentran a la altura de las circunstancias.
Las alineaciones fueron las siguientes:
Villarreal (4-4-2): Areola; Jaume Costa, Ruiz, Musacchio, Mario; Denis Suárez, Bruno, Trigueros (Pina), Dos Santos (Castillejo); Soldado y Leo Baptistao (Bakambu).
Napoli (4-3-3): Reina; Strinic, Koulibaly, Chiriches, Hysaj; David López (Allan), Valdifiori, Hamsik; Mertens, Gabbiadini (Higuaín) y Callejón (Insigne).
Redactado por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)



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