Sevilla 2-1 Almería: Remontada sevillista y Almería en el descenso

El Sevilla comenzó el partido algo desorientado, sobre todo, por el cúmulo de grandes emociones vividas en los últimos días y que, de alguna manera, le hizo perder la concentración. Otra situación no se puede explicar. Al menos, no se vio al Sevilla que se acostumbra: rápido, incisivo y metiéndole una marcha más que el rival al encuentro. El rival fue un Almería que llegaba necesitado,buscando la meta de Sergio Rico con descaro y el que se vistió de equipo ganador. Se notaba pronto quién necesitaba los puntos como el comer, quién prefería esperar para buscar huecos y quien estaba pensando en otro momento… De hecho, sería el equipo de Sergi el que antes avisaría. Al margen un disparo de Gameiro que repeló Rubén con algún problema, el Almería fue el dominador de los primeros minutos. Y así, y como dice el proverbio “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”, los atacantes del conjunto almeriense acabaron formando un lio en la defensa local. En el minuto 29, entre Jonathan Zongo y Thievy acabaría el balón dentro de las mallas de Sergio Rico tras rematar sin oposición el ex del Español ante el desconcierto de los centrales. El equipo nervionense no salía de la situación incómoda en la que se había instalado desde que el colegiado pitó el inicio del partido y el Almería, por el contrario, se posicionaba cada vez mejor.

En la segunda parte, y cuando ya se llevaban once minutos y viendo que la mejoría no llegaba, Emery decidió meter en el terreno de juego a Tremoulinas y Aspas por Navarro y Arribas, respectivamente. Al margen el marcador, la imagen estaba siendo negativa y los aficionados comenzaron a desesperarse. El técnico vasco instó a sus jugadores a hacer un fútbol vertical. La entrada del francés en la banda izquierda le dio más mordiente al ataque y Aspas comenzó a presionar a los defensas del Almería. Poco a poco el escenario fue cambiando. El Sevilla se hizo Sevilla y el Almería volvió a ser el Almería. Los más de 40 puntos en la Liga entre un equipo y otro se notaron, por fin, en el terreno de juego. Y así, como los equipos grandes, esos que poco o casi nada le hace falta para remontar un encuentro que se les pone cuesta arriba, la situación cambió radicalmente. En apenas cinco minutos, del 60 al 65, Iborra marcaría por dos veces, y en las dos, dentro del área pequeña. En el primer gol, a balón parado, recibió el pase de Diogo y en el segundo, tras una magnífica jugada de Iago Aspas, el gallego se la daría para que rematara con fuerza. El Almería llevaba 60 minutos controlando el partido y en sólo cinco sucumbió ante el conjunto nervionense. Para más inri, en el 74, se quedaría con un futbolista menos tras ser expulsado Trujillo por derribar a Gameiro cuando ya se iba sólo hacia la meta de Rubén. Lo que quedaría después se diluiría rápido entre los gritos de la afición sevillista y el bajón de un Almería que ya no pudo hacer más para tratar de empatar.

Redactado por Toni López (ESP)
Twitter @Wifisteiger

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