Los
de Memphis lograron un triunfo vital para seguir en carrera por el
anillo. Conley, el máximo anotador con 22 tantos.
El
día en el que Stephen
Curry estrenó su condición de MVP,
los Warriors
perdieron
su tercer partido del curso como locales. Los Grizzlies
lograron
imponer su ritmo y atar
a los locales en defensa para asaltar (90-97) el fortín del Oracle
Arena.
Salvo un 4-2 al inicio, la franquicia que dirige Steve
Kerr fue
a remolque
de los de Tennessee.
El
mejor equipo de la liga regular no pudo practicar su vistoso estilo
de juego y chocó contra el mismo muro una y otra vez. Entre el
magnífico trabajo para cerrar su aro con un sinfín de ayudas y
ajustes constantes y las 20 pérdidas de los locales, Memphis
encontró
una veta y la vía para pelear por llevarse la serie.
Una eliminatoria que ahora viaja a la ciudad de Elvis con un 1-1 que
hace que sean los osos
quienes
cuenten con el factor cancha a favor.
Los
de Dave
Joerger salieron
mucho más enchufados. Y lo consiguieron desde el primer momento al
colocarse con un 13-24
a
falta de algo más de dos minutos para el cierre del primer periodo.
Poco importó que Marc
Gasol tuviera
que irse al banco
al poco de comenzar tras ver como le indicaban su segunda falta
personal a los 6 minutos de partido. Mike
Conley
regresó
tras ser operado
de varias fracturas en la cara y
pese a la aparatosa
máscara que lució, fue el encargado junto a Zach
Randolph de
dar las primeras ventajas importantes a los Grizzlies. El
base se
encargó de demostrar lo mucho que su equipo le necesita.
Con él al fente, Memphis fue otro equipo bien distinto al del primer
envite. Con 22
puntos(y
una gran serie de 8/12 en tiros de campo), Conley fue el máximo
anotador de los suyos.
Con
Klay
Thompson desentonado
durante toda la noche, Steve Kerr dio entrada a Leandrinho
Barbosa para
que ejerciera de matafuegos.
El brasileño lideró un parcial de 15-4 que hacia presagiar que
Golden State estaba de vuelta (28-30). No fue así.
Locales y visitantes sufrieron
una suerte de descompresión durante todo el segundo cuarto, lo que
permitió
a los segundos marcharse dominando
al descanso por 39-50 gracias
a un empujón
final (0-9) para concluir el segundo acto. Contando la liga regular y
lo que llevamos de Playoffs, es la segunda
vez que los de la Bahía no llegan al intermedio con al menos 40
puntos en
su casillero.
La
defensa de los osos
rozó
la perfección durante muchos momentos. Randolph y Marc (el español
acabó firmando un 15-6-3)
sellaron el aro y los exteriores acabaron desesperando sus rivales
con su rapidez de piernas y solidaridad. Pero merece la pena destacar
el partidazo defensivo que completó Tony
Allen.
No paro de incordiar a quien tuvo enfrente, llegar a puntear todos
los tiros y acabar coronándose con sus cuatro
robos como
ese líder tan silencioso como necesario. Fue una auténtica
pesadilla para los Warriors, y sino que se lo digan a Curry.
A
todo tipo de técnicas recurrieron los Grizzlies para frenar al MVP y
al que fuera su gran verdugo 48 horas antes. Y dio resultado, pese a
que nunca se escondió, acabó con un 7/19
en tiros de campo que
le reportaron
un total de 19
tantos.
Kerr intentó todo tipo de soluciones, como jugar con un small
ball para
incrementar el ritmo y lograr puntos fáciles en contraataques y
transiciones. Sin embargo, no era el día para que funcionasen este
tipo de experimentos. Memphis
aguantó los intentos por acercarse en el marcador de los Warriors
para acabar amasando sin sufrir un exceso una victoria
vital.
No en vano, son junto a los Spurs
y
los Bulls,
los únicos en ganar en Oakland.
Los osos
abandonan
California con la moral por las nubes. Pero no pueden relajarse,
enfrente sigue estando Curry y su tropa.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332

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