El base francés llega a los mil partidos en Regular Season con el mayor número de victorias de la historia (718) por delante de Pippen y Duncan. Los Spurs, en forma.
La
temporada pasada, los Spurs
perdieron
en su visita de Regular Season a Miami
(113-101)
pero volvieron
en junio para
reventar una final que llegaba 1-1 de Texas con dos obras
de arte para el recuerdo:
92-111
y 86-107 ante
unos Heat
atrevidos
que firmaron el armisticio en el quinto,
de vuelta en San
Antonio,
y saltaron después por los aires con el
regreso
a casa de
LeBron
James.
Aquella final, la forma en la que los Spurs hicieron
del baloncesto un arte magistral,
está ya en los libros de historia y parece que de vuelta a las
pistas. Después de un año con tintes mediocres, sólo si se mide
uno
mismo
por
su propia excelencia, los Spurs llegaron
justo
a tiempo: 12-3
en marzo,
la segunda marca de la Liga sólo por detrás de los Warriors, y
siete victorias en ocho partidos desde el
ridículo en Madison.
En ellas superaron
a sus rivales por una media de 15 puntos.
Los
Spurs están a un triunfo de garantizarse unos playoffs
a
los que no faltan desde la prehistoria: 1997,
serán 18 años seguidos.
Y a dos de llegar a 50
victorias por decimosexta temporada consecutiva.
La última vez que no lo hicieron fue un 1999 y porque hubo lockout
y
la temporada duró esos 50 partidos (ganaron 37). Los Spurs son una
máquina de generar números asombrosos: Tony
Parker jugó
en Miami su partido 1.000 en la
temporada regular.
Es el tercero más joven de la historia en llegar a esta cifra y el
que lo hace con un mayor
número de victorias: 718.
Por detrás quedan las 715 de Scottie
Pippen y
las 707 de su inseparable
Tim
Duncan.
Algo más lejos, las 691 de Danny
Ainge.
Parker, que también jugó
196 partidos de playoffs, sumó
en
Temporada Regular 16944
puntos y 5932 asistencias.
Por poner un poco de perspectiva con respecto a los
otros grandes europeos,
Dirk
Nowitzki jugó
1258
partidos (y 135 de playoffs) y anotó
27986 puntos. Y Pau
Gasol jugó
975 (y 105) y lleva 17875 puntos.
Como
ya no tiene que perseguir a LeBron y Luol Deng era baja también,
Kawhi
Leonard se
dedicó a amargar
a
un Wade
que
acabó en 6/20 en tiros (15 puntos). "Le
frustró desde las primeras posesiones”,
aseguró después Duncan. Y quizá haya que dar gracias a que el
alero estuvo
tantos partidos fuera porque de lo contrario podríamos tener a otro
participante en una carrera
por el MVP en
la que ya no cabe nadie más. Leonard,
el asesino
silencioso,
lleva 9 partidos de 20 ó más puntos en marzo: esta vez 22,
con 8/13 en tiros, 9 rebotes y 4 robos.
Su nivel actual, un par de días después de fulminar
a los Grizzlies,
es sencillamente alucinante: en marzo promedió
19,3
puntos, 7,3 rebotes, 2,7 robos y un 52% en tiros de campo.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332

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