Los
San
Antonio Spurs vencieron
a los Golden
State Warriors (107-92)
dejando claro una cosa: ellos
son aún los campeones de la NBA y
si algún pobre ingenuo cree que puede llevarse la corona sin pasar
por encima de ellos, es que está mal de la cabeza.
Los Spurs ganaron al mejor equipo de esta temporada con un soberbio
Kawhi
Leonard.
26 puntos (máxima puntuación en su carrera) de un chico cuya
timidez le hace ser menos mediático que Stephen
Curry, aspierante al MVP de la temporada y
autor de 24 tantos. El base no pudo contar esta vez con la
colaboración de su hermano,Klay
Thompson.
El otro Splash
Brother sólo
logró 6 tantos.
Los
texanos con Gregg
Popovich a
la cabeza nunca se dejaron
deslumbrar ni acobardar por los récords de sus rivales, ni por sus
grandes momento. Ellos saben lo que tienen que hacer. Su ejecución
sigue siendo única aunque les salgan imitadores. Es Tim
Duncan (19),
Tony
Parker,
Manu
Ginóbili,
Leonard, es una combinación de genios que todavía tienen que decir
en la Liga.
Con
el triunfo llevan 17
encuentros ganados de los últimos 20 disputados.
Son
sextos en la Conferencia Oeste y la segunda plaza no está muy lejos
(dos
encuentros). Aunque el tiempo corre en su contra.
"Esta
es la primera, desde Navidad, que pienso que no hemos estado en el
partido",
manifestó Curry eclipsado por el encuentro de Leonard, no sólo en
la faceta ofensiva, sino también en la defensiva. Robó siete
balones de los ocho de su equipo y por los sólo cuatro de su rival.
"Kawhi
estuvo magnífico en ambos extremos de la cancha. Está jugando con
confianza",
subrayó un Popovich que no vio peligrar en ningún momento la 32º
victoria seguida de su equipo como local ante los hombres de La
Bahía.
Desde el 14 de febrero de 1997, los Warriors no ganaron
en el AT&T Center, el año previo a la llegada de Duncan a la
NBA.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332
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