El equipo de Brooklyn llegó a los dos últimos minutos sólo dos abajo (97-95). Al Horford (20 puntos) y Teague (20) resolvieron la papeleta al final.
Era
de ciencia ficción intuir que los Nets,
octavos clasificados con tan solo 38 victorias,pudieran
dar en un lapso tan corto tantos sustos seguidos a los Hawks.
Débiles y en las últimas, desconocen el término rendición.
No pueden hacerlo, pues sin querer tienen armas para dotar de
eficacia a su ataque y de seriedad a su defensa, y aunque no
consiguieron
rematar la hazaña de asaltar Georgia (107-97),
aún tienen la oportunidad de alargar la serie a siete encuentros y
ese último duelo es una ruleta rusa.
Los
Hawks tenían muy presente lo ocurrido en los dos partidos en
Brooklyn. Entrar en la cancha sin la única y exclusiva idea de herir
al contrario y rematarlo cuando tratase de agarrar
aire, era un error fatal.
Por ello, el juego que desplegaron en los primeros 12 minutos fue el
de una orquesta bien afinada. La
conexión entre los hombres de Budenholzer (9
asistencias en este inicio) era
milimétrica,
simplemente perfecta. Al igual que la entrega. Korver perdía un
balón, Carroll lo recuperaba inmediatamente. Horford anotaba, a
continuación robaba la pelota. Resultado: 33-16
al descanso.
Los
Nets mientras tanto comunicaban. Se veían sobrepasados en todas las
facetas del juego. Asistencias, robos, rebotes, solo en pérdidas
superaban con amplitud a los Hawks y esa no era una buena señal.
Además, tenía enfrente a un inspiradísimo DeMarre Carroll que se
quedo con 23 tantos, 19 de ellos antes del descanso. El remate al
moribundo se anunciaba en Georgia, hasta que llegó Anderson. 14
tantos (3/3 en triples) en el segundo cuarto (23 al final), permitían
a los Hollins alargar. La estiraban al máximo, pero no la rompían.
Agarraron un aire (48-42) que Korver trató que soltaran lo antes
posible.
Se
unió a Teague tras el descanso para evitar más sorpresas de última
hora. El base no tenía problemas de acelerar el ritmo de juego para
sobrepasar a un Deron Williams que una vez más fue Hyde (5 puntos).
Con
dos contraataques
abrió un hueco (57-46) que el especialistas desde el perímetro
agrandó con tres triples (82-70) durante
el tercer periodo. Nada mal para 12 minutos de inspiración. El
problema es que no eran los únicos presentes con esa capacidad.
Joe
Johnson y Jarret Jack estaban en la casa. Dejaron primero que
Bogdanovic se luciera con 5 puntos seguidos, para combinarse a
continuación y hacer 20 entre los dos. Cuando Jack acabó el tiroteo
(12 tantos en el último cuarto), Joe Johnson agarró
el relevo (8). La
lluvia de triples fue un absoluto caos para un Budenholzer que miraba
pasmado todo lo que sucedía sobre el parqué. 87-85, 90-89, 97-95.
Al Horford, genial durante todo el partido, dominador tanto en ataque
(20 puntos y 5 rebotes ofensivos) como en defensa (10 capturas y dos
tapones), tuvo que salir al paso con una canasta vital (99-95) para
ganar un partido que consiguió
Teague con seis puntos seguidos más.
Ambos pusieron un orden que condenó a Brooklyn cuando el viento
golpeaba a su favor. Ahora será el invicto en esta serie Barclays
Center quien viva el sexto duelo.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332

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