Es el cuarto triple-doble que logra en su carrera NBA y el primero de esta temporada. El base angelino, letal con 26 puntos y 14 asistencias. Neal pudo llevar el partido a la prórroga.
Ricky
Rubio demuestra,
partido tras partido, que es el jugador referencia de los Minnesota
Timberwolves.
Existe un antes y un después en el equipo desde que volvió a las
canchas después de superar su lesión. El equipo, gane o no, siempre
lucha, algo que no se veía cuando el base estaba de baja. Y en el
partido ante Los
Angeles Clippers (105-110)
se volvió a ver como ese gran momento de forma de Ricky influye
directamente en el equipo (sólo perdió un balón en toda la primera
parte, algo que no ocurría desde 2005 ante los Bucks).
El
español alcanzó su
primer triple-doble
de
la temporada, el cuarto de su carrera:
18 puntos (5/11 en tiros de campo), 12 rebotes y 11 asistencias. No
alcanzaba dos dígitos en tres apartados diferentes desde el 19 de
marzo del 2014 ante los Dallas
Mavericks.
Su
papel fue fundamental para que el equipo, sin Pekovic
ni
Martin,
pudiera hacer frente a uno de los grandes aspirantes al anillo. Unos
Clippers que supieron aguantar el empuje local, la intensidad de una
formación que creció
en decibeles
con la llegada de Garnett,
para dar el remate en el último cuarto.
Los
angelinos iniciaron el acto final un punto abajo (87-86). Se
mantuvieron en la pelea gracias a los 22 tantos y 13 asistencias de
Chris
Paul durante
los periodos previos. No hizo falta mucho más del base. Sólo anotó
cuatro puntos y repartió un pase a canasta en esos 12 últimos
minutos y los de Doc
Rivers no
lo echaron de menos, por una simple razón: la defensa fue
infranqueable.
Sólo
permitieron un punto en juego a los Wolves en el cuarto cuarto.
1/14 en tiros de campo. Diez minutos sin anotar en jugada. Sólo con
la línea de tiros libres, los de Saunders
llegaron
vivos a competir el encuentro: 16/17.
Un
acierto espectacular y más necesario que nunca. "En
el cuarto periodo nos encerraron y no pudimos hacer ni un tiro.
Traté de correr y crear alguna jugada, pero no pudimos y es difícil
ganar así", subrayó Ricky al acabar el partido.
Además, DeAndre
Jordan sumó
su noveno encuentro con 15 o más rebotes al atrapar 18 (y 12
puntos).
Si
antes hablábamos de que Paul hizo cuatro tantos y repartió una
asistencia, no decimos exactamente la verdad, porque dos de esos
cuatro puntos y su pase fue clave.
En primer lugar, con 1:35, encontró, con un pase genial, a Hawes
en
la línea de tres puntos. El pívot sólo tuvo que elevarse y anotar
para situar el marcador en un 101-105 que sería 103-108 gracias al
lío que Paul le hizo a Garnett.
Con
una jugada de malabarista, el base anotó por encima del ala-pívot,
para dejar el encuentro casi cerrado. Los
Wolves tuvieron la oportunidad de llevar el duelo a la prórroga,
pero Gary
Neal (9,3
segundos) falló un triple que da a los angelinos su tercer triunfo
consecutivo, el séptimo en los últimos nueve partidos
y con la alegría de saber que Blake
Griffin volverá
a las canchas ante los Golden
State Warriors,
una vez superada la infección en el codo derecho que lo ha mantenido
en la enfermería durante cuatro semanas.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332

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