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| Kakuta dio los 3 puntos al Rayo con su solitario tanto |
Encuentro con expectativas de buen fútbol el que se presentaba en una tarde fría y con lluvia en Vallecas. El Rayo con la intención de reafirmar su mejora como local tras tres victorias consecutivas, y el Málaga a recuperar sensaciones y buen juego, dos de las cosas que hacen que miren hacia Europa en vez de al descenso durante todo el curso.
Desde los primeros compases del partido, el juego lo puso el Rayo Vallecano, efectuando buenas triangulaciones en la medular, y llegando con suma facilidad hasta el área malaguista, pero con escasa eficacia en el remate.
Pasado el primer cuarto de hora, un error en la línea defensiva rayista hizo que Cristian Álvarez se luciera en un “uno contra uno” ante Samu, al que le sacó un balón muy comprometido.
Siguiendo con la misma dinámica de juego de toque, en el minuto 22 un Alberto Bueno enrachado, hacía dos recortes en la frontal del área, y veía como entraba como una exhalación el francés Kakuta que remataba de cabeza un centro medido del primero, poniendo de esta manera el 1-0 en el marcador.
El tanto dio alas a un Rayo que quería el segundo, mientras que el Málaga se tambaleaba sobre el césped. Un muy activo Leo Baptistao tuvo que abandonar el campo debido a una probable lesión muscular, dejando su puesto al angoleño Manucho, que salió con las mismas ganas que su compañero.
Rozando el final de la primera mitad, se pidió penalty por unas claras manos de Angeleri en un centro al área de Manucho, que el colegiado Jaime Latre no consideró que fuera voluntaria.
La segunda mitad comenzó con más intensidad por parte del Málaga, que buscaba el empate en los primeros minutos, pero creando apenas peligro.
Mediada esta segunda parte, el Rayo se sacudió el dominio malaguista, y volvió a mandar sobre el verde. Varias llegadas con peligro pudieron suponer el segundo gol local, pero un acertado Kameni a disparo de Bueno, y la defensa, hicieron que el Rayo no incrementara su ventaja.
El partido se volvía por momentos loco. Los dos equipos podían anotar ya que llegaban hasta el área rival fácilmente. Esta igualdad se vio rota cuando el Málaga se quedaba con un hombre menos por la expulsión por doble tarjeta amarilla de Angeleri.
A partir de ahí, el Málaga solo intentó colgar balones, pero el cancerbero Rayista contestó de manera impecable durante todo el encuentro a este tipo de centros. Mientras, el Rayo pudo anotar en un par de ocasiones en las botas de Embarba y el recién ingresado en el campo Licá, pero el marcador no se movería, lo que supone la cuarta victoria consecutiva de los pupilos de Jémez, que dejan ya a más de 10 puntos el descenso, y asentándose en una zona cómoda de la clasificación, mientras el Málaga con esta derrota, ve frenadas sus aspiraciones europeas.
Redactado por: Alfredo Díaz. (España) Twitter: @freddyrvm

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