Entre Chris Paul, DeAndre Jordan y Jamal Crawford los angelinos se llevaron un duelo de gallitos del Oeste. 'Timmy' no envejece y deleita (30 puntos y 11 rebotes).
Según
se
acerque
el final de la liga regular vamos a disfrutar
de más partidos
como con aroma a playoffs como el que disputaron
los Clippers
y los
Spurs.
Un duelo repleto de genialidades individuales
y resuelto en el último minuto por los angelinos (119-115). Y para
eso hay pocos jugadores más capacitados que DeAndre
Jordan.
Ante la ausencia
de Blake Griffin (operado
recientemente de una infección en el codo) y pese a su dificultad
para entenderse con la línea de tiros libres (10/28 esta mañana, ya
saben el hack
a Shaq en
versión moderna), el pívot se está destapando. Sus números lo
certifican: 26
puntos, 18 rebotes,
tres robos y un tapón. Lidera la Liga en porcentaje en tiros de
campo, en rebotes y es segundo en tapones. Y además regala una
ración por partido de mates y vuelos asombrosos.
Pero
los Clippers no sólo fueron DeAndre y el resto. Puede que a Jamal
Crawford le
cueste defender, pero en ataque es demoledor
y siempre aparece en los momentos calientes. Concluyó con 26 puntos
(con 5/7 en triples), de los cuales 10 llegaron en el último cuarto.
Incluido un triple
desde la esquina a
32,7 segundos que ponía el 115-111 en el marcador. Una acción que
fue posible gracias a una de las 16
asistencias de Chris
Paul.
Además, el base (22 tantos) contestó al triple de Belinelli con una
canasta
marca de la casa: 117-114. Pero aún faltaban ocho segundos y los
angelinos optaron por cometer falta. Ginóbili
erró
uno de los dos tiros libres. Quien no perdonó acto seguido fue J.J.
Redick,
sentenciando desde la línea.
Pero
para que los Spurs pudieran morir en la orilla hay que quitarse el
sombrero (una vez más) ante don Tim
Duncan.
Qué partido se marcó a sus 38 años (39 en abril). Dosificada su
presencia sobre el parqué, 33 minutos, se fue hasta los 30
tantos y 11 rebotes.
El mejor de los texanos. En dos rachas de inspiración en los últimos
ocho minutos convirtió
12
tantos sin fallo en el tiro (6/6).
Una pena que su partido
no obtuviera el premio deseado. San Antonio pagó la superioridad
en la pintura de los locales (56-46).
Quedándose con lo bueno, pueden destacar que volvieron a contar con
la mejor versión de Tony
Parker.
Espoleado por su duelo personal con Chris Paul, el francés repartió
más de 10 asistencias (13) por primera vez este curso. Además de
contribuir con 21 tantos.
Insuficientes
ante unos Clippers que parecen despertar
cuando tenían todo cuesta arriba. Tocaron fondo en el Staples ante
los Thunder.
Desde
entonces se impusieron en Dallas y superaron a los Rockets y los
Spurs.
Tres de los gallos de un Oeste más incierto y competitivo como
nunca. Un último triunfo este último que permite a Doc
Rivers igualar
su serie particular esta campaña (2-2) con Popovich.
Dos de los mejores técnicos en la actualidad sin duda. Quién sabe,
quizá vuelvan a verse las caras en playoffs.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332

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