Marc Gasol decidió el partido con un tapón sobre Markieff Morris. Antes, un 2+1 de Jeff Green puso en ventaja a Memphis, que llevan 7 victorias seguidas.
Los
Grizzlies
se llevaron un partido loco (102-101)
en su visita a Phoenix.
Dejaron escapar la
ventaja
a favor de nueve puntos (72-81 tras canasta de Courtney Lee a 10:58
para el final) para colocarse con una desventaja de siete tantos
(94-101 a 1:49 para la conclusión). Isaiah
Thomas entró
en combustión y con 16 puntos en el último cuarto parecía entregar
el triunfo a los Suns. Sin
embargo, la férrea defensa de los visitantes bloqueó
los
últimos ataques de los de Arizona y con un parcial
final de 8-0 (más
tapón
ganador de un buen Marc
Gasol),
el equipo de David
Joerger consiguió
firmar su mejor racha del curso al sumar el séptimo
triunfo consecutivo.
Memphis vuelve a ir como un tiro: ganó
11 de los últimos 12 partidos.
Una
mejora que coincide con la
llegada de Jeff
Green.
No es casualidad que
los Grizzlies cuentan con el jugador exterior que necesitaban para
reforzar el gran triángulo que forman Conley-Marc-Randolph. Y es que
fue precisamente el alero quien ejerció de héroe. Mike Conley erró
un triple que podría haber puesto a los de Tennessee por delante,
pero apareció
Green
para
hacerse con el rebote ofensivo, levantarse a canasta, convertir el
lanzamiento y forzar la personal de Eric Bledsoe.
Un 2+1 que puso el definitivo 102-101 a falta de 4,5 segundos para el
final. Jeff Hornacek volvió a contar en los minutos finales con su
trío de bases-escoltas (Dragic,
Thomas y Bledose)
en cancha, aunque esta vez lo pagó.
De haber dispuesto de un alero alto en ese instante, quizá Jeff no
habría podido coger ese rebote. Pero eso ya pertenece al terreno
de la especulación.
Es
más, Phoenix aún contaba con una última posesión para enmendar la
situación. Markieff
Morris se encargó
de ejecutarla, pero su lanzamiento apenas despegó unos centímetros.
Marc
Gasol leyó
bien la jugada y
le acechó lo suficiente como para taponar el tiro. Ya ven, también
hay partidos que se deciden desde la defensa. Sin brillar en exceso,
Gasol
hizo
un poco de todo y casi todo bien.
Junto con Randolph lideró la ofensiva de Memphis en el tercer
periodo (18 de los 28 tantos llevaron la firma de la pareja
interior), si bien en el último cuarto apenas anotó un tiro libre.
En total aportó 15
puntos, agarró
seis
rebotes, dirigió
como le gusta el juego de su equipo (ocho
asistencias)
y colocó
hasta tres tapones.
Aparte
del español, Zach
Randolph (19-9),
Mike
Conley (23
puntitos, además de dejar a Eric Bledose sin tobillos en una
espectacular acción) y un Tony Allen que aportó frescura desde el
banco
fueron los otros estiletes que permitieron a los Grizzlies encadenar
su séptimo triunfo consecutivo ante unos Suns que no les ganan desde
diciembre de 2012. Una
victoria que coloca a Memphis como el tercer
mejor equipo de la Liga (36-12
o lo que es lo mismo, un inmaculado 75% de partidos ganados) y que
hace felices a los Pelicans
y Thunder,
inmediatos peligrosos y rivales de los de Arizona por hacerse con la
octava posición de la Conferencia Oeste.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332

ConversionConversion EmoticonEmoticon