El ala-pívot volvió a la senda del 'doble-doble' y ya acumula 36 esta temporada. Los de Illinois necesitaban ganar ante el ascenso imparable de los Cavs de LeBron.
Los
Chicago
Bulls volvieron
a la senda de la victoria (112-107)
ante los Phoenix
Suns,
uno de esos rivales incómodos que no quieres ver cuando tienes dudas
en tu estilo y en tu juego. Pero el equipo que llegó al United
Center esta
en un momento de transición debido a los diversos cambios que se
produjeron antes del cierre
del mercado.
Los
de Arizona
perdieron
a dos de sus jugadores clave de esta primera mitad de temporada:
Goran
Dragic (junto
a su hermano Zoran)
se marchó a los Miami
Heat e
Isaiah
Thomas,
a los Boston
Celtics.
Además, Tyler
Ennis y
Miles
Plumlee tomaron
rumbo a Milwaukee.
A cambio, recibieron, entre otros, a Brandon
Knight y
Marcus
Thornton. Sólo
el primero disputó minutos en Chicago (13 puntos).
Dragic
es uno de los mejores bases de la NBA
y
los Bulls no iban a desaprovechar una ocasión única para tomar
aire, pues la llegada imparable desde atrás de los Cleveland
Cavaliers de
LeBron
James (15
victorias en los últimos 17 partidos) comienza a desatar el pánico
en la cabeza del Este.
Sabe que no se puede relajar si quiere hacer algo importante esta
temporada. "El
momento es ahora. No tenemos excusas", manifestó un Taj
Gibson (16)
que reconoció que lleva jugando cuatro semanas con los ligamentos de
la mano izquierda dañados y con una lesión en el tobillo izquierdo
que no va a desaparecer hasta después de la temporada, según los
médicos de la franquicia.
La
victoria de los de Tom
Thibodeau se
fraguó en un hombre clave: Pau
Gasol.
El internacional español volvió a la senda del doble-doble,
tras
fallar en el último encuentro ante los Pistons y quedarse en catorce
seguidos, a uno del segundo récord de
la franquicia, en
manos de Michael Jordan, el mejor jugador de la historia del básquet.
El ala-pívot alcanzó los dos dígitos en puntos y rebotes ya en el
tercer cuarto (5:38) finalizó
el encuentro con 22 tantos (máxima cifra del encuentro) y 14
capturas, 12 de ellas defensivas. Y no estuvo sólo en la faceta
ofensiva. El
equipo aunó esfuerzos y cinco jugadores más superaron los 10
puntos, entre los que destacaron Butler
(19)
y un Rose
(16) que parecía con mejor ritmo que en Michigan:
42% de acierto por el 22% del encuentro ante Detroit.
Pero,
a pesar de todo, los Suns complicaron la vida a los de Illinois.
Llegaron al descanso cuatro arriba (52-56) y al último cuarto,
ganaban
por dos (81-83). Sólo a falta de tres minutos parecía que los de
Jeff
Hornacek claudicarían
(104-95, 3:18), pero dieron el último tirón,
un latigazo final, para situarse en un incómodo 108-107 para los
locales a 25'' del final gracias a un triple de Markieff
Morris (7).
Cuatro tiros libres anotados, dos de Rose y dos de Butler, pararon
una remontada que Bledsoe
(13),
desde la línea de tres, trató de completar sin éxito. P.
J. Tucker fue
el mejor en los visitantes con 20 puntos. "Somos
un equipo muy versátil y flexible que puede tener éxito con
diferentes estilos. Pero al mismo tiempo, también tenemos que
entender que es lo que mejor nos funciona", subrayó Gasol tras
el triunfo.
La idea está clara. Ahora tendrán que ponerla, de verdad, a rodar.
Twitter: @Taki_NBA // @Noe2332

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