Volvía la copa a San Mamés. Ambientazo en Bilbao para un día tan especial. La ida de las semifinales de copa esperaba a Leones y Pericos. Los de Valverde, en su competición fetiche. Los de Sergio, a lavar la imagen de los últimos 3 partidos.
Pero sería el Athletic el que pegaría primero. Un balón de Oscar De Marcos entre la defensa, y un recorte de un magistral Aduriz a Colotto, le dejaba mano a mano con Pau, y este, con una preciosa vaselina mandaba el balón al fondo de la red. 1-0 en el minuto 10.
Pero fue el único fallo de los catalanes en todo el encuentro. Sergio García y Stuani se movían como avispas por el área rojiblanca, sembrando el miedo en Gurpegui y Etxeita. El Espanyol se fue hacia arriba buscando el gol, y lo encontró. Balón largo a la defensa, Aurtenetxe despeja donde nunca hay que hacerlo, y Víctor Ruíz dispara sin marcaje alguno por la escuadra izquierda. Un gol de bella factura.
Durante todo el encuentro, el Athletic fue un quiero y no puedo. Fue un equipo al que nos tiene acostumbrados a ver esta temporada. Sin intensidad. Impreciso y endeble. Cada error en el centro del campo de los locales generaba una ocasión de gol en contra. Con el 1-1 se llegó al descanso.
Y en la reanudación, más de lo mismo. El Espanyol, a jugar al contragolpe, comandado por un fantástico Lucas Silva, esperando el fallo del rival. El Athletic fue una imprecisión constante. No había precisión en el juego de los rojiblancos. No generaron ni una ocasión de peligro en la segunda mitad.
En los minutos finales, el Espanyol tuvo dos ocasiones clarísimas para irse con la eliminatoria resuelta. Error en el despeje de la zaga local que deja solo al recién ingresado Caicedo, que regatea a Herrerín, pero llega salvador Etxeita al corte, salvando los muebles.
Y cinco minutos más tarde, pérdida de balón en el centro del campo que conduce Lucas Vázquez, se la deja a Sergio García que se va de Gurpegui, y su centro lo cabecea solo y libre de marca Álvarez, que inexplicablemente se va al palo.
El Athletic lo intentó sin ningún tipo de peligro, pero se llegó al final del partido, que fue lo mejor que le pudo pasar al equipo de Ernesto Valverde, que deberá marcar en el encuentro de vuelta, el 4 de marzo en Cornellá, si quieren pasar la eliminatoria. El Espanyol desperdició una clara oportunidad de dejar la eliminatoria sentenciada.
Redactado por: Nacho Moraleda
Twitter: @NachoGTII
Pero sería el Athletic el que pegaría primero. Un balón de Oscar De Marcos entre la defensa, y un recorte de un magistral Aduriz a Colotto, le dejaba mano a mano con Pau, y este, con una preciosa vaselina mandaba el balón al fondo de la red. 1-0 en el minuto 10.
Pero fue el único fallo de los catalanes en todo el encuentro. Sergio García y Stuani se movían como avispas por el área rojiblanca, sembrando el miedo en Gurpegui y Etxeita. El Espanyol se fue hacia arriba buscando el gol, y lo encontró. Balón largo a la defensa, Aurtenetxe despeja donde nunca hay que hacerlo, y Víctor Ruíz dispara sin marcaje alguno por la escuadra izquierda. Un gol de bella factura.
Durante todo el encuentro, el Athletic fue un quiero y no puedo. Fue un equipo al que nos tiene acostumbrados a ver esta temporada. Sin intensidad. Impreciso y endeble. Cada error en el centro del campo de los locales generaba una ocasión de gol en contra. Con el 1-1 se llegó al descanso.
Y en la reanudación, más de lo mismo. El Espanyol, a jugar al contragolpe, comandado por un fantástico Lucas Silva, esperando el fallo del rival. El Athletic fue una imprecisión constante. No había precisión en el juego de los rojiblancos. No generaron ni una ocasión de peligro en la segunda mitad.
En los minutos finales, el Espanyol tuvo dos ocasiones clarísimas para irse con la eliminatoria resuelta. Error en el despeje de la zaga local que deja solo al recién ingresado Caicedo, que regatea a Herrerín, pero llega salvador Etxeita al corte, salvando los muebles.
Y cinco minutos más tarde, pérdida de balón en el centro del campo que conduce Lucas Vázquez, se la deja a Sergio García que se va de Gurpegui, y su centro lo cabecea solo y libre de marca Álvarez, que inexplicablemente se va al palo.
El Athletic lo intentó sin ningún tipo de peligro, pero se llegó al final del partido, que fue lo mejor que le pudo pasar al equipo de Ernesto Valverde, que deberá marcar en el encuentro de vuelta, el 4 de marzo en Cornellá, si quieren pasar la eliminatoria. El Espanyol desperdició una clara oportunidad de dejar la eliminatoria sentenciada.
Redactado por: Nacho Moraleda
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