El equipo de Illinois falló 20 de sus primeros 24 tiros y sólo anotaron 13 puntos en el primer cuarto. Gasol fue el autor de 12 puntos y 13 rebotes.
Si
algo empieza mal, lo normal es que acabe mal. Está máxima fue la
que se encontró Chicago
en
su visita a Washington (102-86).
El
equipo de Illinois
comenzó
uno de los encuentros claves por el predominio de la Conferencia
Este de
la peor de las maneras posibles, con imprecisión y con
fallos.
Fallaron
20 de sus primeros 24 tiros y
a falta de sólo de 2 segundos para acabar el primer cuarto, perdían
30-10. Un triple de Tony
Snell cuando
ese periodo moría, sitúo el marcador en un poco menos vergonzoso
30-13.
Pero
todo el mal ya estaba hecho frente
a los
Wizards.
Wall,
Nené, Gortat, Beal y
Pierce,
un equipo de buenos jugadores, con una muñeca espectacular,
movimientos eléctricos y gran poder en la zona. "Saltaron
sobre nosotros bastante rápido desde el principio",
confesó Rose
(19
puntos) que perdió por primera vez ante John
Wall
(16
y 12 asistencias).
El base de los capitalinos no
venció
nunca al jugador bull
cuando
ambos comenzaban desde el inicio. Un 5-0 que ya escocía. Al igual
que el 6-0 con Chris
Paul.
Pero ambos cayeron
y Wall puede respirar, con la mente
ya puesta en que nada se le puede resistir por mucho tiempo: "¿No
gané finalmente a Chris y Derrick este año? Es un buen año, un
buen comienzo",
señaló con una sonrisa el número uno del draft de 2010.
Tras
ese primer cuarto, el partido murió. Los de Thibs
ya
no pudieron hacer nada (60-42 al descanso, con los titulares
visitantes acabando esos 24 minutos con sólo 18 puntos, por 50 del
quinteto inicial
local, y 80-68 al iniciarse el último cuarto) porque no era el día
de nadie. Pau Gasol (12
puntos y 13 rebotes), Noah
(3
y 10), Taj
Gibson (2
y 3) y Mirotic
(6
y 5) sucumbieron ante el juego interior local. Gortat
(21
y 13) y Nené
(15
y 11) fueron obstáculos
en la zona y no dejaron que uno de los recursos más importantes de
los visitantes fluyera con soltura. Además, el acierto desde la
línea de tres por parte de los capitalinos (53%) fue una losa para
cualquier intento de reacción.
Por
no funcionar no lo hizo ni Jimmy
Butler (10),
la piedra angular de los Bulls en lo que llevamos de temporada. "La
forma en que estamos jugando es preocupante. Pero te metes en estas
cosas juntos y sales de ellas juntos",
explicó Thibodeau que vio como su equipo perdía un back-to-back
de
nuevo, algo que no ocurría desde el mes de noviembre.
El partido de Utah
fue
una sorpresa y este último un toque de atención. Las alarmas no
suenan en Chicago, no hay necesidad de ello, pero las
aguas son tormentosas y puede que el barco paré en cualquier puerto
o simplemente se hunda. Hay que esperar a ver que pasar.

ConversionConversion EmoticonEmoticon