James anotó 37 puntos ante Bryant que, con 17 asistencias, batió su récord personal en esa categoría.
El
Staples
Center vivió
uno de esos duelos que hacen grande a la NBA.
LeBron
James,
cuatro veces MVP
de
la Liga
Regular y
campeón de dos anillos, viajó a territorio laker
para
enfrentarse al tercer máximo anotador de la historia de la Liga
y
dueño de cinco campeonatos, Kobe
Bryant.
Es verdad que la estrella angelina está en la cuesta abajo de su
carrera, que ya no es el de antaño, el que destrozaba con sólo la
mirada, pero sigue siendo Kobe, un jugador sobresaliente por el que
se pagan entradas y no se duerme por verle en acción.
El
encuentro en Los
Ángeles enfrentaba
a dos equipos que soñaban con otra situación al principio de la
temporada. Los Lakers ya están desahuciados, sin posibilidades
reales de clasificarse para los playoffs, mientras que los Cleveland
Cavaliers se
sitúan en una sexta posición en el Este
con
un balance 20-20. Pero eso no cuenta cuando se enfrentan dos reyes.
LeBron dio un recital anotador. Logró
36 puntos decisivos
para vencer por 13ª vez a Kobe en los 16 enfrentamientos directos
entre ambos (102-109).
Irving
(22)
y Kevin
Love (17)
también destacaron en un encuentro en el que David
Blatt sólo
contó con ocho jugadores.
Por
su parte, Bryant, a sus 36 años, no para de batir récords en la
Liga y también personales. Esta madrugada tocaba asistencias y con
un estilo muy poco egoísta realizó
17 pases a canasta,
su máximo en los 1.279 encuentros que disputó.
"Era
Brady (quarterback de los New England Patriots) para mí",
manifestó LeBron sobre esa exhibición en el pase de la estrella
angelina. Pero
a pesar de ello y sus 19 puntos, estos Lakers son bastante limitados
y no pudieron hacer nada cuando los Cavs
apretaron
en el tercer cuarto (14-22 de parcial) para dejar el encuentro a su
favor, a pesar de la última y heroica reacción angelina.
Twitter: @Noe2332

ConversionConversion EmoticonEmoticon