José Mourinho y Manuel Pellegrini se volvían a encontrar en la jornada 23 de la Premier League en Stamford Bridge. Las principales novedades era la titularidad de Loïc Rémy en detrimento del hispano-brasileño Diego Costa, que cumplía el primero de los tres partidos de su sanción, y la ausencia del internacional costamarfileño Yaya Touré.
El partido dio síntomas de un cariz muy táctico desde los primeros minutos, ya que ninguno de los dos entrenadores arriesgaban demasiado. Por lo tanto, el partido no dispondría de muchas ocasiones por parte de ninguno de los conjuntos.
El Chelsea defendía en su propio campo mientras el cuadro dirigido por Manuel Pellegrini mantenía la posesión y llevaba el ritmo del partido. Mientras el club londinense no salía de su propio campo, salvo en algún contraataque que otro tras algún robo, el Manchester City merodeaba el área defendido por el exatlético Thibaut Courtois.
En uno de esos acercamientos, Agüero tenía una buena ocasión para adelantar al Manchester City, pero su disparo se iría muy centrado y a las manos del portero belga. Más tarde, sería el Chelsea quien tendría la oportunidad de adelantarse en el marcador con un tiro de Óscar que le salía centrado.
El fútbol no estaba siendo muy vistoso por parte de ninguno de los dos equipos, aunque a falta de diez minutos para el término de la primera parte, Agüero estaba a punto de marcar, pero el tiro se le marchaba desviado por poco.
Sin embargo, el premio se lo llevaría el Chelsea, que en el minuto 41 abría el marcador. Matić desplazaba el balón a la izquierda hacia Hazard, que centraba de primeras a Rémy, quien mandaba el balón hacia el fondo de la red. La alegría no duraría demasiado para los de Mourinho, ya que David Silva ponía el empate en el marcador después de desviar un tiro de Sergio Agüero.
La primera mitad finalizaba con un justo empate en el marcador, y sin haber visto un juego vistoso de ninguno de los dos conjuntos.
La segunda parte no cambiaría para nada. El Chelsea se encerraría más atrás y el Manchester City jugaba en el área de Thibaut Courtois, aunque sin causar ningún peligro real. La ocasión más clara para los de Manuel Pellegrini sería un cabezazo de Fernandinho que se envenenó y que el guardameta belga despejaba con dificultad.
Allá por el minuto 70 el Manchester City bajaba la intensidad de su juego y, por lo tanto, el Chelsea se sentía a gusto defendiendo en su área. El partido finalizaría 1-1 con una ligera sensación de decepción, ya que ambos equipos podían haber demostrado más.
El Chelsea sigue primero en la clasificación de la Premier League y mantiene a cinco puntos a su inmediato perseguidor, el Manchester City de Manuel Pellegrini.
Redactador por: Ares Gómez Calatayud (ESP)
Twitter: @MrBorith
Redactador por: Ares Gómez Calatayud (ESP)
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