Otro día más de zozobra en San Mamés. No es para menos. Cuarta derrota consecutiva del Athletic en casa. Cuando el año pasado, los equipos que visitaban la nueva Catedral ponían una marca en el calendario, para señalar que era muy posible dejarse puntos. Incluidos Real Madrid y Barça. Esta temporada, la historia es bien distinta.
Pero incluso sabedores de ello, el Celta no hizo lo posible por llevarse la eliminatoria. Berizzo hizo una alineación plagada de suplentes, con la certeza de que un 2-4 era prácticamente imposible de levantar. No obstante, en el transcurso del primer tiempo, viendo lo fácil que se lo puso el Athletic, el Celta comenzó a apretar. Una acción de Santi Mina, en la cual gana una carrera de 40 metros a Balenziaga, chutó desde el vértice del área para que interviniera Iago con acierto.
Poco después, otro disparo de Santi Mina tras un rechace, pega en la mano de De Marcos, en una acción en la que bien podía haber supuesto la pena máxima. Con 0-0 se llegaba al descanso. Por parte del Athletic solo cabía destacar una buena jugada de asociación entre Beñat e Iñaki Williams, en la que este último recibió el balón escorado y su disparo se marchaba cerca del palo de la meta defendida por Blanco.
Sabedores de las facilidades concedidas por los locales, los vigueses salieron a morder en la segunda mitad. Y muy pronto tuvieron recompensa. Una fantástica acción de un gran Santi Mina, en la que se marcha con facilidad de Balenziaga, finalizó con un centro duro y raso, y Etxeita, en su intento de despejar, metió el balón en su propia portería. Con fortuna, pero con merecimiento, el Celta se ponía en el minuto 49 por delante.
Apenas 15 minutos más tarde, saque de esquina del Celta, Muniain que cede de manera deficiente a Mikel Rico, el cual en su intento por despejar, encontró la pierna de Charles, y sin dudarlo, el colegiado señalaba el punto de penalti. Orellana transformó el mismo, y en San Mamés se produjo una temible mezcla de murmullos y silbidos por parte del respetable.
En ese momento, Valverde hizo en 5 minutos los 3 cambios. Aduriz, Susaeta e Iraola entraban a jugar, con el propósito de enmendar el despropósito. Aduriz se generó una ocasión fabulosa de gol, pero Blanco, el portero Celeste de hoy, estuvo acertado blocando el tiro. Curiosamente, los visitantes no apretaron mucho más hasta el pitido final. Y digo curiosamente porque con un gol más estaban en cuartos de final.
Con el pitido final, bronca de San Mamés a los suyos. Son 4 partidos seguidos en casa perdiendo, y con una dinámica claramente negativa. El Málaga espera ya al Athletic en cuartos de final de la copa. La ida será en la Rosaleda, y San Mamés, dictará sentencia.
Redactado por: Nacho Moraleda (ESP)
Twitter @NachoGTII
Pero incluso sabedores de ello, el Celta no hizo lo posible por llevarse la eliminatoria. Berizzo hizo una alineación plagada de suplentes, con la certeza de que un 2-4 era prácticamente imposible de levantar. No obstante, en el transcurso del primer tiempo, viendo lo fácil que se lo puso el Athletic, el Celta comenzó a apretar. Una acción de Santi Mina, en la cual gana una carrera de 40 metros a Balenziaga, chutó desde el vértice del área para que interviniera Iago con acierto.
Poco después, otro disparo de Santi Mina tras un rechace, pega en la mano de De Marcos, en una acción en la que bien podía haber supuesto la pena máxima. Con 0-0 se llegaba al descanso. Por parte del Athletic solo cabía destacar una buena jugada de asociación entre Beñat e Iñaki Williams, en la que este último recibió el balón escorado y su disparo se marchaba cerca del palo de la meta defendida por Blanco.
Sabedores de las facilidades concedidas por los locales, los vigueses salieron a morder en la segunda mitad. Y muy pronto tuvieron recompensa. Una fantástica acción de un gran Santi Mina, en la que se marcha con facilidad de Balenziaga, finalizó con un centro duro y raso, y Etxeita, en su intento de despejar, metió el balón en su propia portería. Con fortuna, pero con merecimiento, el Celta se ponía en el minuto 49 por delante.
Apenas 15 minutos más tarde, saque de esquina del Celta, Muniain que cede de manera deficiente a Mikel Rico, el cual en su intento por despejar, encontró la pierna de Charles, y sin dudarlo, el colegiado señalaba el punto de penalti. Orellana transformó el mismo, y en San Mamés se produjo una temible mezcla de murmullos y silbidos por parte del respetable.
En ese momento, Valverde hizo en 5 minutos los 3 cambios. Aduriz, Susaeta e Iraola entraban a jugar, con el propósito de enmendar el despropósito. Aduriz se generó una ocasión fabulosa de gol, pero Blanco, el portero Celeste de hoy, estuvo acertado blocando el tiro. Curiosamente, los visitantes no apretaron mucho más hasta el pitido final. Y digo curiosamente porque con un gol más estaban en cuartos de final.
Con el pitido final, bronca de San Mamés a los suyos. Son 4 partidos seguidos en casa perdiendo, y con una dinámica claramente negativa. El Málaga espera ya al Athletic en cuartos de final de la copa. La ida será en la Rosaleda, y San Mamés, dictará sentencia.
Redactado por: Nacho Moraleda (ESP)
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